Poco interés de los mendocinos por la vasectomía

La jefa del Programa de Salud Reproducitva afirma que no hay muchas consultas para la cirugía que anula la fertilidad masculina. En la provincia no hay problemas legales con la realización de la operación, que se hace preferentemente en el Hospital El Carmen.

"Todavía son pocas las consultas que estamos recibiendo en los hospitales públicos respecto de la vasectomía", confirmó Ana María Andia, responsable del programa Salud Reproductiva de la provincia.

Este tipo de operaciones para dejar de tener hijos generó polémica en los últimos días en Buenos Aires, ya que un hombre tuvo que recurrir a la Defensoría del Pueblo para que le hagan  la intervención.

Sin embargo, en Mendoza, no hay problemas legales con la vasectomía. Simplemente no hay interés por parte de los hombres. "La demanda de consultas en un primer momento fue bastante importante, pero luego el número de consultas fue disminuyendo. Hay que tener en cuenta que primero los hombres se acercan a los hospitales y reciben la información correspondiente, después algunos deciden realizarse la operación y otros no", explicó la funcionaria.

"Desde que el Estado se hace cargo de  la realización de la vasectomía, no se configuró una demanda significativa por parte de los hombres. Creo que por cuestiones culturales, lamentablemente aún se cree que estos temas están más relacionados con las mujeres, aunque debería claramente ser una cuestión de la pareja", completó Andía.

Cabe recordar que en Mendoza, a fines del mes de abril pasado, el presidente de OSEP, el doctor Marcelino Iglesias (53), que fue ministro de Salud y diputado en anteriores gobiernos radicales, fue el primero en realizarse una vasectomía en un hospital público, como parte del lanzamiento de un plan de cirugías gratuitas de salud reproductiva para los 330 mil afiliados a la Obra Social de Empleados Públicos de Mendoza (OSEP).

La vasectomía impide la fertilidad y es el equivalente femenino a la ligadura de trompas. Consiste en cortar los conductos deferentes, a través de los cuales viajan los espermatozoides, a nivel de la bolsa escrotal. La técnica más común es hacer una incisión en el escroto, aislar el conducto, dividirlo y producir una pequeña quemadura en cada punta para obstruirlo. La práctica está contemplada por la Ley nacional 26.130, y Mendoza adhirió a través de la Ley 7.456.

El principal hospital que realiza la operación es El Carmen, que ha sido designado como el principal centro de internación para los servicios de salud reproductiva del plan provincial.

El caso de Buenos Aires

El Ministerio de Salud porteño informó en el día de ayer que el Hospital Argerich realizará la semana próxima la vasectomía a un hombre que recurrió a la Defensoría del Pueblo de la Ciudad ante la negativa de un médico del centro asistencial a efectuarle la práctica.

Este organismo había pedido a las autoridades sanitarias de la Ciudad que garanticen el acceso a la práctica de una vasectomía solicitada en el Hospital Argerich de acuerdo lo establecido en  la Ley 26.130, ya que se habían negado a realizarla por cuestiones "éticas".

Esa norma, sancionada en agosto de 2006 por el Senado de la Nación, establece que "toda persona mayor de edad tiene derecho a acceder a la realización de las prácticas denominadas ligadura de trompas de Falopio y ligadura de conductos deferentes o vasectomía en los servicios del sistema de salud".

Por lo tanto, desde el 29 de agosto, cuando fue promulgada por el Poder Ejecutivo, cualquier persona puede pedir en hospitales que le realicen estas prácticas, sin razones médicas ni autorización judicial.

La ley indica también que los médicos "tienen derecho a ejercer su objeción de conciencia" ante la petición de estas intervenciones.

Sin embargo, la norma advierte que esta instancia "no exime de responsabilidad, respecto de la realización de las prácticas requeridas, a las autoridades del establecimiento asistencial que corresponda, quienes están obligados a disponer los reemplazos necesarios de manera inmediata".