Una reunión con muchos reclamos e, incluso, varios insultos y el silencio oficial. Los concejales de la Capital abrieron las puertas del recinto para escuchar las voces de los vecinos que resisten la aprobación del proyecto de usos del suelo. Si el municipio avanza con la norma, harán una presentación judicial para frenar su implementación, porque habilitaría a muchos pubs y restaurantes como boliches.
Tal como informó MDZ, el proyecto impulsado por el intendente Víctor Fayad regulará los nuevos emprendimientos comerciales en todo el tejido urbano de la Ciudad de Mendoza. A pesar de las numerosas consultas a organismos técnicos, ha encontrado resistencia en vecinos de la Segunda y Quinta Sección, que padecen la problemática de bares y boliches instalados junto a sus hogares, alterando la tranquilidad de una zona residencial.
El problema tiene larga data y los reclamos que se escucharon en la mañana del jueves en el Concejo tampoco se escucharon por primera vez. La sesión ocurrió en el seno de la comisión de Plano Urbano que dirige el independiente filo radical Juan Carlos Membrives -sí, el de la inmobiliaria- a partir de las quejas basadas en que sus opiniones no habían sido tomadas en cuenta.
El punto que hace enojar a los vecinos se da porque la nueva ordenanza blanquearía las situaciones irregulares de varios establecimientos de diversión nocturna. Así, establece que aquellos restaurantes o pubs puedan tener la actividad bailable como secundaria.
"Nos hemos opuesto a todo esto", remarcó un vecino de la Segunda Sección. Y destacó que el avance comercial también se dirigirá hacia la calle Yrigoyen y Santa Cruz, del barrio Bombal, donde se podrán instalar comercios.
En adelante, los nombres se obviarán. Porque muchas de las personas que accedieron a hablar con MDZ coincidieron en destacar que temen represalias por su resistencia al proyecto.
No fue una reunión en términos amables. Los más de treinta vecinos que se dieron cita cuestionaron a los ediles que el proyecto busca reemplazar otra ordenanza -25/71- que establece la prohibición de lugares bailables con venta de alcohol si se encuentra en un radio menor a 100 metros a la redonda. Una semana antes, se habían movilizado a la sesión del Concejo, porque habían sido alertados de la inminente sanción. Algo que todavía no está fijado por el oficialismo.
"Fue una reunión productiva para los vecinos, pero no para los concejales, que desconocen toda la realidad. Nos dijeron que los tenemos que ayudar, cuando en realidad es al revés", indicó una vecina de la Quinta Sección, cuya casa tiene que enfrentar cada noche los ruidos de varios boliches de la avenida Arístides Villanueva.
Este es uno de los dos focos del conflicto, por la explosión comercial que ha tenido esa arteria en los últimos diez. Un avance que ha provocado un impacto ambiental importante en una zona eminentemente residencial, pero que se regularizará con esta nueva ordenanza. Una explosión no sólo comercial y vehicular, sino que también ha concentrado otras actividades, como las delictivas, en las calles aledañas. Sumado a esa "hora infernal" -al decir de una vecina- entre las cinco y las siete de la mañana cuando se produce la salida de los jóvenes.
"Lo que más nos preocupa es que el intendente no ve. La obra que tiene sobre su casa, está vigilada las 24 horas por móviles de la policía municipal y a nosotros nos roban en la puerta. Queremos que nos cuiden, porque para eso pagamos los impuestos", grafican. Y destacan: "Asusta el avance y que Fayad no responda".
Los reclamos también se focalizaron en otras zonas. Una vecina recalcó el abandono de la Tercera Sección por parte del municipio, que no da respuestas a problemas como la prostitución y la ocupación de casas abandonadas como aguantaderos. Esta misma persona puso el ojo en los inspectores municipales que permiten el funcionamiento de los hoteles alojamientos como residencias turísticas.
La percepción de los ciudadanos, volcada en la reunión, es que el municipio está tratando de forzar una convivencia que, en el día a día, noche a noche, ya resulta insostenible para aquellos cuyos terrenos colindan con los locales sin acustización adecuada. Incluso hay casos judicializados que han llegado a la instancia de mediación entre vecinos y empresarios de la noche por los ruidos molestos.
Tras dos horas, donde los ediles quedaron prácticamente sin muchas palabras -apenas una aclaración de la radical Beatriz Martínez para señalar que Fayad no vive en el Dalvian-, los vecinos quedaron con la sensación de que participaron finalmente de "una reunión vacía" porque faltaban varios funcionarios de la comuna importantes para abordar este tema.
"Nosotros reclamamos que esté el intendente. Queremos que vengan a nuestras casas y pasen una noche, para que nos crean", expusieron.
Según los asistentes, los concejales finalmente prometieron que hablarán sobre lo escuchado con el alcalde capitalino, que por estos días se ha sumado a la campaña de Roberto Iglesias.
Tras el encuentro con los ediles, los autoconvocados están analizando cuáles serán las próximas medidas que tomarán. Entre ellas, adelantaron que enviarán más notas de reclamo a la intendencia.
No descartaron una movilización a la explanada de la municipalidad. Y algunos ven con agrado la presentación de un recurso de amparo para que no se sigan abriendo locales de diversión nocturna.