Luego de ser hospitalizado por un cuadro de arritmia, el gobernador Francisco Pérez enfrentó su última Asamblea Legislativa y durante casi tres horas intentó pasar el cepillo a contrapelo a su gestión. Al finalizar la sesión, aseguró: "No voy a tomarme licencia. Es más fuerte que yo".
El jueves en la madrugada, Pérez debió ser internado en el Hospital Italiano producto de un cuadro de arritmia que fue controlado de inmediato. El jefe del Ejecutivo que, además, padece de diabetes, retomó rápidamente sus actividades y, hoy, pudo cumplir con el balance anual en la Casa de las Leyes.
"Estoy un poco cansado porque he dormido poco anoche pero estoy bien. El hecho que sea mi último discurso frente a la Asamblea Legislativa es una emoción muy grande, te cuesta en algunos momentos; de hecho, casi me quiebro", expresó Pérez al cierre de la sesión.
Reconoció haber estado angustiado y ansioso en los últimos días y, sobre el episodio del jueves, dijo: "Tenía el azúcar alta. No sentí miedo, pero sí angustia. Cuando te pasa algo así, en lo primero que pensás es en tus hijos".
Dijo que, a partir de ahora, tendrá que alimentarse bien y hacer ejercicio y desestimó tomarse algún tipo de licencia de aquí al término de su gestión.
"Es imposible tomarte licencia. Eso es lo que te recomiendan todos y es más fuerte que yo. Es mi carácter y mi personalidad esta es una oportunidad histórica que tomo con mucha pasión y bueno... soy muy apasionado tengo mitad sangre española y mitad italiana".