Se congelan las inversiones brasileñas

Luego de lo sucedido con la minera Vale, las filiales locales de empresas brasileñas reciben desde sus lugares de origen la orden de “proteger los balances” y de no quedarse con pesos en la caja.

Foto: Liliana Hidalgo/MDZ
Foto: Liliana Hidalgo/MDZ

“Hibernación”. Esa es la palabra que define hoy lo que ocurre con empresas como Vale y Petrobrás. Ambas en franca retirada de la Argentina, luego de haber tomado en su momento una posición relevante en la economía vernácula.

No son las únicas empresas: firmas de la talla de BRF —que controla Quickfood, la dueña de Paty, las margarinas Dánica, los pollos Avex y los fiambres de Sadia—, han congelado sus planes de expansión y han comenzado a rever qué harán en la Argentina.

Según revela el suplemento IECO de Clarín este martes, en el sector de la construcción hay varias firmas heridas tras la retirada de Vale del proyecto de potasio en Mendoza. Se trata de empresas que hoy se aferran a las palabras del ministro de industria de Brasil, Fernando Pimentel, que prometió seguir financiando los proyectos de infraestructura en el país. ¿Lo hará? Hoy es solo una profesión de fe.

El experto Dante Sica reveló las instrucciones que las filiales reciben desde sus matrices. “Les ordenan proteger los balances. Esto es cancelar las deudas en dólares, y si no les permiten girar las utilidades, buscar la manera de no quedarse con pesos en la caja (…) hay desconfianza y temen una devaluación”, aseveró.

El panorama no es nuevo: a fines de 2012, algunos de los holdings más importantes de Brasil habían ya decidido frenar nuevos desembolsos.

Entre enero y septiembre sólo destinaron u$s 336 millones para inversiones en sus filiales argentinas. La cifra representa una caída de 61,2% con respecto al mismo período de 2011, y apenas el 3,75% del total de inversiones brasileñas en el exterior.

Los datos pertenecen al Banco Central de Brasil y fueron difundidos durante un evento organizado en San Pablo por la Cámara de Comercio Argentino Brasileña de esa ciudad (Camarbra).

Allí, se llegó a la conclusión de que las empresas de Brasil evitaron a la Argentina por varios motivos, principalmente la “debilidad” de las instituciones y regulaciones argentinas; las restricciones para importar y la imposibilidad de girar dividendos a las casas matrices.