"A mí no me mueven estas patrañas"

Luego de que el presidente de la UCR le solicitara jugar dentro de ese partido, Iglesias contestó. "Pretender apretar de esta manera es un error", dijo.

Foto: Pachy Reynoso/MDZ
Foto: Pachy Reynoso/MDZ

“A mí no me atropella nadie y menos los que han andado en la vida zigzagueando con tantos dobleces”. “Barletta es un tipo sin experiencia”. “Pretender apretar de esta manera es un error”. “A mí no me mueven estas patrañas”. “A mí no me mueve un ápice, porque más allá de su torpeza, creo que no me conoce”.

Las palabras, para nada dulces, son de Roberto Iglesias, que salió con los tapones de punta a contestarle a Mario Barletta, presidente del comité nacional de la UCR, por la carta que éste le envió el ex gobernador mendocino para solicitarle que se someta a las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) y que juegue su candidatura a diputado nacional dentro de la UCR.

Los colaboradores radicales se aseguraron que este sábado los medios recibieran la carta y que Iglesias acusara recibo. Y vaya si lo hizo.

El ex gobernador no se guardó nada. Criticó de arriba abajo a Barletta y apuntó a la conducción del partido en Mendoza en la persona de Alfredo Cornejo, con el que hace rato no simpatiza.

“Yo con Barletta he hablado en dos oportunidades. El año pasado donde le planteé mi visión sobre los temas de la UCR, es un tipo sin experiencia en esto. Le dí mi opinión de la problemática del partido con las dificultades que se podían presentar y le planteé las dificultades que tenía Mendoza, que viene teniendo hace tiempo”, explicó Iglesias a MDZ Online.  Y contó que en marzo de este año, cuando se realizó en Mendoza  un encuentro de bloques legislativos, se reunió con Barletta, y también con el senador Gerardo Morales, y les volvió a plantear la situación.

Mario Barletta hizo estallar a Iglesias.

“Poco y nada hizo, evidentemente, y ahora cuando está todo cerrado en el partido pretende dar un consejo sobre lo que hay que hacer. Me parece que como presidente realmente se equivoca y utiliza una maniobra en connivencia con la conducción de acá que me parece que está excesivamente preocupada por lo que estamos haciendo. Preocupación que no tuvo antes”, manifestó Iglesias.  Y alegó que “a mí no me mueve un ápice porque más allá de las torpezas que cometa el presidente, creo que no me conoce. O lo que es peor, creo que no me conocen acá. Yo he tomado decisiones más difíciles en mi vida, sobre todo decisiones de gobierno. Y cuando tomo una decisión lo hago verdaderamente a conciencia porque estoy convencido. Así que pretender apretar de esta manera es un error. Además insisten con un latiguillo que es una falsedad y una mentira que va en sentido contrario. Hoy lo que la sociedad necesita es de todos los votos opositores firmes, creíbles, porque algunos han tomado actitudes de acompañamiento con el kirchnerismo que a mí no me resultan creíbles. Lo que la gente necesita son votos creíbles y no el latiguillo mediocre este de que hay que unirse. Al revés. En la unidad se rescatan votos. Si nosotros mañana hacemos una alianza de todo el sector opositor en donde va (Mauricio) Macri, (Hermes) Binner Pino Solanas, Lilita Carrió, el radicalismo, lo que vamos a conseguir es que lo que votarían a uno no votarían a otro. Por lo tanto lo que necesitamos es votos firmemente opositores. Ese es mi convencimiento”.

La lengua afilada de Iglesias por la jugada de Barletta no se detuvo: “Yo tengo algunas dudas con algunos que van en el partido, que fueron útiles en su momento, que ya nos engañaron con el mismo tema. A mí en el 2007 me dijeron que le estábamos haciendo el juego al oficialismo por no irnos con el kirchnerismo, y mira en lo que terminó el país. A mí no me mueven estas patrañas políticas que para lo que sirve es para engañar a la gente y tratar de llevar agua para el molino de alguien”.

-¿Por qué cree que ha hecho esto ahora Barletta?

-Yo creo que le escribieron la carta para hacer un efecto en Mendoza. No hay ninguna intencionalidad de buscar, ni en la conducción de Mendoza ni el mismo Barletta un diálogo y un consenso. Se lo he dicho. Creo que la política es diálogo, y lo mínimo que se puede lograr es un diálogo con su propio partido. Creo que eso lo saben acá. A mí no me atropella nadie, y menos los que han andado en la vida zigzagueando con tantos dobleces.

-¿Ha intentado un diálogo usted con Alfredo Cornejo o con Julio Cobos que no se ha dado?

-Yo no tengo porque intentar nada. Ya hablé durante el año pasado. Planteé la necesidad de que el radicalismo tenía problemas serios, que había que encontrar un paraguas que nos contuviera a todos. Lo incluí a Fayad, no podíamos dejar al intendente de Capital afuera. Pero el mecanismo que tienen es el del atropello, de llevarse por delante y cree que eso lo pueden hacer. Yo hice los intentos para encontrar una vía de solución para encontrar una solución a las diferencias importantes que tenemos. En un marco de buena voluntad y entendimiento se ha cerrado en la política kirchenrista que ellos siguen. Nos quieren imponer cosas  a través de mayorías obtenidas sobre procesos no tan limpios como son las elecciones internas. Son procesos bastante turbios y poco transparentes, y con el mismo criterio del kirchenrismo de pretender imponer. Yo he buscado el mecanismo de diálogo que nos contenga a todos. No se ha logrado.

-¿Finalmente usted va a ir con el Partido Federal?

- En realidad no hay una decisión tomada. Tenemos conversaciones muy adelantadas. Creo que estamos muy bien, pero yo no me voy a apresurar ninguna decisión ahora. Hay tiempo en política, yo me lo voy a tomar. Me parece que ir a tontas y locas por la vida, haciendo acuerdo de conveniencia electorales personales, y hay que avanzar con mucho cuidado en esto. No tengo motivos para apresurarme. Tenemos conversaciones con el Partido Federal, y estamos bastante bien y cuando se de la oportunidad avanzaremos o no.