Advierten que debe regularse la medicina privada

El superintendente de Servicios de Salud, Héctor Capaccioli, sostuvo que es necesario estableber una norma que determine qué tratamientos deben cubrir las empresas. De lo contrario, el regimen de prestaciones médicas podría "colapsar" y producir cortes en los servicios.

El superintendente de Servicios de Salud, Héctor Capaccioli, advirtió que de no establecerse una norma que determine qué tratamientos deben cubrir las empresas de medicina prepaga el sistema de prestaciones médicas podría "colapsar" y producirse cortes en los servicios.

El funcionario consideró que, a menos que se asigne mayor parte de los fondos de las compañías a la atención primaria, será imposible mantener las prestaciones ante la incorporación de nuevas tecnologías cada vez más caras, por lo que indicó que una ley debe disponer qué enfermedades deben ser tratadas y cuáles no.

"Nos gustaría y es una materia pendiente que el Legislativo nos ayude a tener normas más claras con la incorporación de nuevos tratamientos que, por las características y los costos que tienen, pueden tender a desestabilizar un sistema que está saliendo de una crisis", dijo Capaccioli.

Indicó que si se siguen agregando nuevos estudios de alta tecnología e intervenciones quirúrgicas de gran complejidad, como por ejemplo el bypass gástrico, "podemos entrar en lo que no queremos, lo que nos había pasado en 2001 y 2002, que eran los cortes de servicios".

"Se tiene que ir viendo cómo la incorporación de nuevas prácticas no hace que se desfinancie" el sistema, dijo, en un contexto de aumentos del 25 % en las tarifas de las prepagas, en tanto que consideró que no son suficientes las retenciones salariales, al menos con la actual oferta de tratamientos.

De no sancionarse una ley que contemple esto, "dejaríamos que recaiga todo el tema de la prestación médico asistencial en el salario diferido del trabajador", cuando "está comprobado a nivel mundial que eso sólo no alcanza. Alcanza a nivel primario", aseguró.

Por ello expresó que, "en esta etapa en la que estamos equilibrando las finanzas", es fundamental asignar más recursos a la prevención que a tratamientos complejos y "nuevas prácticas, que por lo general son las más costosas".

Además afirmó que el sistema "se esta judicializando", ya que la Justicia, a través de amparos, determina cuáles son las prestaciones que corresponden o no cubrir, como sucedió hace semanas con una joven pareja que no podía concebir, cuando un juzgado obligó a una prepaga a cubrir la fertilización in vitro.

Respecto de casos similares, tras amparos presentados por personas con obesidad mórbida para someterse a intervenciones quirúrgicas, consideró que "para que se llegue a esos niveles fallaron un montón de controles previos. Uno no nace pesando 200 kilos".

No obstante, remarcó que el Plan Médico Obligatorio, que dispone una cartilla de coberturas mínimas para las compañías, tiene que ser "dinámico" para incorporar nuevas tecnologías, aunque podría imitarse el sistema de países como España, donde "cajas de seguridad social cubren determinadas prácticas y el resto lo cubre el Estado".

"Acá la seguridad social tiene un montón de coberturas. Las que se están desfinanciando son las de alta complejidad. El Estado debe tener por lo menos un sistema de seguros que esté basado en que esas prestaciones se puedan hacer en centros propios", consignó.

También se refirió a las obras sociales, las cuales "se vieron fortalecidas institucionalmente por volver a manejar a grandes números de beneficiarios" durante este año, tras el aumento de la tasa de empleo, aunque indicó que no todas las instituciones corrieron igual suerte.

"Todavía nos falta trabajar con los sectores que prestan servicios a la seguridad social desde los colegios médicos y la Federación de Clínicas, que está saliendo recién en 2008 de la emergencia sanitaria", sostuvo.