Bicentenario nacional: ¿2010 o 2016?

En la Argentina, la fecha de festejos del Bicentenario será en el 2010, doscientos años después de la Revolución de Mayo, una revolución apropiada, pero dictada desde puertas adentro de un Cabildo, que dejó afuera al pueblo, que quería saber “de qué se trata”.

¿No sería más apropiado festejar el Bicentenario en el 2016, pues en esa fecha hubo más conciencia histórica nacional y un Acta -debatido y consensuado- de Declaración de la Independencia firmada por representantes de las entonces llamadas Provincias Unidas de Sudamérica?

¿No sería más apropiado en 2016, pues dos siglos antes, en 1816, se reunieron congresistas constituyentes elegidos en cada provincia de acuerdo a la cantidad de sus habitantes y, además, se juntaron en Tucumán, como prueba apropiada de federalismo?

Hay dos rasgos muy importantes de 1816: por un lado, esa fecha contiene como parte de su proceso a la Revolución de Mayo de 1810 y, por otro, en esa fecha no sólo se declara la independencia argentina, sino que también se ejerce un sentido federal que nos viene haciendo mucha falta a los argentinos, casi doscientos años después.

Así fue, aún teniendo en cuenta que la gran mayoría de las provincias representadas tenía un signo unitario. No obstante, contemplaron el conjunto y asumieron es esa acta un sentido federal genuino, aun en un contexto de guerra franca contra el imperio español y de divisiones internas irreconciliables.

Finalmente, el tiempo nos dijo que no logró imponerse una mirada federal (y con ella una Constitución), pero al menos nuestra misma fundación guarda el valioso antecedente de la consulta regional a la hora de declararnos independientes de España y de toda dominación extranjera.

También sabemos que, en ese momento, 9 de julio de 1816, ningún país del mundo reconoció nuestra independencia, pero también que así se estilaba en la época.


2010: El Bicentenario


“Es totalmente legítimo que el 25 de mayo de 2010 (o el 9 de julio de 2016) se realicen festejos celebratorios porque algo que denominamos Patria va a cumplir años”, dijo el mes pasado el secretario de Cultura de la Nación, José Num, para el Boletín del Bicentenario, que Presidencia de la Nación organiza, a partir de la idea original del ex presidente de la Nación Néstor Kirchner.

Tales palabras dan cuenta clara de que podríamos festejarlo en 2016. Sin embargo, no será así y estimamos la razón: en 2010, aún reinará Cristina Fernández de Kirchner. ¿Quién sabe en este país el nombre de la persona que nos presidirá dentro de ocho años? ¿Puede ser el mismo Kirchner, Carrió, Duhalde, Macri, Cobos, Cristina… el desdichado fantasma de Menem?

Entonces, dirán desde el gobierno, ante tanto escenario de cambio, ante tanta histeria electoral, aseguremos el 2010 para que la fiesta sea nuestra fiesta.

Dice Nun: “La ambición más alta de este grupo que estoy llamando el Bicentenario… es, precisamente, que la fecha se convierta en un gran momento de entusiasmo colectivo, de debate de ideas, de cambio de opiniones que revisen todos los lugares comunes que nos hemos acostumbrado a tomar por dados y que han pasado a formar parte de nuestro sentido común… Un primer paso es tratar de saber mejor de dónde venimos, dónde estamos parados y hacia dónde vamos”.

Y podríamos responderle: Señor Nun, empecemos, entonces, por revisar nuestro concepto de federalismo.

Nun nos retruca: “El Bicentenario se trata de un ‘festival’ entendido como un gran momento de entusiasmo colectivo, de efervescencia de la sociedad, que la hace revisar sus valores y normas, que la hace cuestionar lo que daba por descontado, que desrutiniza su cotidianeidad y altera la mecánica de su reproducción. Pues bien: nuestra apuesta es que, desde ahora, el Bicentenario se vaya constituyendo en ese momento de entusiasmo colectivo que nos permita replantearnos nuestros modos de construir la realidad y quebrar definitivamente la secuencia de innumerables crisis que hemos venido padeciendo y que todavía sufrimos”.

Y nosotros podríamos reiterarle: Señor Nun, empecemos, entonces, por revisar nuestro concepto de federalismo.


La palabra oficial 


Para entender mejor el porqué de que vayamos a festejar en 2010, bebamos de la fuente oficial de la información. Conozcamos a quienes deciden cuándo celebramos.

El Comité Permanente del Bicentenario de la Revolución de Mayo 1810-2010 está integrado por el jefe de Gabinete de Ministros, Alberto Fernández, el ministro del Interior, Aníbal Fernández, y el secretario de Cultura de la Nación, el citado José Nun.

La tarea que se plantean llevar adelante obras es “fijar metas y crear conciencia en la ciudadanía de cara al Bicentenario”.

Por eso, dice Nun: “El Bicentenario pasa por tres lugares. En primer término, por la realización de obras del Bicentenario: escuelas, teatros, restauración de monumentos históricos, desarrollo de infraestructura productiva… En segundo lugar, la construcción del Bicentenario pasa por la fijación de metas que deberían ir cumpliéndose: reindustrialización del país, reforma fiscal, reforma política, reforma judicial. Hay que fijarles fechas en el calendario, de manera de llegar a 2010 con un gran festival que recoja todos los logros de estos cinco años”.

Por último, dice Nun: "Se trata de crear conciencia en la ciudadanía acerca de la importancia de la construcción misma del Bicentenario como un horizonte común que le dé sentido unificador a las obras y metas que debemos emprender de inmediato. El mayor objetivo al que podemos aspirar es que, en 2010, alguien nos pregunte: ‘Bueno, ¿dónde está el proyecto nacional?’, y nosotros podamos responderle: ‘Este es el proyecto nacional: las escuelas, la justicia social, la prosperidad económica, el respeto por los derechos humanos, la concientización y la identidad nacional de toda la población, la disminución de la desigualdad, la consolidación de la democracia”.

Por esto mismo es que la mentada fecha del 2010 corre el gran riesgo de transformarse en otra fiesta política más del gobierno de turno.

¿No sería mejor trabajar más allá de esta gestión y apuntar al 2016 para exhibir más y mejores logros, emprendimientos colectivos y plurales y con alto sentido participativo y democrático de todos los argentinos? Parece que no.

En 1810, se escuchó: "el pueblo quiere saber de qué se trata". En 1816, se escuchó: "Nos los Representantes de las Provincias Unidas en Sud América reunidos en Congreso General, invocando al Eterno que preside al universo, en el nombre y por la autoridad de los Pueblos que representamos".  

En fin, ¡Viva la Patria!, amigos.