Al mediodía, comenzará la sesión en Diputados para votar la derogación de las leyes Cerrojo y de Pago Soberano, paso necesario para acordar con los holdouts, de acuerdo con los requerimientos del juez Thomas Griesa.
En la previa, el Frente Renovador, sumado a parte del FpV, manifestó su preocupación por la posibilidad de que el acuerdo genere nuevos litigios a partir del reclamo de los bonistas que sí ingresaron a los canjes de 2005 y 2010.
Ante esto, desde el oficialismo dejaron en claro en que no habría reclamos, aunque no lo descartaron. En diálogo con MDZ Radio, el presidente de la Comisión de Hacienda y Presupuesto de Diputados, Luciano Laspina, lanzó: "Los riesgos son muy bajos".
De acuerdo con el legislador de Cambiemos, hay quienes tienen la intención de "inflar los miedos para no solucionar un tema urgente".
En ese sentido, dijo que el acuerdo con los holdouts incluso beneficiará a los bonistas que aceptaron las condiciones que ofreció Argentina años atrás ya que hoy en día "no pueden cobrar sus bonos".
Escuchá la entrevista de Laspina en "Uno nunca sabe":
De Mendiguren: "No hay certeza absoluta"
Por su parte, el diputado José De Mendiguren (Frente Renovador), quien ratificó el apoyo a la derogación de las leyes Cerrojo y de Pago Soberano, admitió que no hay "certeza absoluta" de que no se generen nuevos litigios.
"Cuando es un tema legal, nadie tiene la certeza absoluta. Pero lo más importante es que tenemos que salir de esta situación", dijo el economista en diálogo con radio La Red.
En tanto, el diputado y líder del FR, Sergio Massa, consensuó modificaciones al proyecto para "que el acuerdo con los holdouts quede condicionado a que quede firme el fallo" de la Justicia estadounidense.
"Acordamos un cambio para garantizar que el acuerdo se haga en el marco de una ley seria que de garantías", indicó el tigrense, lo que implicaría que no se efectivice ningún pago antes de que quede firme el fallo de Griesa.
El procurador evitó definiciones sobre eventuales nuevos litigios
El procurador del Tesoro, Carlos Balbin, evitó hablar sobre una eventual demanda de bonistas que entraron a los canjes de 2005 y 2010 por mejores condiciones de pago, a raíz del acuerdo con los holdouts.
Por su parte, el estudio Cleary, Gottlieb, Steen & Hamilton señaló que los bonistas que entraron al canje tiene pocas chances de éxito si demandan a la Argentina.