La prevención de accidentes viales es un tema complejo en Mendoza. Pero en algunos casos, no sería tan difícil evitar más muertes y heridos en las calles de la provincia.
Entiéndase el siguiente interrogante como un pequeño aporte al sentido común: ¿Ningún funcionario de la Dirección de Vías y Medios de Transporte, o del Gobierno provincial en general, ha descubierto el ridículo estado de los carteles indicadores de la esquina de Costanera y Morón, en Capital?
Se trata de carteles que, ni más ni menos, alertan al conductor de la incoveniencia de girar a la izquiera desde Morón hacia Costanera, por varias razones: los múltiples sentidos de circulación de ambas calles, la falta de adecuación de los semáforos para que sea posible girar y la velocidad de los autos que circulan por Costanera.
Porque es inconveniente, está prohibido. Y esto lo pueden entender todos a través de la simbología vial existente para el caso: una flecha de giro atravesada por una faja color rojo y el texto: "Prohibido girar a la izquierda".
Nuestro esfuerzo en dar estos detalles es para que el lector recuerde la importancia de estos cartelitos. Como el cruce de Costanera y Morón es muy peligroso, alguna vez se colocaron allí no uno, sino varios carteles de este tipo. Recalcar el mensaje y ser redundante, a veces rinde efecto, se pensó seguramente. A saber: hay dos carteles que indican lo mismo, en las veredas norte y sur de Morón, los cuáles alertan a los conductores que salen del centro (sentido oeste-este) de la maniobra que nunca deben hacer.
Pues bien -y ahora sí, vamos al grano- ambos carteles se encuentran pintarrajeados y tapados por esmaltes de color negro. La burda mancha impide leer el mensaje, y se parece (aquí, quizás, una prueba para dar con los autores del delito) a las manchas que se derraman en otro cartel de publicidad cercano: el del binomio presidencial Jorge Sobish-Jorge Asís, que compitió vanamente en las últimas elecciones.
Sea quien fuera el que pintó y daño los carteles que nos preocupan, insistimos en que gracias a eso es imposible ver que allí está prohibido doblar a la izquierda. Y algo similar ocurre sobre Morón, en el sentido contrario. Esta vez no hubo intervención de pintores espontáneos: las hojas de los árboles alcanzaron para impedir que desde los vehículos sepamos que tampoco se puede doblar desde Morón a Costanera cuando uno ingresa al centro, desde Guaymallén (sentido este-oeste).
A veces hay malicia. Pero cuando un cartel indicador y muchas veces salvavidas queda tapado por un árbol, no hay vueltas: es desidia oficial.
Y el asunto es más insoportable aún cuando la Policía Vial sanciona con multas carísimas (800 pesos, según algunos testimonios) al conductor desprevenido que dobla a la izquierda en el cruce mencionado. Eso es, según nuestro humilde punto de vista, directamente una injusticia.
Producción fotográfica: Nacho Gaffuri
Textos: Juan Carlos Albornoz
"TU NOMBRE ME SABE A HIERBA"