Los impugnados que ¿pasarán?

Los conjueces Sebastián Sarmiento y Mariana Gardey se defendieron y despegaron de cualquier sesgo ideológico-político. "No hay pruebas fehacientes contra nosotros", esgrimieron los postulantes. La votación final será el martes; el oficialismo tiene los números.

Foto: Pachy Reynoso/MDZ
Foto: Pachy Reynoso/MDZ

A una semana de la votación de 16 pliegos para ocupar cargos en la Justicia, hoy se hizo la audiencia pública para ratificar o no a los candidatos propuestos por el Ejecutivo. Los únicos impugnados, Sebastián Sarmiento y Mariana Gardey, coincidieron en que "no hay elementos fehacientes" en su contra.

Sarmiento, tras pasar por el filtro del Consejo de la Magistratura, fue propuesto por el gobernador Francisco Pérez para ocuparse como juez del Primer Juzgado de Ejecución Penal, área en la que actualmente y desde hace dos años se desempeña como conjuez. 

Osvaldo "Oso" Quiroga, el padre de Matías Quiroga -el joven asesinado en 2012 en medio de un asalto a un camión de caudales en el Carrefour de Godoy Cruz-, es uno de los que impugnó su pliego apuntando, principalmente, en contra de su visión ideológica, vinculada a la defensa a ultranza de los derechos humanos de los internos. Presente en la audiencia de este miércoles, en la Cámara de Senadores, Quiroga sentenció: "Ideológicamente, Sarmiento no está en condiciones de ejecutar la pena". 

En su defensa, Sarmiento esgrimió: "No se ha podido aportar ningún elemento en mi contra", e insistió en que debe hacerse un análisis técnico en base a sus antecedentes porque, de lo contrario, "se termina cayendo en apreciaciones personales". "No lo tomo como personal a lo planteado por Quiroga pero me parece que lo ideológico no tiene que ver con el buen funcionamiento de la Justicia", dijo a MDZ. 

Sebastián Sarmiento, ex director del Servicio Penitenciario, candidato a juez del Primer Juzgado de Ejecución Penal: "Lo ideológico no tiene que ver con el buen funcionamiento de la Justicia". 

Negó, asimismo, que su acercamiento con los reclusos -otro de los cuestionamientos que se le hicieron por haber sido director del Servicio Penitenciario- pueda incidir en su posible y futuro rol. "No trabajo en una farmacia, trabajo adentro de la cárcel y entiendo que, también en esto, no han podido plantear un caso concreto en donde esta cercanía haya empañado mi desempeño". 

A su turno, Mariana Mercedes Gardey Merino, candidata a jueza del Segundo Juzgado de Ejecución Penal, se jactó de que "los impugnantes decidieron salir en el diario y no venir aquí a realizar el descargo oral". Es que, en efecto, hubo dos recursos presentados en su contra: uno de la Asociación Gremial de Empleados y funcionarios del Poder Judicial y otra del abogado penalista, Marcelo Puertas; ninguno de los cuales participó de la audiencia.  

Mariana Mercedes Gardey Merino postulada como jueza del Segundo Juzagado de Ejecución Penal: "Este proyecto nacional y popular, lamentablemente, no ha tenido ninguna acción positiva para mi tema que son las cárceles".  

Su pliego fue cuestionado, fundamentalmente, por: inasistencia a su lugar de trabajo como conjueza del Segundo Juzgado de Ejecución Penal; dependencia funcional del Servicio Penitenciario en tanto es empleada de planta en la actualidad y una denuncia ante la Cámara de Apelaciones del Crimen por "agravamiento de las condiciones de los reclusos".

En diálogo con MDZ, la abogada coincidió con Sarmiento en que no hay elementos probatorios en su contra y aclaró: "Ninguna persona se va a trasladar 80 kilómetros diarios (refiriéndose al Complejo Penitenciario Cacheuta en donde funciona el Segundo Juzgado de Ejecución Penal) si no tiene un verdadero compromiso". "Llevo siete meses como conjueza y no tengo una sola licencia. Es más, hago más horario que muchos jueces de la provincia, entro a las 8 y salgo a las 17", subrayó. 

Buscando despegarse de cualquier sesgo político e ideológico, dijo: "Esto no pasa por una cuestión política; hemos acreditado, tanto Sarmiento como yo, idoneidades técnicas". Y reforzando aún más su argumento, enfatizó: "No he sido militante. Es más, lamentablemente para mí este proyecto nacional y popular, como le llaman, no ha tenido ninguna acción positiva en relación al tema cárceles. De esos excluidos se han olvidado". 

Hay que recordar que de los 16 pliegos que envió Pérez al Senado -destinados a cubrir vacantes en juzgados, defensorías, fiscalías y asesorías- el de Sarmiento y el de Gardey son los que despertaron mayor polémica. 

Sin embargo, según dejaron traslucir los senadores que participaron hoy de la audiencia, ambos podrían conseguir el aval legislativo en la sesión especial del martes próximo (30 de junio). Es que no es novedad que el oficialismo tiene los números para aprobarlos. 


"Tendremos una reunión en el bloque en donde haremos la evaluación política de cada uno de los pliegos. El oficialismo tiene los números pero hay que ver", sugirió Juan Carlos Jaliff (UCR-foto), y advirtió: "Tenemos otras impugnaciones -no sólo las tres que se hicieron públicas-; pero, sucede que hay mucha gente que no se anima a hablar", la dejó picando. 

Finalmente, Carina Segovia (PJ-foto), quien encabezó la audiencia como presidenta de la Comisión de Legislación y Asuntos Constitucionales, anticipó que previo a la votación final se tomará en cuenta la vacancia y el hecho de que no hay otros candidatos. "Creo que no habrá mayores inconvenientes al momento de ratificar estos pliegos en tanto estos juzgados hace mucho que están vacantes, no hay más postulantes y todos han rendido con un excelente promedio".