El juez Thomas Griesa avisó que repondrá el stay, algo que pedía el Gobierno para que se faciliten las negociaciones con los acreedores que mantienen bonos en default, si el Congreso argentino deroga la ley Cerrojo.
Griesa pidió que Argentina "derogue todos los obstáculos legislativos a arreglo con los tenedores de bonos, incluyendo el Bloqueo de la Ley y la Ley de Pago Soberano".
También pidió que a todos los bonistas que entran al acuerdo con la República o lo hagan hasta el 29 febrero de 2016, "la República debe hacer el pago completo de acuerdo con los términos concretos de cada acuerdo de este tipo".
"Si el Tribunal de Apelaciones devuelve el permiso a este tribunal para que le conceda de la República su petición de nulidad, los requerimientos serán levantadas de forma automática una vez cumplidas estas dos condiciones", sentenció Griesa.
"Por último, el tribunal desea señalar que el auxiliar, Daniel Pollack, se ha dedicado en un grado notable a la realización de sus funciones, y él lo ha hecho con gran habilidad. Sus esfuerzos, sin duda serán de gran valor en el resolución final de este litigio. Él tiene el agradecimiento de la corte", agregó Griesa en relación a quien fue el que terminó acercando las partes para que el juicio esté más cerca de llegar a buen puerto.
¿Qué es la ley cerrojo que Griesa quiere que se suspenda?
La Ley Cerrojo fue una jugada ideada por el ex ministro Roberto Lavagna para asegurarse una alta aceptación al canje I, que buscaba reestructurar deuda en default por casi 100.000 millones de dólares. Se promulgó el 10 de febrero de 2005. El artículo clave decía que el Poder Ejecutivo nacional no podrá reabrir el proceso de canje. "Si no entrás ahora, no entrás más", era el mensaje.
Con Amado Boudou como ministro de Economía, el Gobierno impulsó una ley para suspender la vigencia de la ley cerrojo mientras duraba el Canje II. La ley no rigió entre el 10 de diciembre de 2009 y el 31 de diciembre del 2010. En ese lapso entraron al canje bonos por 18.000 millones de dólares, con lo cual permanecieron afuera bonos por 5.450 millones.