MDZ sorteó entre más de 300 lectores que se postularon para participar, la posibilidad de que 5 de ellos compartieran un almuerzo de trabajo con los directivos del diario. La idea central fue debatir sobre su rol y también el nuestro. Pero fundamentalmente, en torno a cómo está Mendoza y qué hacer para cambairla.
Nos sentamos junto a Valeria Rómoli, Flabio Búmbalo, Marcelo Castro, Alejandro Vargas y Pedro Zalazar en "El 23 Gran Bar". Por MDZ participan Orlando Terranova, presidente del directorio, Carlos Ponce (gerente general), Ricardo Montacuto (director periodístico), Gabriel Conte subdirector), y Federico Crocce de la sección Sociales.
Los lectores evaluaron la realidad mendocina desde su participación en la vida cotidiana, pero cruzada con sus participaciones y aportes en MDZ como foristas. Así, recordaron notas y sus opiniones sobre ellas.
"Los políticos -enmarcó Pedro Zalazar, escritor- se guían por lo que publican los medios y MDZ ha profundizado esa agenda, de allí su aporte a una mejor calidad política".
De inmediato la discusión giró hacia la educación de los mendocinos, la de antes y la de ahora; la que queremos y la que tenemos y, además, las odiosas ocmparaciones con el resto del mundo. "La educación a pocos le preocupa en serio", sostuvo, en el arranque, una especialista en el tema, Valeria Rómoli, quien además de forista del diario es subsecretaria de Desarrollo Social de Junín, municipio que ha presentado un proyecto sobre el tema.
"Un equipo de comunicación debería durar como mínimo diez años", provocó Rómoli y de inmediato Zalazar lanzó una serie de ideas y cuestiones ya probadas en el mundo. Recordó a Luis Triviño y su aporte al avance de la educación desde la programada Universidad Cooperativa de Gral. Alvear. Eso sirvió para plantear la necesidad de que en Mendoza se hable de "otros aspectos, otros conocimientos" que la educación debe brindarle a sus habitantes".
El rol de los foristas en los medios online
¿Qué son? ¿Cuál es el rol de los lectores? ¿Dicen barbaridades?
Valeria Rómoli explica que muchas veces lee más los comentarios que las noticias. Marcelo Castro, estudiante de Comunicación Social de la UNCuyo, sanjuanino y antiminero, sostuvo que "hay una urgencia por parte de la gente por discutir los temas que le tocan de cerca, como educación y salud". Los comentarios representan, dijo, "toda una corriente".
"Eso es incontenible", aportó Alejandro Vargas, otro de nuestros invitados, quien de inmediato se sumó al debate emergente: "¿es una cloaca los comentarios de los lectores? ¿O es un problema de educación que muchas veces no se expresen con corrección?".
"Es un tema de valores", planteó Rómoli y Flabio Búmbalo, lector y vocero de la Municipalidad de Maipú se sumó preguntando "de qué concepto de valores se habla".
Hubo coincidencias: los valores universales de honestidad, centralmente.
Pero la educación no abandonó el debate. Lejos de suceder esto último, copó el aranque de la discusión. "La familia tiene que educar, la escuela tiene que formar y ambas deben dar una vuelta de tuerca y complementarse", arrojó Rómoli.
Castro propuso mirar hacia los problemas y "valores" que están en discusión en las escuelas urbano marginales. "El nivel de asistencia perfecta la tiene una de esas escuelas en Mendoza", dijo, para poner sobre la mesa el enfoque de valores que se le da en esas zonas a esforzarse por salir adelante en la vida cotidiana.
Todo bien...¿pero cómo cambiamos?
Pedro Zalazar tomó el tema. MDZ ha discurtido en varios encuentros con dirigente políticos de primera línea cómo revertir la situsación de Mendoza. Esta vez, el turno era de nuestros lectores.
"Lo reitero: la agenda de los políticos no tiene nada que ver con lo que les pasa a los mendocinos", sostuvo de arranque, con fuerza. Por ello valoró a nuestro diario, al señalar que "lo que ustedes hacen con los temas, a diferencia de otros medios, es que siguen los asuntos, investigan, no los dejan morir. Por eso obligan a los responsables a cambiar. Ustedes los ponen nerviosos".
Valeria Rómoli indicó que "hay que poner en debate los grandes temas, pero en serio". Para ello, los foristas coincidieron enla necesidad de que se fijen "políticas de Estado, con temas que queden fuera de la contingencia electoral".
Poco serios. Esa pareció ser la definición, como factor común, que dieron de la dirigencia política; al menos, de la que está expuesta. Aunque algunos de los invitados al almuerzo de debate de MDZ fueron políticos, no faltó la autocrítica.
Buscando el origen del problema
Para Flabio Búmbalo, el problema está en que "hay gente enquistada en el Estado a la que no le interesa cambiar nada y se escuda en que nadie los puede echar. Están tranquilos y felices sin hacer nada oporque total, nadie los va a sacar".
Fueron los lectores más cercanos a los políticos, esta vez, quienes más criticaron la (mala) influencia de algunos políticos en el manejo, planificación y concreción de las cosas que la gente demanda y necesita.
"Hay que darle más bolilla a las cosas que está haciendo la gente en los barrios de los alrededores", aportó Castro, convencido de que no todo está perdido. Vargas, a su turno, propuso dejar de lado las mañas y "dejar de premiar a quienes, por ejemplo, permiten que sus hijos de subeduquen y repitan de grado".