El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, descartó que existan "perspectivas eventuales" de saqueos, y consideró que hablar de ese tema es hacer "una apología del delito".
"Cualquier saqueo es un delito", afirmó Capitanich, tras considerar que no hay "perspectiva de eventuales hechos" y remarcó que "no existe ninguna circunstancia que promueva" ese tipo de delitos.
En otro orden de cosas, se refirió a los incidentes registrados ayer en Lear y los circunscribió a un "reclamo político" y no a una demanda laboral.
Justificó la presencia de los efectivos de seguridad al sostener que el gobierno debe garantizar el libre tránsito de Panamericana, en referencia a los manifestantes que cortaban la autovía (aunque no en su totalidad) a la altura del kilómetro 31, en la localidad bonaerense de Pacheco, en reclamo de la reincorporación de los operarios despedidos.
Al respecto, enfatizó que "Lear es empresa privada", por lo que consideró que no se debe hacer una "injerencia incorrecta e indebida", al subrayar "no podemos obligar a una empresa que contrate a un trabajador con los niveles de producción que necesita la empresa".