Verbitsky contra Massa, Cobos y Lorenzetti

El periodista Horacio Verbitsky cuestionó los contraargumentos del Frente Renovador, el radicalismo y la propia Corte Suprema al anteproyecto de reforma del Código Penal. Apuntó que pretenden dar “soluciones simples y represivas” a problemas de extrema complejidad.

Foto: NA
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“(Massa, Cobos y Lorenzetti) tres puntos de una recta que conduce hacia soluciones simples y de potencial represivo para problemas complejos y multidimensionales”.

De ese modo, el periodista Horacio Verbitsky, en su dominical columna para Página 12, cuestionó a Sergio Massa (Frente Renovador), Julio Cobos (UCR) y Ricardo Lorenzetti (Corte Suprema de Justicia) por trabar el tratamiento del anteproyecto que busca reformar el Código Penal.

En primer lugar, se opuso a las declaraciones del ex intendente de Tigre quien aseguró que el borrador de la reforma del Código Penal busca beneficiar a los delincuentes con penas livianas.

Verbitsky calificó de “inexacta” tal apreciación y apuntó: “La idea de que el anteproyecto de la Comisión multicolor, que hasta ahora el Poder Ejecutivo no ha hecho propio, reduce penas para los más graves delitos y los hace excarcelables es inexacta: por un lado, es mayor el número de delitos cuyas penas se incrementan y por otro, el Código Penal no regula las excarcelaciones, cosa que cada estado provincial hace en su exclusivo Código Procesal. Además, en los casos en que algunos mínimos se reducen, esto se ve compensado por el cumplimiento efectivo de la pena, cosa que en la actualidad no ocurre”, según se pudo leer en el matutino porteño.

Agregó que el borrador que elevó el juez Eugenio Zaffaroni para ser tratado en el Ejecutivo y en el Ministerio de Justicia, “es un todo sistemático que intenta devolver racionalidad y proporcionalidad al Código Penal descuajeringado por parches y leyes especiales a lo largo de casi un siglo”, apuntó Verbitsky.

En ese orden, minimizó las críticas de Massa como las del jefe del Gobierno porteño, Mauricio Macri, o de los radicales Ernesto Sanz, Gerardo Morales y Oscar Aguad.

“El desdén de Massa y de su asociada Graciela Camaño de Barrionuevo (como él, flamante abogada) por el cumplimiento de la Constitución y de la ley 24.747, que prohíben la iniciativa popular que proponen, no mella su efectividad política, pero degrada el debate institucional en los precisos términos que previó Alfonsín. La UCR y el PRO se dejaron arrollar sin resistencia por esta ofensiva de la demagogia punitiva y su irrealizable ilusión penal. Lo que le molesta a Maurizio Macrì de la jugada de Massa es que no se le haya ocurrido a él dijo Felipe Solá, que fue socio de ambos. En la UCR, Cobos coincidió fuerte y claro con el diputado de Tigre, mientras Ernesto Sanz, Gerardo Morales y Oscar Aguad dijeron algo parecido pero con la boca llena y mirando hacia otro lado, de modo que no se entendió bien”, de acuerdo con lo publicado en Página 12.

Donde sí puso el acento el periodista alineado con el Gobierno nacional fue en el caso Marita Verón, casi como queriendo separar la paja del trigo.

“La objeción que preocupó al gobierno nacional fue la de Susana Trimarco, muy angustiada porque los rufianes tucumanos que secuestraron a su hija Marita Verón intentaron hace unos días introducir en un auto por la fuerza a su nieta Micaela (...) Marita fue secuestrada con la escala actual y en doce años el caso no fue esclarecido ni sus responsables castigados. La escala penal para el delito del que fue víctima la hija de Susana Trimarco y con el que ahora amenazan a su nieta era de 4 a 8 años y en el anteproyecto sería de 3 a 8. En el caso de Marita, de quien no volvió a saberse, es obvio que la pena nunca podría ser el mínimo. ¿Alguien piensa en serio que de esa modificación dependen la seguridad de Micaela y el sosiego de su abuela? Si la policía tucumana no fuera parte del ruin negocio, si la Justicia hubiera investigado con diligencia desde el principio, si los capos de la organización criminal no tuvieran acceso fácil a los despachos oficiales, si los medios no lucraran con la publicidad de la prostitución, el crimen no se habría producido o ya hubiera sido aclarado.  Sin esas transformaciones, la pena podrá ser de prisión perpetua o de muerte y nada se avanzaría”, recuperó Verbitsky.

A propósito del delito de producción y comercialización de estupefacientes apuntó contra lo que denominó “la santa alianza” entre “intendentes, narcos, fiscales y policías”.

El radicalismo, “una bolsa de gatos”

Capítulo aparte le dedicó Verbitsky a Cobos y fue, no sólo, para rechazar su nombramiento a cargo de la Comisión de Educación de la Cámara de Diputados , sino también para resaltar que la idea del ex gobernador y ex vicepresidente de mandar a los jóvenes “ni ni” a los cuarteles policiales esconde una “solución represiva”.

“El radicalismo también es una bolsa de gatos, aunque no se reproducen cuando chillan. (…) El problema con Cobos no es sólo aquella deserción escandalosa cuando el gobierno necesitaba de todas sus fuerzas en la confrontación con los poderes fácticos. Tampoco son edificantes sus propuestas actuales. Hace 45 días, cuando Cristina anunció el Plan Progresar, para jóvenes de 18 a 24 años, Cobos dijo que era necesario “ir a fondo” y “estimular de otra forma a los jóvenes”. Puso como ejemplo el programa Servicio Cívico, que ejecutó como gobernador de Mendoza: “Utilizamos las instalaciones ociosas del Ejército para darles educación y capacitación en oficios a los chicos que no estaban en el sistema”, dijo. El año pasado, durante la campaña electoral, Cobos presentó el libro Educación, el único camino y la página en Internet coboseducar.com.ar. Un capítulo del libro exalta aquella experiencia y afirma que “los jóvenes de los sectores más vulnerables que no estudian ni trabajan necesitan apoyo continuo, especialmente en lo referente a hábitos de trabajo y a la persistencia en el esfuerzo”, como forma de “disminuir los índices de pobreza, violencia, desocupación e inseguridad”. Según Cobos, ese programa “acercó las Fuerzas Armadas a la sociedad, llevando a cabo una importante función social. Los participantes asistían a jornadas completas en las instalaciones del Ejército donde almorzaban y concurrían a talleres sobre valores”, detalló el periodista.

Lorenzetti, extralimitado

Finalmente, cuestionó los decires de Lorenzetti a propósito de su advertencia por el delito del narcotráfico y apuntó que se extralimitó en sus funciones.

“El presidente de la Corte no ve contradicción entre su defensa de la división de poderes y esta extralimitación sobre atribuciones del Ejecutivo y del Congreso, a los que también les impuso la creación y relocalización de juzgados”.

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