El Programa Natinga de TN Coopers desembarcó esta primavera en Mendoza con un despliegue poco común. Se trata de dos labradores, Bonny y Clein, que realizaron inspecciones técnicas y demostraciones de detección para mostrar cómo los perros pueden proteger la calidad del vino desde su origen.
Esta iniciativa, que nació en Chile y hoy tiene presencia internacional, combina ciencia y naturaleza para prevenir contaminaciones invisibles que afectan el aroma y sabor de los vinos. A través del olfato canino, TN Coopers busca garantizar instalaciones limpias y procesos seguros.
De idea experimental a programa global
El Programa Natinga surgió en 2010 como respuesta a uno de los principales problemas de la industria vitivinícola: la presencia de compuestos como TCA y TBA, responsables del llamado “gusto a corcho”. La tecnología tradicional no ofrecía una solución definitiva, por lo que la empresa decidió apostar por una herramienta natural como el olfato de los perros.
Los primeros ejemplares fueron Ambrosia y Odysé, dos labradoras que tras años de entrenamiento se convirtieron en expertas en detectar trazas mínimas de haloanisoles. Con el tiempo se sumaron Moro, Mamba, Zamba, Bonny, Clyde, Cleo, Jack y, más recientemente, Atenea. Todos entrenados con un protocolo científico riguroso.
Hoy, estos perros pueden detectar concentraciones tan bajas como 0,2 nanogramos, un nivel de sensibilidad que supera ampliamente a muchos instrumentos tecnológicos. Su trabajo permite identificar fuentes de contaminación antes de que afecten al vino o las barricas.
Un modelo único en el mundo
Desde su consolidación en 2021 como programa permanente, el Natinga Tour, se convirtió en un estándar de control preventivo en bodegas de todo el mundo. De este modo, la tonelería TN Coopers ofrece un servicio diferencial para proteger la reputación de los vinos argentinos y reforzar la confianza del consumidor.
Los perros detectores no solo trabajan en barricas, sino también en materias primas, depósitos, tanques y ambientes de producción. El objetivo es identificar posibles focos de haloanisoles o halofenoles (compuestos orgánicos que pueden contaminar el vino y darle olores a moho o a humedad) antes de que impacten la elaboración del vino.
Bonny y Clein, los protagonistas del tour
Durante el Natinga Tour Mendoza 2025, Bonny y Clein fueron las estrellas durante su recorrido por bodegas icónicas como Las Perdices, Los Haroldos, Doña Paula y Catena Zapata. Acompañados por su adiestrador, Marco Briceño.
Bonny se destaca por su método ordenado y concentrado, ya que cuando encuentra un aroma sospechoso, fija la nariz sin moverse. Clein, en cambio, es más veloz y juguetón, pero igual de preciso en sus marcajes. Ambos perros siguen un sistema de validación cruzada, donde cada hallazgo se confirma entre ejemplares para asegurar fiabilidad total.
El trabajo se complementa con presentaciones técnicas y demostraciones abiertas para el personal de las bodegas, que puede ver en vivo cómo el equipo opera y qué medidas tomar para evitar futuras contaminaciones.