El presidente Javier Milei participó este miércoles del Coloquio de IDEA, en el marco de una conversación virtual a raíz de su viaje a Francia por el Argentina Week.
El mandatario brindó distintas definiciones frente a los empresarios que se agolparon en el auditorio. Se refirió al presente de su Gobierno y con fuertes declaraciones sobre lo que espera de las elecciones, en un contexto de inestabilidad de las variables económicas.
El jefe de Estado reconoció “una desaceleración del crecimiento de la economía” y pidió “paciencia”. “Hay que tener paciencia, los procesos de crecimiento no son instantáneos. Los procesos de crecimiento demandan mucho tiempo”, aseguró.
Sin embargo, recalcó que su gestión mantiene “un trabajo sistemático” y “mucha disciplina” para “acelerar” ese proceso. “Lo estamos aprovechando y lo estamos haciendo, a pesar de lo duro que puede ser la transición y la coyuntura", planteó.
No obstante, aseguró que los problemas que afronta la economía están relacionados a la oposición que tildó de “energúmenos” y como “máquina de impedir” y a “los shocks externos” por la suba de tasas en Estados Unidos y el conflicto con el petróleo en Medio Oriente.
"Con otro Gobierno hubiese explotado todo por los aires”, aseveró Milei, quien añadió: “En otro momento habría una aceleración inflacionaria enorme, con una caída enorme en la actividad y en el empleo, hoy la discusión es a qué velocidad bajará la inflación, a cuánto vamos a poder crecer y eso irá mejorando los salarios y caerá más la pobreza”. A su vez, sostuvo que “hay que entender la naturaleza las circunstancias que nos toca vivir”.
El líder libertario reiteró que sufrió “siete intentos de golpes de Estado” y “actos de terrorismo en las calles con ganas de romper todo”.
En ese marco, dijo que un sector del empresariado no apuesta plenamente en invertir en este momento del Gobierno “por lo que pasará con las elecciones” y lo consideró “como algo entendible”. "Están esperando el veredicto de los argentinos", añadió.
“El año que viene los argentinos se van a enfrentar a la situación entre elegir el sendero que conduce al crecimiento y expande la riqueza más grande de la historia o volver al pasado que fracasó hace 100 años. Se definirá si seremos un país grande o un país miserable”, arremetió el “León”, quien sumó otros conceptos al respecto: “Los argentinos van a poder elegir entre el modelo de la prosperidad y el modelo de la decadencia. Los argentinos no se van a dejar engañar”, recalcó el mandatario, quien, acto seguido, llamó a Cristina Kirchner como “presidiaria y convicta”.
Sin reforma previsional ni tributaria en el corto plazo
Consultado por una pronta rebaja de impuestos, el jefe de Estado aseguró que eso ocurrirá “en la medida que mejore el proceso de crecimiento de la economía” y no se vea afectada la recaudación, sin poner ningún plazo en este sentido.
Con respecto a una reforma previsional, solo indicó que le gustaría que ocurra en un eventual segundo mandato, aclarando que debe atenderse la informalidad para robustecer el sistema jubilatorio.