Roberto Macho mandó a trabajar a Raquel Blas

El secretario General de ATE cuestionó a su antecesora y la acusó de criticar con intencionalidad política. Dijo que está molesta porque le dieron de baja la licencia gremial. "A mi no se me caen las manos por ir a trabajar", subrayó.

Foto: Pachy Reynoso - MDZ
Foto: Pachy Reynoso - MDZ

Los máximos referentes de ATE en la provincia de Mendoza intercambian golpes verbales y no ocultan sus diferencias. Luego de que la ex secretaria general del sindicato Raquel Blas publicara una carta abierta en la que acusa a Roberto Macho de ser un peón del gobernador Alfredo Cornejo, el líder del gremio no tardó en contestarle y aseguró que el comunicado esta cargado de "mentiras maliciosas" que desconocen la voluntad de los afiliados. Además, aseguró que el enojo de Blas se debe a que -después de muchos años- se le quitó la licencia gremial y deberá volver a trabajar.

"Obviamente tiene que salir a decir algo, porque se le sacó la licencia gremial. A mi no se me caen las manos por ir a trabajar y dar clases en la universidad", disparó el secretario general de la Asociación de Trabajadores del Estado. En cuanto a los argumentos esgrimidos por Blas en el comunicado público, dijo que le causaron "mucha risa". "Los aumento salariales los votaron los compañeros -nos guste o no- y el incremento no fue del 17%. No está teniendo en cuenta otros puntos como pases a planta, adicionales, etc", subrayó Macho al ser consultado por MDZ.

Para el sindicalista, la carta abierta está cargada de contenido partidario y su antecesora ha confundido el gremialismo con la política. "Ella ha mezclado muchas cosas que no deberían mezclarse", afirmó respecto a la militancia de Raquel Blas en el Partido Obrero, partido que la llevó como candidata a senadora en las últimas elecciones, con un resultado desalentador.

En este sentido, aseveró que el gremio debe regirse por lo que "los laburantes dicen" y no por lo que decide un partido o una persona. Incluso, agregó que en los últimos años muchos afiliados dejaron de asistir a las marchas para no quedar vinculados a algún sector político en particular.

Por último, acusó a Blas de ejercer violencia, hostigamiento, discriminación y hasta humillación contra algunos afiliados. "En repetidas oportunidades se le ha solicitado que cesen, con ese tipo de prácticas y llamado a la reflexión, y contrario a esto, se han agudizado cada vez más, hasta el punto ya de cometer violaciones estatutarias e incumplir las decisiones de los cuerpos orgánicos y directivos, incumplir las decisiones de asambleas de trabajadores, asamblea de delegados, y la voluntad colectiva de la clase trabajadora, la cual representamos en su conjunto", advirtió el Consejo Directivo Provincial de ATE en su conjunto.

La puja está abierta y Macho intenta respaldar sus decisiones en la estructura del sindicato que hoy conduce. De esta manera, procura remarcar que esto no es una pelea personal entre él y su antigua compañera de lucha, sino entre Blas y toda la dirigencia de ATE. "Durante 12 años peleamos juntos, pero en los últimos meses se convirtió en una persona distinta", manifestó.

"Que vayan a trabajar"

Por decisión del Consejo Directivo Provincial de ATE, se le dio de baja la licencia gremial a Raquel Blas. Según Macho, esta resolución no fue bien recibida por la ex líder sindical, que desde hacía tiempo gozaba de este beneficio. "Yo no fui el que pidió que se removiera la licencia, pero de todas maneras se votó por unanimidad", aclaró.

Además de ello, esgrimió que en el país y la provincia hay muchos dirigentes gremiales que no tienen licencia y siguen trabajando, por lo cual no le parece incorrecto dejar esa licencia gremial a otro compañero que la necesite. "Yo tengo licencia en Salud pero no en Educación y no se me caen las manos por trabajar y dar clases en la Universidad", concluyó.