El canciller, Pablo Quirno, respondió este martes ante la Asamblea General de las Naciones Unidas a las declaraciones del primer ministro británico Andy Burnham sobre las Islas Malvinas.
Quirno reafirmó que las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes “son parte integrante del territorio nacional argentino” y sostuvo que se encuentran “ilegalmente ocupadas” por el Reino Unido.
Quirno pidió retomar las negociaciones por Malvinas
Durante su intervención, el canciller argentino reiteró la disposición del Gobierno a reanudar las negociaciones bilaterales con el Reino Unido por la soberanía de las islas.
Quirno sostuvo que existe una disputa de soberanía reconocida por las Naciones Unidas y otras organizaciones internacionales. También recordó que la Asamblea General de la ONU llamó a ambos países a retomar las negociaciones para alcanzar una solución pacífica y duradera.
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El funcionario ubicó el origen de la controversia en enero de 1833, cuando, según su exposición, fuerzas británicas ocuparon las islas y desplazaron a las autoridades y a la población argentina. Afirmó además que la Argentina protestó diplomáticamente desde entonces y que nunca consintió esa situación.
El canciller también invocó la obligación de las partes de no introducir modificaciones unilaterales mientras la disputa de soberanía continúe pendiente.
“Argentina reitera su plena disposición a reanudar negociaciones bilaterales sustantivas con el Reino Unido”, afirmó Quirno. Además, reclamó a Londres el cumplimiento de sus obligaciones en materia de descolonización.
La respuesta de Andy Burnham ante la Asamblea General de la ONU
Horas antes, Andy Burnham había reafirmado la posición británica sobre las Islas Malvinas durante su discurso ante los líderes mundiales reunidos en Nueva York.
El primer ministro británico sostuvo que su gobierno se mantendrá firme frente a cualquier amenaza a los territorios británicos de ultramar y defendió el derecho de los habitantes de las islas a “seguir siendo británicos”.
La referencia a las Malvinas se produjo en un contexto de tensión diplomática entre Buenos Aires y Londres por la explotación de recursos naturales en el archipiélago.
Burnham también dedicó parte de su discurso a los desafíos de seguridad que enfrenta el Reino Unido y sus aliados. En ese marco, anticipó que su gobierno continuará destinando recursos a la defensa, aunque señaló que no busca la confrontación.
Cómo se gestó la réplica de Argentina por Malvinas
Quirno, que había acompañado durante toda la jornada al presidente Javier Milei en distintas actividades en Nueva York, regresó al recinto de la ONU cerca de las 20. Allí escuchó el discurso del primer ministro británico y rápidamente pidió la palabra para responderle. “Están ilegalmente ocupadas por el Reino Unido”, sostuvo el canciller argentino, quien también reafirmó el reclamo por una solución pacífica y llamó a Londres a cumplir con sus obligaciones en materia de descolonización.
Según relató Quirno ante periodistas argentinos, la réplica no fue una intervención preparada con anticipación para ese momento, sino que surgió a partir del seguimiento de los discursos que realizaba el equipo argentino. El funcionario destacó además que la mención de las islas por parte de Burnham se produjo en un contexto particular, luego de que el primer ministro británico se reuniera ese mismo día con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
El canciller también señaló que, según su interpretación, la referencia a las Malvinas representa un cambio respecto de la estrategia que históricamente atribuye al Reino Unido de evitar abordar públicamente la cuestión de la soberanía. Quirno vinculó esa situación con la política exterior impulsada por el Gobierno de Milei y con la creciente presencia del tema en la agenda internacional.
La disputa por las islas ya había sido abordada durante la reunión entre Trump y Burnham, en la que el primer ministro británico ratificó la posición de Londres sobre la autodeterminación de los habitantes de las Falklands. En ese marco, la intervención argentina en Naciones Unidas agregó un nuevo capítulo al intercambio diplomático que tuvo a Malvinas como uno de sus principales temas durante la jornada.
¿Qué tiene que pasar para que un país pueda ejercer el derecho a réplica en la ONU?
El derecho a réplica no se activa automáticamente cada vez que un país es mencionado en un discurso. En la Asamblea General de la ONU, se utiliza cuando una delegación considera que otro Estado realizó una referencia o planteo que requiere una respuesta. En el debate general, cada país normalmente realiza una sola intervención, pero existe esta excepción para responder a lo expresado por otra delegación.
Para ejercerlo, la intervención original debe haber generado la necesidad de responder y la delegación debe solicitar ese derecho. La respuesta no suele producirse inmediatamente: por las reglas de funcionamiento de la Asamblea, generalmente se realiza al final de la jornada o cuando termina la lista de oradores, para evitar interrupciones entre discursos.
En términos periodísticos, se puede explicar así: un país habla, otro considera que lo dicho merece una respuesta, solicita el derecho de réplica y, si se le concede, responde formalmente ante la Asamblea. La Regla 73 establece que el presidente de la Asamblea puede conceder ese derecho cuando una intervención posterior al cierre de la lista de oradores lo hace necesario.