Uno de los lugares que más risas y buenos momentos hizo pasar a niños y adultos, está al borde de cerrar sus puertas. Alberto Di Cesare, titiritero de La Casa, manifestó su preocupación al respecto.
- ¿Cuál es la situación de la Casa de los Títeres hoy?
- Hace dos semanas que recibimos la notificación de la Municipalidad de Capital, nos dijo que no nos iban a habilitar como sala de teatro independiente. Actualmente, estamos sin habilitación y esperando que nos llegue la última notificación para desalojarnos, aunque seguimos trabajando. Tenemos dos obras los fines de semanas para niños y entre semana una para escuelas. Estas presentaciones van aumentando con la llegada del verano.
- Si cierran sus puertas definitivamente, ¿cuántas personas se quedarían sin lugar donde trabajar?
- Unas 15 personas. También hay que contar unas 18 personas que no podrán asistir a los talleres.
- ¿Cuáles son sus gastos?
- Actualmente, el monto que debemos reunir cada mes para subsistir es de $2500. Lo vamos consiguiendo con funciones dentro y fuera de la sala y el esfuerzo de cada uno de los miembros. Hay que tener en cuenta que la entrada para cada show sale sólo $5. Y los dos talleres que dictamos $30 mes.
- ¿Y cómo hacen para reunir el dinero?
- Hay meses en que todo se va en los gastos de sala. Agosto fue un buen mes, porque se celebró el día del niño, tuvimos mucho público, pero en octubre, la cosa cambia. Las ganancias se van en gastos fijos. Recién podemos esperar hasta las vacaciones de enero para remontar.
- ¿Cuál es el próximo paso?
- Esta semana vamos a pedir una audiencia con la subsecretaria de Cultura de la Capital, Silvia Cicchitti, para ver qué se puede hacer. Ella nos dijo que está haciendo gestiones. En realidad, esto no es un problema solo nuestro, hay otras salas en Mendoza que esperan ser habilitadas.
- Igualmente, sigue con refacciones…
- La reglamentación indica que debemos remover el piso de madera porque es material combustible, además deberíamos hacer refacciones en el patio, retirar una palmera, que dicen que es peligrosa también. Por otro lado tendríamos que cambiar la entrada, pero como el edificio en el que estamos es considerado patrimonio arquitectónico, no podemos.
- ¿Y buscar otra sala pero, subvencionada?
- Si hubiera un lugar nos mudaríamos. La Municipalidad de Maipú nos ofreció algo, Capital también, analizaremos el tema.
- ¿Qué es lo más difícil y lo más interesante de tener una sala?
- Lo más difícil es el costo monetario, juntar la plata todos los meses. Mantenerlo y sostener los gastos. Y lo más lindo es que no dependemos de fondos del Estado, no tenemos que realizar tantos pasos burocráticos cada vez que se nos ocurre una obra nueva. También es muy importante poder ser libres y trabajar como nos gusta, tener un espacio que es propio, poder evolucionar y dictar talleres.
La casa de los Títeres de Mendoza, cerraría sus puertas
Este lugar comenzó a funcionar en 1993, es la única sala de títeres de Cuyo y una de las diez que perduran en el país. La casa tiene problemas serios. La Municipalidad de Capital les niega una nueva habilitación.