El diputado nacional Máximo Kirchner fue demorado este miércoles en un control policial ubicado en Justo Daract, San Luis, cuando viajaba hacia San Juan para participar de una serie de actividades políticas.
Según información difundida por la Policía y medios locales, el procedimiento se activó cuando el sistema de control detectó que la Honda CR-V en la que se trasladaba tenía un pedido de secuestro vigente vinculado con la causa Hotesur. El vehículo quedó retenido mientras se realizaban las verificaciones correspondientes.
El propio Máximo Kirchner confirmó el episodio a través de un comunicado. Según relató, permaneció durante casi dos horas a disposición de la Policía provincial y de la Justicia hasta que finalmente le informaron que podía continuar su viaje hacia San Juan.
El dirigente de La Cámpora también señaló que durante el procedimiento le realizaron un control de alcoholemia, que, según indicó, dio resultado negativo.
Qué dijo Máximo Kirchner sobre el operativo
Después de recuperar la posibilidad de continuar el viaje, Máximo Kirchner difundió un comunicado en el que cuestionó el procedimiento y sostuvo que se trató de un intento de disciplinamiento político.
El diputado explicó que se trasladaba en un vehículo modelo 2007 que utiliza habitualmente y que, según afirmó, había circulado con ese automóvil por la Ciudad de Buenos Aires, autopistas bonaerenses y distintos viajes al interior sin inconvenientes.
“En un control de ruta en el ingreso a San Luis, me demoraron porque el auto tenía un supuesto pedido de captura del juez Ercolini de Comodoro Py”, sostuvo.
Kirchner afirmó además que esperó “a disposición de la policía provincial y de la Justicia para que aclaren el entuerto” y destacó que finalmente pudo seguir viaje.
En el cierre de su mensaje, vinculó el episodio con su actividad política y sostuvo: “Mientras rematan el país, la policía, la Justicia y andá a saber quiénes más siguen intentando disciplinarnos”.
Qué relación tiene el vehículo con la causa Hotesur
El pedido judicial que activó el procedimiento está relacionado con la causa Hotesur, una investigación por presunto lavado de dinero que involucra a Cristina Fernández de Kirchner, sus hijos Máximo y Florencia Kirchner, Lázaro Báez y otros imputados.
La medida que alcanzaba a distintos vehículos fue dispuesta en febrero de 2019 por el entonces juez federal Julián Ercolini, en el marco del expediente 11352/14. La orden establecía el secuestro de vehículos vinculados con personas y sociedades investigadas en la causa.
Hotesur es la causa que investiga presuntas maniobras de lavado de activos relacionadas con la explotación de hoteles de la familia Kirchner y contratos y pagos vinculados con empresas de Lázaro Báez. El expediente fue elevado a juicio oral en 2019.
Actualmente, el proceso continúa su camino hacia el juicio oral. Según información publicada este miércoles, el debate está previsto para comenzar en marzo de 2027, con Cristina y Máximo Kirchner y Lázaro Báez entre los acusados.
Un día antes habían retenido otra camioneta vinculada con Cristina Kirchner
El episodio protagonizado por Máximo Kirchner ocurrió apenas un día después de otro procedimiento similar en San Luis.
El martes, la Policía provincial había retenido una RAM 2500 Laramie 4x4 que figuraba registralmente a nombre de Cristina Fernández de Kirchner y sobre la que también pesaba un pedido de secuestro judicial vigente desde 2019.
La camioneta fue detectada mediante el sistema de lectoras de patentes del Anillo Digital Federal y quedó a disposición de la Justicia. Al momento del procedimiento era conducida por un hombre de 38 años, residente en San Luis, quien había manifestado que había adquirido el vehículo en 2024.
En ese caso, las primeras informaciones señalaron que no surgía que el conductor estuviera vinculado como imputado con la investigación que originó el pedido de secuestro.
Máximo Kirchner viajaba a San Juan
El diputado se dirigía a San Juan, donde tiene prevista una agenda política junto a dirigentes y legisladores del peronismo provincial.
Entre las actividades anunciadas figura una mesa de trabajo denominada “La Argentina que viene”, además de reuniones con referentes del Partido Justicialista sanjuanino.
Luego de la demora, Kirchner confirmó que continuaría su viaje y cerró su comunicado con un mensaje dirigido a sus seguidores: “Mañana nos vemos en San Juan”.
El procedimiento quedó así vinculado a una orden judicial que permanece vigente desde 2019, mientras que el dirigente interpretó públicamente el episodio como un nuevo intento de disciplinamiento político.