Son honestos con sus sensaciones y buscan satisfacer sus necesidades a costa, tal vez, de ser sancionados por sus pares por "liberales" o "'promiscuos".
Tienen un carácter fuerte, pues dejan de lado todos sus temores y se lanzan a un estilo de vida donde todo se comparte, incluso tu pareja. Esto, que podría ser inconcebible para algunos, ha logrado cautivar a cientos de personas en países vecinos y sobre todo en Estados Unidos y Europa, haciendo crecer centros nocturnos que los reúnen, revistas, portales de Internet y fiestas clandestinas.
Sin embargo, hoy ya no se esconden, aunque en Chile, aún ocultan sus identidades. “Los chilenos somos muy enjuiciadores y tradicionales”, dicen.
¿Qué es ser swinger? Es ser una persona o pareja que tiene una mayor amplitud sexual que la mayoría de la sociedad y que decide ejercer esa libertad en relación con su vida sexual.
Esto es, intercambio de parejas, práctica sexual en grupos y todas las variantes de éstas. Un swinger goza con su libertad sexual y fantasea con la idea de ampliar su círculo de contactos sexuales más allá de la pareja, sin tener esto que ver con sentimientos y realizándose con entera aceptación de todas las partes.
La pareja swinger tiende a ser muy abierta de mente, muy poco convencional y en general no permite que sus creencias religiosas o políticas le impidan pasar un buen rato.
Por lo mismo, quienes conforman un grupo de swingers tienden a ser de distintas edades, gustos, estilos, físicos, ideologías y actitudes. Sin embargo, hay algo que los caracteriza a todos por igual, que es el respeto a decidir por sí mismo, es decir, si uno no quiere hacer tal cosa, basta con un no y se le respeta. Ellos celebran por sobre todas las cosas la libertad y, por ende, no la pasan a llevar.