Aún continúan los ecos por la polémica que generó el viaje de Julio Cobos a las Islas Malvinas, las cuales recrudecieron por las críticas efectuadas por el legislador oficialista mendocino Guillermo Carmona.
En ese contexto, el ex gobernador se defendió hoy al advertir que su presencia "no" implica "resignar nada".
Con esas declaraciones, Cobos salió a cruzar a los referentes que criticaron el destino que eligió, al señalar que los reclamos vertidos son "inentendibles e irracionales".
En diálogo con Radio de la Ciudad, el mendocino justificó su viaje al evocar un "interés como argentino de conocer el lugar", además de manifestar un "compromiso personal de estar donde falleció un compañero de la secundaria".
Luego de que se lo cuestionara por reivindicar la soberanía británica de manera indirecta con su visita, Cobos dijo que lo que hizo no significa “resignar nada".
Y agregó: "Lo más fácil es criticar".
El ex vicepresidente fue criticado por dirigentes de la UCR y el oficialismo porque ingresó con un pasaporte argentino a un territorio que reivindica la Argentina. Al mismo tiempo, se cuestionó que viajara allí junto con un ex militar carapintada, cuestionado por el CELS por haber atentado contra la democracia en 1987.
"Me sorprende tanta irracionalidad para un tema que debe ser tratado con todo respeto", insistió el legislador.
Asimismo, negó que fuera a reunirse con dirigentes kelpers durante su estadía, ya que aseguró que ingresó "como turista".
En cuanto a la disputa por el territorio, Cobos admitió que la de Malvinas "es una de las cuesitiones que está pendiente en la agenda internacional", y aseguró que "hay que empezar a tener una mejor relación como la que se tuvo antes del conflicto".