Los mendozazolotudos

La ridícula convocatoria de los "matelunistas" y La Cámpora a una insurrección popular se encontró con el rechazo masivo de la gente.

Foto: Alf Ponce / MDZ
Foto: Alf Ponce / MDZ

El escrache: Mateluna, el youtuber. El gremio docente lanzó el jueves un video desde el Facebook del capo sindical, Adrián Mateluna, en el que exhiben los rostros de los legisladores que votaron a favor del decreto del Ejecutivo provincial que hizo fracasar su estrategia de lucha. Aprovechan en el video para acusar al massista Guillermo Pereyra y al demócrata Marcos Niven de que "cobardemente se abstuvo de votar". En una provincia con 53 mil docentes y 10 mil celadores (y que así y todo, no alcanzan para cubrir las necesidades) unas 600 personas, que son las que están movilizadas compartió el video en Semana Santa. Ahora le damos un empujoncito así lo ve más gente.

Gabinete indeciso. En medio de la efervescencia del sindicalismo estatal, están divididas las aguas en el gobierno provincial en torno a cómo actuar. La línea la marca en forma tajante el gobernador Alfredo Cornejo y pasa por avanzar con sus propuestas de campaña que cree reafirmadas por el voto popular y que no someterá a un marchómetro que mida quién junta más gente en horario laboral en la calle. Pero hay voces que por lo bajo lo desafían. Son legisladores que ni salen a defender con fuerza públicamente su postura, ni quieren que las protestas sigan. "Son los paquistas radicales", acusó un cornejista de la calle Colón, tras beber dos sorbos de café. En esa calle se agrupan -cada uno en su local de preferencia- los militantes y dirigentes de tercera y cuarta línea que hablan como si fueran los que realmente deciden. Pero algunas de sus frases merecen ser oídas, porque son "la voz detrás de los tronos" en los que abrevan como "secretarios" o "asesores". "Los legisladores no quieren quilombo y por eso abren canales de diálogo que terminan desautorizando a Cornejo", se escuchó decir a uno. Mientras que otro, que "marca tarjeta", digamos, en la Legislatura, acusó a los pocos que ponen la cara de Casa de Gobierno que "a ellos no les importa el quilombo porque lo hacen en la Peatonal". Terció un eterno empleado capitalino que estaba escuchándolos en silencio: "Tontos: mientras más protesten, mientras más hablen, más crecerá el apoyo al Gobierno". Se quedaron pensando en eso.

 Protesta suspendida por Semana Santa. Fue muy curioso y no pasó desapercibido para muchos ver cómo muchos de los que encabezan las protestas en las calles de Mendoza contra el Gobierno se quejaban en el inicio de este fin de semana, vía redes sociales, por problemas de demoras en el paso a Chile o en Desaguadero. Hay que anotar que no hay reuniones por estos días ni manifestaciones, cuando en realidad, los mendocinos que pueden pagarse unas minivacaciones son realmente una minoría. Bueno, los dirigentes sindicales, sí pueden hacerlo, aparentemente. Por las dudas, la gente de Ampros, que espera que le toque su propia discusión paritaria, avisó que recién el martes, tras desperezarse del finde largo, entrarán en estado de "asamblea y movilización". Completarán así un par de semanitas de respiro. Y volverán pidiendo un aumento salarial con un piso del 40%.  

¿Y el partido? Sin embargo empieza a circular en los corrillos radicales la incógnita en torno al rol que cumple el partido que lidera la alianza gobernante, la UCR. "¿No debería tener una mesa de diálogo con los partidos aliados para que Cornejo no se entere por los diarios de las rebeldías?", se preguntó un cafeteador profesional de calle Colón. Recordó que al partido de Yrigoyen lo preside en Mendoza el intendente de la Capital, Rodolfo Suárez, con pretenciones de suceder a Cornejo. Y allí especularon si es que se cuida para no quemarse, si trabaja en silencio, si realmente tiene actividad partidaria en toda la provincia, y diez mil elucubraciones más. Si la charla en ese café duraba 20 minutos más, se armaba un nuevo sector interno. La conclusión a la que llegaron todos es que "con Pato Pinto esto no pasaba", recordado (bien) por massistas, gansos, liberados del sur y otros por su permanente diálogo intersectorial.

Mendozazolotudos. A todo esto, la ocurrencia de los capos del sindicato docente de convocar a un "Mendozazo", festejada alegremente por activistas panperonistas que se quedaron pegados al kirchnerismo, cayó como el traste no solo en la sociedad, sino en el seno del propio SUTE en donde hay discusiones sobre si continuar con esa consigna o no, debido a que representa una invocación a una dictadura y, en cierta forma -como consideró el exministro de Justicia y Seguridad, Leopoldo Orquín, desde Facebook- "además de ser irresponsable, constituye un delito". Pero como hay sectores para los cuales la democracia se termina cuando la gente les pide mediante el voto que se retiren del poder, entonces, para ellos vivimos en una dictadura. Así lo dio a entender el diputado consorte Lucas Ilardo, pareja de la ahora senadora nacional Anabel Fernández Sagasti en plena sesión (de una Legislatura que no funcionaría si se tratara de un gobierno de facto), cuando dijo que estaban dadas las condiciones mellizas con las de los años en que se produjo el histórico levantamiento popular, en 1972, y que se denominó "Mendozazo". El rechazo de los que no están rentados por La Cámpora ni por los gremios asociados fue inmediato. Su defensa partió desde la militancia que, prestos, encendieron sus iPhones y empezaron a votar en encuestas y tuitear (aunque no tanto como antes, por cierto) justificando una insurrección popular idéntica para el próximo 4 de abril, aniversario de aquel hecho y en acompañamiento a la campaña iniciada por Mateluna usando al SUTE. Pero no duró mucho. Cuando vio la repercusión negativa, el propio Ilardo puso freno de mano e hizo lo mismo que Cristina, su mentora, cuando eligieron a Jorge Bergoglio como papa Francisco: largó un tuit como voz de mando y avisó lo obvio, que vivimos en una democracia y no en una dictadura. Arrugados en la frenada, los que se habían sumado a la proclama del "Mendozazo" pegaron la vuelta y ahora, todavía, están discutiendo si siguen o no con esa consigna.

"Valores", de la boca para afuera. Entre los que salen a las calles a reclamar insurrecciones populares hay un militante que durante el kirchnerismo vivió de sus mieles, primero como funcionario justo del área Familia de Mendoza y luego, tras ser eyectado por su gestión poco clara, adoptado por Alicia K y Alejandro Abraham. Jode bastante a quienes lo rodean que, siendo un referente de la "Década ganada" en temas de "valores familiares", fue expulsado días atrás de un Juzgado de Familia de Godoy Cruz cuando prepeó a las secretarias para poder ver el expediente en el que se lo denuncia por maltrato familiar y por lo que le dictaron "prohibición de acercamiento". Proveniente de las ONG y durante mucho tiempo un puente entre kirchnerismo e Iglesia, pudo haber adoptado el adaggio con el que se les tira por la cabeza a los curas: "Haz lo que yo digo, pero no lo que yo hago". Tanto así, que mientras enarbola las banderas K, su esposa (o ex, debe ser) reclama por Facebook que vaya a ver a sus hijos, a los que no ve desde hace cuatro meses y lo extrañan. Doble estándar.

(Y hablando de divorcios en la política, en un café al que suele asistir el exintendente de Luján, Carlos López Puelles, se escuchó contar -mientras relojeaba que no llegara el aludido- se chusmeó que el abogado que le lleva el caso a su exesposa es, justo, la mujer de su sucesor, Omar de Marchi. Pero en el juicio aparecen otras cuestiones, que no son de la relación de pareja, sino de los bienes y hasta de qué guardaban en el placard, lo que podría tener derivaciones de otro tipo).

¡No bombaerdeen Guaymallén! Una lección rotunda de antiimperialismo dio a sus vecinos el Concejo Deliberante de Guaymallén en estos días. Es que como todo quedó tan bien en ese municipio durante la gestión compartida de Alejandro Abraham y Luis Lobos que no tienen nada que discutir y, entonces, el cuerpo se echó de lleno a discutir la presencia de Barack Obama en la Argentina. Discurso va, proclama viene, cuando terminaron de bajar de Sierra Maestra los concejales del FPV y el FIT, asociados, no se percataron de que el mismísimo mandatario del Imperio venía de ser muy bienvenido en la también mismísima Cuba. Entonces hicieron un jueguito a dos toques: el concejal del FIT Federico Telera presentó el proyecto de "repudio", el peronista Luis Francisco esgrimió los argumentos que tuvo a mano para convencer a Obama de que no pisara suelo argento y los radicales quedaron en off side cuando alguno de sus concejales se fue de paseo y los dejó sin la mayoría. Conclusiones: 1) Se aprobó el repudio y quedó en los anales de la Municipalidad de Guaymallén, por lo cual sus habitantes ya pueden dormir tranquilos; 2) Obama vino igual, después se fue a Bariloche y prometió volver. Es más, Mauricio Macri, en diálogo con MDZ Radio, dijo que posiblemente venga a Mendoza en febrero próximo en donde se lo podrá repudiar de nuevo. Y 3) Guaymallén sigue igual como estaba antes de tremendo debate en el seno de su cuerpo deliberativo.

El mendocino que aloja a Massa. En los cafés de la Peatonal hay más peronistas que radicales, por cierto. Aquellos -ya lo dijimos- pueblan Colón desde 1983 y mantienen el negocio en pie. En uno que está cerca de la Legislatura y está acompañado con música de bombos y radios abiertas del SUTE, uno peronista "en tránsito", que no sabe si es urtubeyista, macrista, massista o si le conviene quedarse en el kirchnerismo largó un comentario que más bien resultó un chisme y que, por otro lado, no tuvo refutaciones: "¿Es verdad que el Sergio Massa está de vacaciones en el departamento de Vila en Miami?". Nadie le contestó. ¿Quién podría confirmárselo en esa mesa? Pero el tipo lo quería contar.

El furcio de Paco. En la misma mesa, fracasada la chanza para ver si picaba conversación, salió el tema Paco. Y la pregunta se multiplicó: "¿Qué fue lo más loco que hizo Paco Pérez cuando se presentó a Tribunales, en donde fue denunciado por presunto enriquecimiento ilegal? ¿Fue que le dio consejos a Cornejo para llevar la paritaria adelante? ¿Fue que se le volvió a salir la cadena? ¿Fue que se quejó de nuevo de todo lo que Cristina le prometió y no le dio?". Todos lo miraban como si él mismo ya se hubiera desencajado. "No", largó. "¿¡No!?", le contestó uno, sorprendido porque pensaba que sí. "No. Metió la pata al justificar ingresos mensuales de su esposa, Celina Sánchez,como empleada de la FUESMEN durante los cuatro años de su gobierno. Y claro, Celina no trabajó los cuatro años en la FUESMEN, sino que se le instaló al lado de su propio despacho como si fuera una "jefa de Gabinete". ¿Fue ñoqui?