La Cámara de Diputados bonaerense vivió otra jornada donde la interna peronista se llevó el centro de la escena. El oficialismo logró darle media sanción a un paquete de cuatro leyes para contener la crisis de sobreendeudamiento familiar, pero la foto política la dejó el propio kicillofismo, que no acompañó al proyecto estrella impulsado por La Cámpora.
El desplante del kicillofismo a La Cámpora en el recinto que abrió otro capítulo de la interna peronista
Una votación expuso nuevamente las diferencias en el bloque de Fuerza Patria, algo que ya no disimulan ni en el recinto. Los legisladores alineados con el gobernador Axel Kicillof —que responden al espacio Movimiento Derecho al Futuro— se abstuvieron al momento de votar la iniciativa impulsada por el camporista y presidente del bloque Facundo Tignanelli.
La norma impulsada por la espada de Máximo Kirchner en la Legislatura bonaerense buscaba crear el Régimen Provincial de Prevención y Tratamiento del Sobreendeudamiento de Consumidores para darle superpoderes de mediación a la Defensoría del Pueblo de la provincia de Buenos Aires.
Según pudo reconstruir MDZ, desde gobernación dieron la orden a sus diputados de abstenerse, acusando a Tignanelli de ignorar los cambios solicitados por el ejecutivo provincial. Con ese “descuido técnico”, el proyecto se expone, de convertirse en Ley, a un planteo de inconstitucionalidad ante la Suprema Corte.
Paradójicamente, la posición del kicillofismo terminó alineada con los reparos presentados por el PRO y la UCR, que advirtieron exactamente el mismo vicio legal. Aunque el referente de La Cámpora, Facundo Tignanelli, defendió su proyecto argumentando una lectura "integral y no caprichosa" de la Constitución provincial; la fractura dentro del bloque peronista quedó expuesta en el recinto a la vista de todos.
El reclamo libertario: "Usan la Legislatura para dirimir sus peleas de pasillo"
El nuevo capítulo de la interna peronista sirvió como plataforma para que La Libertad Avanza saliera a cruzar con dureza al peronismo. Los encargados de repartir “murra” fueron los presidentes de las bancadas violeta de diputados y senadores; quienes denunciaron que la Legislatura bonaerense funciona como un "engranaje que el kirchnerismo utiliza para resolver sus propias internas sin importarle los problemas reales de los bonaerenses", remarcando que, producto de esta disputa, la Cámara Baja bonaerense sesionó apenas en cinco oportunidades en lo que va del año.
"No se puede utilizar la casa de las leyes como una oficina de contención para sus peleas de pasillo", disparó Juan Esteban Osaba, presidente del bloque de Diputados libertarios. En esa misma línea, enfatizó que la política tradicional solo reactiva las cámaras "cuando le toca el bolsillo o el sillón a la casta", llamando a romper con un sistema diseñado para que los mismos dirigentes vivan eternamente del estado.
A su turno, el titular del bloque de senadores violetas, Carlos Curestis, destacó la desconexión del temario tratado en la sesión de diputados con las reformas estructurales que reclama la Provincia. "Mientras algunos quieren abrir la Legislatura para resolver sus internas, nosotros queremos abrir la discusión para cambiar las reglas: sin PASO, con Boleta Única de Papel y sin reelecciones indefinidas para intendentes", recriminó el senador libertario, acusando al peronismo de blindar sus privilegios mientras posterga la agenda institucional de fondo.
Un paquete de leyes de “contención” que asoma como un parche bajo la sombra de la inconstitucionalidad
Más allá del cruce político y las chicanas que dejó la sesión del martes de la Cámara Baja bonaerense; la batería de leyes destinadas a aliviar la situación financiera de más de dos millones de bonaerenses sumidos en deudas operativas para pagar comida, remedios o tarifas básicas se terminó aprobando con 52 votos afirmativos, 30 rechazos y varias abstenciones.
El paquete de leyes, que ahora deberá ser rubricado por el Senado bonaerense, abarca: la creación del registro de prestamistas no bancarios; límites estrictos a las cobranzas extrajudiciales, prohibiendo llamados fuera de horario o escraches en redes; revisión de contratos con costos financieros desproporcionados y el proceso judicial de reestructuración obligatoria.
Sin embargo, desde la oposición alertaron que en el apuro del "trámite express" se generó un engendro normativo que avasalla facultades del Congreso Nacional y el Banco Central, por lo que anticiparon que la Suprema Corte terminará frenando las leyes apenas se sancionen.
El propio presidente del bloque peronista, Facundo Tignanelli, reconoció en su discurso de cierre que las iniciativas representan apenas "un parche" para ganar tiempo hasta que cambie el modelo económico nacional; poniendo las fichas a que el kirchnerismo se imponga en las eleccionespresidenciales del próximo año.
Ahora, con la media sanción, las iniciativas deberán pasar por el Senado provincial, donde el oficialismo tendrá que definir si corrige la letra chica que incomoda al Gobernador o si cajonea el proyecto de La Cámpora profundizando la interna peronista que amenaza con paralizar nuevamente el funcionamiento legislativo.