Purga en la cúpula policial: sumariaron a cuatro comisarios

La Inspección General de Seguridad confirmó el pase a pasiva de cuatro comisarios generales. Se los acusa, entre otros delitos, de haber cobrado más de 10 millones de pesos mensuales por servicios extraordinarios mientras debían estar en función. Hay muchos más investigados.

Foto: Alf Ponce / MDZ
Foto: Alf Ponce / MDZ

Como puntapié de lo que el ministro de Seguridad, Gianni Venier, calificó en algún momento de "purga moral" en la Policía de Mendoza, autoridades de la cartera y de la Inspección General de Seguridad confirmaron que cuatro comisarios generales fueron pasados a pasiva por cometer distintos delitos: desde el cobro mensual de más de 10 millones de pesos por servicios extraordinarios, pasando por la certificación de títulos universitarios apócrifos, hasta la pérdida de armas reglamentarias.

Partiendo de que se trata de un hecho inédito en la historia de la policía de Mendoza, los nombres de los jefes policiales Darío Orlando Irrutia, Gustavo Walter Garis Lo Duca, Víctor Daniel Loyola González y Edgardo Mestre Medina, encabezarán, a partir de ahora, la carátula de los comisarios procesados en la provincia. 

Todos ellos llevan unos treinta años en la fuerza y en diciembre del año pasado fueron pasados a disponibilidad por algunas sospechas. 

Además, según detalló Puertas, hay cerca de 120 efectivos policiales que se encontraban bajo sus órdenes que están en la mira por la posibilidad de haber actuado en complicidad. "Esto es el comienzo. Vamos paso a paso", sugirió el funcionario en conversación con MDZ y destacando el procedimiento reciente dijo: "La Policía es es un sistema piramidal, cuando ven que no hay impunidad para la cabeza, las bases se encolumnan necesariamente, cosa que nunca se hizo". 

Entre los delitos que se les endosa a estos jefes policiales figura el cobro de más de 10 millones de pesos mensuales por servicios extraordinarios. "Una importante carga probatoria, sobre todo testimonial, indicó que muchos de ellos en el mismo momento en que debían estar prestando servicio en las comisarías en las que estaban asignados se encontraban cumpliendo servicios extraordinarios", amplió el director presidente de la Inspección General de Seguridad, Marcelo Puertas. 

El pase a pasiva de los mismos significa que, de ahora en más, cobrarán la mitad de su sueldo (teniendo en cuenta que cobran de bolsillo entre 34 y 36 mil pesos; de aquí en más, percibirán entre 17 y 18 mil pesos aproximadamente) y que no cumplirán ninguna función. "Sobre cada caso ya hicimos la compulsa penal correspondiente", añadió el funcionario al tiempo que dejó entrever que son muchos más los comisarios investigados: "Hemos revuelto en superficie porque si revolvemos más nos quedamos sin policías", deslizó. 

 "Hemos revuelto en superficie porque si revolvemos más nos quedamos sin policías", deslizó Puertas en relación al procedimiento iniciado contra los jefes policiales.  

En cuanto al destino de estos uniformados, la cabeza de la IGS señaló que, en lo concerniente al proceso administrativo, con la importante cantidad de pruebas recabadas podrían terminar cesanteados. "Por cinco años no pueden ingresar a la fuerza policial; una vez que ese período se cumple sí pueden volver al Estado a prestar funciones en otras áreas como podría ser Salud, por ejemplo", explicó Puertas. 

Ahora bien, si por el lado de la Justicia Penal se dictara la condena firme podrían ser exonerados (destituidos), con lo cual "nunca más podrán ingresar a ningún área del Estado".  

Uno por uno, delitos atribuidos

1- Irrutia, quien prestaba servicios en el CEO antes de su pase a pasiva, es investigado por haber certificado de manera apócrifa el diploma de Ingeniero en Informática de Martín Meneo Díaz. Además, solicitó la contratación como locación de servicios profesionales y no verificó los trabajos realizados. 

2- Garis Lo Duca, cuyo último trabajo fue en la Distrital 6, es investigado por extravío de su arma reglamentaria. Se detectó, según consta en expediente de la IGS, que el 25-01-10 dos ciudadanos que se encontraban en el Cerro Tupungato poseían su arma Bersa Thunder calibre 9 milímetros. Asimismo, es investigado por irregularidades en servicios extraordinarios en el Festival del Camote, del Rock, de la Feria del Juguete, entre otros eventos. 

3- Loyola González, quien trabajó por última vez en la Distrital 5 y es recordado como el "jefe de la mafia policial", es investigado por irregularidades en servicios extraordinarios en la empresa La Serenísima; contabilidad paralela; ostensible falta de control en la jefatura de la Distrital 5 y del encargado de servicios extraordinarios de la misma. 

4- Finalmente, Mestre Medina, quien tenía encomendada funciones en Cuerpos Especiales, también es investigado por servicios extraordinarios cumplidos en horario de trabajo policial. 

Munives: "Somos parte de la sociedad en que vivimos" 

El director general de la policía, Roberto Munives, buscó minimizar el hecho aunque reconoció que, por semana, reciben un caso de este tipo sujeto a investigación. "En promedio, por semana, nos llega un caso de este tipo... es propio de la sociedad que se presenten estos casos". "Somos parte de la sociedad en que vivimos", reflexionó.