Con la venia de Máximo Kirchner, a fines de 2011, La Cámpora se hizo de Intercargo, empresa que opera los servicios de rampas y de carga y descarga de aeronaves en todos los aeropuertos privados del país. Su poder es tan elevado, que un paro de sus trabajadores puede llegar a paralizar todo el sistema aerocomercial.
En la actualidad, la agrupación kirchnerista controla una caja de 225 millones de pesos anuales y un sector clave para el negocio aerocomercial.
Intercago es controlada por el Estado desde 1994, cuando la administración de Carlos Menem, por orden del entonces ministro de Economía, Domingo Cavallo, se la expropió al Grupo Yabrán. Por ese entonces tenía entre 40 y 50 empleados.
Yabrán —quien siempre negó vínculo alguno con la empresa— estuvo al frente de la compañía durante cuatro años, desde que en 1990 el propio gobierno menemista privatizó Aerolíneas Argentinas y puso en sus manos el monopolio de los servicios de rampa.
Fue denunciada por “aduana paralela" y estuvo involucrada en narcotráfico, tráfico de armas, y lavado de dinero.
El viceministro Axel Kicillof gestionó hace dos años el desembarco de unos 200 militantes en dicha empresa, quienes la controlan a placer.
El 80 por ciento del capital de Intercargo pertenece al Ministerio Planificación Federal, a cargo de Julio De Vido, y el 20 por ciento restante está en manos de la Cartera de Defensa.
Intercargo es la única empresa autorizada para la provisión integral de servicios de rampa en los aeropuertos, la carga y descarga de equipaje en los aviones, la provisión del transporte terrestre con micros de pasajeros hacia las terminales, la asignación de mangas telescópicas para el ascenso y descenso de los pasajeros y todo el equipamiento en tierra que hace posible la operación aérea, entre otras responsabilidades.
Si bien en 2009 Néstor Kirchner se dio cuenta que la compañía estaba dando un superávit de 10, 6 millones de pesos antes de decidir reprivatizarla, desde el impacto de la crisis financiera mundial y la caída del negocio aerocomercial por el impacto de la Gripe A, la firma comenzó a mostrar un rojo financiero en ascenso.
Los 200 empleados “militantes” terminaron de concretar una inmensa ironía: Intercargo pasó a ser el único monopolio del país en dar pérdida.
Para revertir esto la compañía necesita cobrar las deudas que guardan varias empresas aerocomerciales con ella y también una autorización de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) para actualizar las tarifas.
En los últimos días, Intercargo le reclamó a LAN un pago de 100 millones de pesos adicional a lo convenido en el acuerdo vigente, con un anticipo inmediato de $40 millones.
LAN dijo que Intercargo le notificó en la noche del jueves que si no recibía ese pago iba a dejar de prestar su servicio, horas antes del comienzo del fin de semana. Lo que finalmente hizo.
La presión sobre la aerolínea chilena se ha hecho tan fuerte, que durante el fin de semana transcendió el rumor de que LAN dejaría de operar en el país y sus empleados serían absorbidos por Aerolíneas Argentinas.