Al menos 50 personas, entre empleados y dueños de locales ubicados en calle Arístides, marcharon por la calle -desde Olascoaga- para reclamar por una prohibición del intendente capitalino, Rodolfo Suárez, que les impide funcionar como boliches.
El intendente, Rodolfo Suárez aseguró que "los boliches y la taquilla están prohibidas en Arístides", aunque agregó que "los restaurantes con bailables", que están habilitados, no deberían generar ningún tipo de impacto en la zona.
Esta diferencia es la que ha venido generando conflictos entre los vecinos y los locales de la zona, porque mientras los primeros aseguran que el movimiento nocturno -el ruido, la venta de alcohol y la cantidad de gente que transita la calle hasta altas horas de la noche- hacen que la zona se haya vuelto muy peligrosa, los dueños de los locales se amparan en la norma y se consideran "restaurantes con bailables", para poder funcionar.
De acuerdo con lo que explicó Pablo Peralta, dueño de Punto G (Arístides 362), cuando el ex intendente, Victor Fayad, les permitió funcionar como bailables les exigió una serie de medidas para habilitarlos, como fueron "acustizar el techo del local" -aislar el recinto, para que el sonido no pasara para las viviendas aledañas-, "hacer baños para discapacitados", entre otras, que ellos cumplieron, y aún así esta semana al menos cinco locales fueron clausurados "por orden de Suárez".
"No estábamos funcionando como boliche, solo había nueve personas paradas al lado de la mesa y por eso nos clausuraron", se quejó a MDZ Rodrigo, socio de Pablo.
Al reclamo de los dueños de "Punto G" se sumaron los propietarios de "Por acá", "Parapithecus", "Tao Bar", entre otros, con pancartas que mostraban la cara del Intendente con la leyenda: "a esta persona vamos a responsabilizar cuando nuestros hijos se maten por ir a bailar lejos", o "este es el responsable de que se pierdan 400 puestos de trabajo".
La ciudad también pierde
De acuerdo con los propietarios de los bares, los locales de la Arístides forman parte de un movimiento cultural, que dejaría de existir si se les prohíbe funcionar.
Basta de ruidos molestos
Por su parte, los vecinos de la zona se manifestaron en tres oportunidades para reclamar por los "disturbios que se generan en las noches de la Arístides", luego de que en abril se aprobara la ordenanza que les permitía ser "restaurantes con bailables".
Suárez aseguró que debe responder a las manifestaciones de los vecinos, y expresó: "Me quita el sueño no honrar el contrato que tenemos con los vecinos de la Ciudad y no estar a la altura de las circunstancias", indicó el intendente capitalino.
Es por eso que el jefe comunal -que asumió sus funciones el 7 de agosto, luego de la muerte de Fayad-, envió el proyecto de modificación de la ordenanza Nº 3.866/14 hoy al Concejo Deliberante que deberá tratarse este martes, a fin de que no queden dudas sobre las diferencias entre boliche y restaurante con bailable, y qué se puede hacer y qué no.
La idea de la municipalidad es "recuperar" la Arístides, y que todo el mundo se adecue a la norma que prohibirá los "boliches" que han generado en esa vía de la ciudad, que alguna vez fue turística, un gran caos nocturno, incidentes, y decenas de chicos alcoholizados o drogados, ya que además algunos de los "cuidacoches" hacen su negocio vendiendo algunos tipos de drogas en esa zona, de acuerdo a una fuente municipal.