En las últimas horas fue detenido el ex jefe policial Carlos Rico Tejeiro, en el marco de su participación como parte decisoria del aparato represor que se montó en Mendoza durante la última dictadura.
El ex comisario se encontraba en la casa de su hija, en Dorrego, Guaymallén, cuando fue reconocido por un vecino.
Nació en Roás, España, y su legajo acumula más de 450 fojas, donde resaltan sus calificaciones, por ejemplo, en tiro, con un promedio superior a 9. Sin embargo una de sus notas más bajas fue en instrucción militar, donde su promedio fue de 6,66 en uno de sus años de estudio.
Ingresó a la policía en los fines de la década del 60 y tomó la ciudadanía argentina en 1968. Fue profesor de la Fuerza Aérea, de Gendarmería y de algunas policías provinciales. Rico también dictó clases de Acción Sicológica y Psicología de Multitudes y de Moral Combativa.
Tiempo después formó parte del Grupo Especial de Tareas durante el Mundial 78, del que Mendoza fue sede.
En su legajo figura la notificación por la cual se lo dio de baja al ex Comisario durante la gestión de Arturo Lafalla, mientras Alejandro Cazabán era ministro de Justicia y Seguridad. Hay que recordar que fue “retirado” de la policía junto a muchos otros oficiales, lo que desencadenó una crisis policial importante.
Sin embargo, volvió en 2007 y llegó a convertirse en subsecretario de Seguridad del gobierno de Celso Jaque, quien tenía como mano derecha a Alejadro Cazabán, el mismo que dispuso el retiro de Rico de las fuerzas policiales hace casi 10 años atrás.
Llegó de la mano del líder del Partido Demócrata, Juan Carlos Aguinaga, y siempre sostuvo para su defensa que sólo ejecutó órdenes de sus superiores. Su nombramiento causó muchos cuestionamientos, pero el Gobierno provincial lo defendió en su momento argumentando que se lo señalaba solo "por haber sido policía".
Desde el Gobierno le dieron un "guiño" a los organismos de derechos humanos enviando a Marita Perceval a escucharlos y a prometerles una reunión en la misma Presidencia de la Nación; es que el caso preocupó mucho en Balcarce 50, máxime por la política de derechos humanos que trata de ostentar Cristina Fernández.
Pero en ese entonces la reunión con Perceval no sirvió de mucho, pese a que viajaron con el legajo de Rico, donde constaba una felicitación por su accionar durante la intervención en Misiones, meses antes del golpe de Estado.
A fines de noviembre del año pasado, se dictó la orden de detención, pero el ex funcionario decidió no presentarse ante la Justicia y estuvo prófugo hasta este viernes.
Rico está acusado de secuestrar a Raúl Oscar Gómez Mazzola, Margarita Dolz de Castorino, Mario Guillermo Camín, Gustavo Nelo; y por las desapariciones de Daniel Romero, Víctor Herrera, Juan Carlos Romero, Julio Oscar Sosa y Juan José Galamba, quienes fueron detenidos durante el Mundial 78.