Cobos vence, pero la duda continúa

La carrera política del ex gobernador mendocino no deja de sorprender. Sus oscilaciones y su discurso sin mayores definiciones políticas han logrado captar a un electorado hastiado de polaridades. Sin embargo, ¿qué hará con el capital logrado?

Foto: Pachy Reynoso / MDZ
Foto: Pachy Reynoso / MDZ

Julio Cobos, en la actualidad y como ninguno, es el hombre que de manera más certera capta de manera “sí, positiva” el hastío del electorado respecto de los discursos políticos y de los extremos que están definiendo a la política por estos días.

Con un discurso que jamás abunda en hondas definiciones políticas –al menos en el concepto de lo partidario–, acaba de obtener una rotunda victoria, no sólo contra sus enemigos del kirchnerismo –que lo detestan–, sino también contra los enemigos que ostenta dentro del propio radicalismo –que también lo detestan–.

Ambos lo tratan de traidor y, sin embargo, él sale a flote, victorioso y vence a los dos, al menos en esta oportunidad.

Un par de ejemplos bien pueden ilustrarnos al respecto: Julio Cobos y “su” UCR vencieron, en Las Heras, y por 14 puntos, a un PJ en el que, por primera vez luego de muchos años, lució en el mismo equipo a Miranda, Ciurca y Amstutz. Del mismo modo, en Maipú, territorio decididamente peronista, se impuso por 20 puntos a los hermanos Bermejo.

En este sentido, no deja de llamar la atención lo que sucedió en Capital: le dio una paliza a Fayad e Iglesias en su casa (con 47% de votos, contra 9,29 de sus enemigos), pero en Godoy Cruz, único territorio amigo, apenas sacó tres puntos más.
Sin que el escrutinio finalice, ya son 430.000 los mendocinos que eligieron a Cobos, afirmado, y el dato es relevante, en la estructura de un partido tradicional, la UCR.

Ahora, muchas preguntas se abren en el universo de Julio Cobos y el radicalismo:

¿De quién es el triunfo, de Cobos, de la UCR o de los dos? Si Cobos o la UCR hubiesen jugado separados en esta elección, ¿hubiese pasado lo mismo?

Sigamos con la pregunta de muchos: ¿qué hará Cobos en el futuro? De el, se ha demostrado, puede esperarse todo. Habida cuenta de esta situación: ¿la UCR confiará plenamente en sus decisiones? ¿Qué lugar ocupará al respecto, su gran socio radical, Alfredo Cornejo?

Siguen las preguntas: ¿tiene la capacidad para aglutinar a todo el radicalismo? Y a nivel nacional: ¿tiene Cobos capacidad política para armar una fuerza nacional capaz de oponerse al kirchnerismo? ¿Se animará a dar un salto nacional otra vez? Y si lo hace y no resulta, ¿no perderá todo el capital político del que ahora disfruta, luego de años fuera de los escenarios nacionales?

Julio Cobos, hasta ahora, no ha demostrado estar a la altura de los desafíos que se exigen para oponerse al kirchnerismo en Argentina. De hecho, nadie en la oposición lo ha estado.

Por último, la pregunta final: si Cobos se queda en Mendoza a afianzar sus fuerzas, ¿cuál será el futuro político de Alfredo Cornejo?

Sin dudas, este es el abanico de posibilidades que las PASO ha abierto en la provincia. Para unos y para otros, hay una evidencia irrefutable: estas elecciones han sido caldo de cultivo para la batalla del 27 de octubre. Unos y otros afianzarán sus estretagias de cara a esa fecha.