"Soy un empleado más", destacó Alfredo Cornejo en su primer discurso como gobernador.
El radical reiteró su compromiso de austeridad y gestión eficiente ya que él es "un empleado público más "y la única patronal son casi 2 millones de mendocinos que con el esfuerzo de sus impuestos pagan nuestros salarios".
Dedicó además durísimos párrafos a la gestión de su predecesor, Francisco Pérez. "Asumo como gobernador de Mendoza en uno de los contextos más críticos que conozca la historia reciente". "A Mendoza en los últimos año se la ha gobernado mal; esto tiene responsables concretos que deberán responder ante la ciudadanía por el estado en el que entregan hoy el gobierno", advirtió.
Cornejo: "Deberán responder ante la ciudadanía por el estado en el que entregan hoy el gobierno".
"Se ha gastado irresponsablemente incluso echando mano a recursos que comprometen el futuro", disparó, en referencia indirecta a los Adelantos de Coparticipación a los que echó Pérez para intentar pagar los sueldos los últimos dos meses.
Reiteró su compromiso de lograr un Estado eficiente y advirtió: "Se acabó la época del despilfarro y la desidia".
"Los ricos se arreglan con cualquier gobierno pero la mayoría, los pobres y las clases medias- necesitan un Estado sano que esté presente para darle servicios de calidad", consideró.
También adelantó que apuntará a lograr la independencia financiera del Estado nacional buscando "vías creativas" para mejorar la recaudación.
Cornejo dedicó también algunos pasajes a los empresarios de la provincia, a quienes animó a volver a invertir y trabajar con responsabilidad.
Advirtió que habrá reglas de juego claras, pero que se castigará a quienes intenten aprovecharse de subsidios o maniobras que no estén en línea con la premisa básica del empresario: la inversión y el esfuerzo particular.