"En las calles nos encontramos, nos sentimos fuertes frente a los poderosos de siempre. En las calles nos miramos unos a otros y nos sostenemos en nuestras diarias batallas contra las injusticias. Cuando salimos y transitamos las calles decimos lo que reclamamos, lo que nos hace daño colectivamente, lo que exigimos como derechos Decimos basta, decimos justicia. En las calles salimos de nuestras tristezas individuales y solitarias y construimos la certeza de los sueños a cumplirse. En nuestros pueblos, en nuestras ciudades hay calles que llenas de reclamos le indican a los poderosos lo que deben hacer y dejar de hacer si pretenden seguir siendo parte de esos pueblos y ciudades. Las calles están vivas, laten a fuerza de nuestras vidas. LAS CALLES SON NUESTRAS".
Este mensaje lo escribió la dirigente de ATE, Raquel Blas, el 3 de marzo último, como argumento de rechazo al protocolo para las protestas callejeras que implementó la Municipalidad de Capital, en el que Blas, junto a los dirigentes Roberto Macho y Federico Lorite fueron imputados por la Justicia por cortar las calles durante una protesta el 24 de febrero último.
En estas horas, Blas es la figura más discutida del momento, luego de que ayer se acercara al ministro del Interior, Rogelio Frigerio, para decirle un insultó ("tomá puto") que cayó muy mal en la opinión pública y luego repetir una acción similar, esta vez con el ministro de Hacienda de la provincia, Martín Kerchner, (" dejá de despedir gente, hijo de puta", dijo).
Esta tarde, en el hipódromo de Mendoza, donde se desarrolló el clásico Vendimia de Turf, dirigentes de ATE que fueron a protestar fueron echados por el mismo público que concurrió al evento vendimial en el Hipódromo, como lo informó MDZ a través de un video.