Desactivan el paro y hay lucha antigranizo

La Subsecretaría de Trabajó dictó la conciliación obligatoria, por lo cual se deberá suspender la huelga de 96 horas prevista por los pilotos del programa desde mañana.

Foto: Pachy Reynoso/MDZ
Foto: Pachy Reynoso/MDZ

Ante el anuncio de paro de 96 horas por parte de los pilotos que integran el programa de Luchas Antigranizo de la provincia, la Subsecretaría de Trabajo ordenó la conciliación obligatoria, por lo cual la medida de fuerza quedó sin efecto.

Los pilotos están nucleados en el gremio APLA y desde allí habían convocado al paro. "Las autoridades provinciales mantienen a los pilotos del sector en una situación laboral irregular y se niegan a dar respuestas a nuestras legítimas reivindicaciones. Habiendo vencido la conciliación obligatoria y sin ningún tipo de avances en las negociaciones con el Gobierno Provincial, retomamos nuestro plan de lucha", expresó el gremio a través de un comunicado oficial.

Sin embargo, hoy a la tarde la Subsecretaría de Trabajo dispuso una nueva conciliación obligatoria, similar a que dictó a principios del mes pasado, por lo cual se espera que los pilotos y APLA se sienten a negociar con el Ejecutivo en los próximos días. Mientras tanto, no se podrán tomar ningún tipo de medida de fuerza que afecte a la actividad.

Los conflictos por el sistema de la lucha antigranizo se arrastran desde hace tiempo y había una mesa de negociación. Ese servicio depende de la Dirección de Agricultura y Contingencias Climáticas. El foco del conflicto con el Gobierno son las deducciones impositivas en sus salarios. La AFIP pasó a todos los monotributistas que facturan más 400 mil al año a la categoría "responsable inscripto", por lo que los pilotos deben tributar más. Por eso los pilotos reclaman el pase a planta del Estado manteniendo el sueldo actual o que el Gobierno provincial los compense por las deducciones impositivas, aunque éstas sean nacionales.

La apuesta del Gobierno fue aplazar las negociaciones hasta el inicio de las paritarias, previstas para el 17 de enero, algo que los pilotos rechazaron y, por ende, habían convocado al paro.