Jorge Capitanich salió esta mañana con los tapones de punta en contra de los policías autoacuartelados en la provincia de Santa Cruz. Dijo que son "260 agentes" los que mantienen la protesta frente a "casi 5.000 que tiene la provincia".
"Quien porta un arma debe garantizar el resguardo del patrimonio y de la vida de los habitantes. Es menester la acción preventiva y correctiva de los gobiernos con estas acciones. Debe existir disciplina para servir a los habitantes de las provincias. Cualquier cuestión relacionada al autoacuartelamiento es un delito”, afirmó el jefe de Gabinete, en su habitual conferencia de prensa en la Casa Rosada.
Efectivos de la policía de Santa Cruz tomaron la decisión de autoacuartelarse, luego del fracaso de las negociaciones con el gobierno local, en reclamo de mejoras salariales. Según fuentes periodísticas santacruceñas, el gobernador Daniel Peralta solicitó al Consejo Federal de Seguridad el envío de fuerzas nacionales como la Gendarmería, con el objetivo de evitar posibles disturbios o saqueos, como había ocurrido en diciembre pasado en otras provincias.
El jefe de Gabinete dijo hoy que el conflicto "debe ser absolutamente normalizado" y destacó que "debe existir cohesión y disciplina en las fuerzas de seguridad para servir a los habitantes".
El ministro coordinador remarcó que "cualquier cuestión asociada a un acuartelamiento es un delito" y aseguró que el accionar de algunos efectivos de las policías provinciales son “promovidas por grupos opositores.
En este sentido, el funcionario nacional definió como “estrategia golpista, de afrenta a las instituciones de la democracia” los acuartelamientos policiales del año último. “Incurren en el delito de sedición”, dijo sobre los efectivos que se suman a esta metodología de protesta.
“Basta de la apología del delito, diciendo que en diciembre algo va a suceder o que a partir de ahora existirá un efecto propagación de otras fuerzas en otras provincias”, dijo Capitanich.