Gustavo Valls (41) del PJ Federal y Gustavo Cairo (44) del PRO son dos senadores que en los últimos días le provocaron una sonrisa a Francisco Paco Pérez porque mientras el PJ está inmerso en la pelea interna, estos dos legisladores de la oposición movieron el tablero al presentar proyectos en la Legislatura que le hacen más fácil la gestión al gobernador.
Es que de la mano de Valls llegó a la Casa de las Leyes una proyecto de resolución para que el gobernador llame a elección de convencionales constituyentes, iniciativa que fue aprobada por el Senado por 24 votos a 11. Esto es un empujón y un atajo, para reabrir la discusión en torno a la reforma de la Constitución con la que Pérez insiste desde que asumió. En octubre del año pasado presentó su propio proyecto reformador que aún no es tratado.
El camino más corto que mostró Valls fue resucitando el referéndum de 2001 cuando gobernaba el radical Roberto Iglesias fue la excusa justa para que Pérez se ahorre la discusión legislativa y se prepare para convocar a las elecciones de constituyentes.
Cairo por su parte presentó un proyecto para modificar un artículo de la ley de la flamante Empresa Mendocina de Energía (Emesa) para que ésta pueda asociarse a la explotación de emprendimientos mineros no metalíferos. Hecho que Pérez recibió de buen agrado y ya hasta se lo pidió al senador para presentar la propuesta desde el Ejecutivo provincial.
Los dos negaron que quieran favorecer a Pérez sino que sus proyectos tienen que ver con ayudar a la provincia de Mendoza. Pero se han convertido en los imprevistos aliados del gobernador. De hecho Cairo fue recibido la semana en Casa de Gobierno en donde le entregó su proyecto a Paco.
En el edificio del Senado tienen sus oficinas al lado. Valls, que se reconoce en las filas del gobernador de Buenos Aires, Daniel Scioli, tiene una pared impregnada de fotos de Juan Domingo Perón y de Evita y Cairo mostró los cuadros de Julio Argentino Roca y Arturo Frondizi en su despacho.
Valls además atesora un ejemplar de la Constitución Nacional de 1949.
Los legisladores se conocieron en 2006 cuando sus partidos armaron un frente electoral y se hicieron amigos cuando llegaron a ocupar una banca en el Senado provincial.
Cairo -en su rol de abogado- asesoró a Valls para que hiciera su proyecto sobre el llamado a la elección de los convencionales constituyentes, pero le bajó el pulgar a la idea porque está en contra de la reforma constitucional.
El arranque de la entrevista fue con un regalo. Cairo le llevó a Valls el libro Hombre Gris de Jorge Asís. Y se interrumpió por un momento cuando Valls se enteró vía mensaje de texto que había muerto el ex intendente de Guaymallén, Jorge Pardal.
Acá detallan sus proyectos, dan su visión del escenario político nacional y provincial, opinan de Pérez, de Cobos y del papa.
- Para empezar, les pido que cada uno detalle su proyecto.
- Gustavo Valls: El mío es un proyecto de resolución. En términos jurídicos no es otra cosa que una solicitud al gobernador de parte del Senado. En términos políticos creo que implica otra cosa. Es una señal política muy clara, de respaldo al avance del proceso de la reforma por parte de distintos actores del arco político. De los 24 senadores que lo acompañaron es variopinta la composición, tanto en la diferenciación del mismo peronismo donde estamos los no kirchneristas, los kirchneristas y dentro del kirchnerismo las divisiones que tienen. Como otros actores como Nuevo Encuentro y parte del radicalismo que lo han acompañado. Esa es una señal de carácter política, pero también hay una instrucción política de parte del Senado para el Poder Ejecutivo y es una instrucción de avanzar. No sólo hay un espaldarazo al proceso de la reforma. También hay una instrucción clara al Poder Ejecutivo. Los últimos cuatro gobernadores que hemos tenido han decidido –habrán tenido sus razones- incumplir con el mandato constitucional. La Constitución no deja lugar a dudas. Hay que avanzar en el sentido que expresa la Constitución que es llamar a constituyentes en el caso de la reforma de 2001 y promulgar la ley que modifica del artículo 198 limitando la reelección de los intendentes del año 2009. No da lugar a la elección de quien circunstancialmente ocupa el Ejecutivo de tomar una decisión graciosa, en función de su gracia. No puede decidirlo o elegirlo. Hay una instrucción. El Senado me está dando un mandato político que desde el punto de vista jurídico no tiene competencia, pero desde el punto de vista político le dice al gobernador de que cumpla con la Constitución.
- El gobernador no necesita el aval legislativo para llamar a elección de constituyentes
-GV: El aval no es al gobernador, es un respaldo al proceso de la reforma. Esto tiene que quedar claro. De hecho, es lo que sostuve en la argumentación para acompañar este proyecto y que después acompañaron mis colegas senadores. Lo que estoy diciendo es que hay un incumplimiento por parte de este gobernador también, si bien (Francisco) Pérez es el que menos ha estado en la función. Tanto los gobernadores como (Roberto) Iglesias, (Julio) Cobos, (Celso) Jaque como ahora Pérez han incumplido con el mandato de la Constitución de llamar a constituyentes. Y desde 2009 para acá, Jaque y Pérez de promulgar la ley que modifica el artículo 198. Entonces no hay un espaldarazo a Pérez. No estamos discutiendo la reforma porque a Pérez se le ocurrió. Estamos discutiendo la reforma porque hace 30 años que la discutimos en Mendoza y pese a que ha tenido el apoyo popular en reiteradas ocasiones -en algunas de ellas muy contundentemente- siempre ha habido trabas desde el punto de vista político y especialmente jurídico por parte de la parte más conservadora de la provincia. Hay quienes quieren conservar el marco jurídico que hoy nos regula porque entienden que es beneficioso. Se ha visto postergado por decisiones judiciales, por chicanas, a veces por falta de decisión política. Esto tiene que quedar claro. No hay un respaldo a Pérez, hay un reclamo: proceda y lleve adelante el proceso de reforma de Constitución.
- ¿Y cree que Pérez lo va a hacer?
- GV: Yo creo que lo tiene que hacer. Hemos perdido demasiadas veces la oportunidad de avanzar con la reforma, aún cuando las condiciones han estado dadas y el pueblo de Mendoza ha acompañado. Esto, porque no hemos sabido avanzar sobre los obstáculos que hábilmente han sabido interponer aquellos que están en contra de la modificación, que habitualmente expresan una minoría.
- Usted Cairo no está de acuerdo del proyecto de Valls
- Gustavo Cairo: Me ha convencido Valls (entre risas). Cada vez está más elocuente.
- ¿Por qué votó en contra?
- GC: En primer lugar es bueno aclarar que Gustavo (Valls) siempre ha sido reformista. En este tema siempre ha militado por la reforma de la Constitución. Él cree en esto. Cree que la reforma de la Constitución puede mejorar la situación de la provincia. Y yo desde siempre he sido no reformista, más conservador en ese sentido. Yo creo que la reforma integral de la Constitución puede traer más problemas que beneficios, porque tanto la reforma pretendida por el PJ que ha presentado el gobernador como la que Gustavo, promueve que se llame a constituyentes sobre la base de 2001, tiene decretos de necesidad y urgencia o la aprobación de leyes en comisión que son institucionalmente peligrosos para la provincia. Puede tener otras cosas positivas pero la sola presencia de eso puede romper el equilibrio institucional de la provincia. Yo desconfío de las reformas integrales y es por eso que me opongo.
- Senador Cairo ¿puede explicar su proyecto?
- GC: El proyecto mío es para ampliar el objeto de la Empresa Provincial de Energía, incorporando la minería no metalífera, en el caso de Potasio, otorgándole a la provincia de Mendoza la posibilidad de asociarse a un emprendimiento de minería no metalífera. De manera que las ganancias del producido de los mismos queden en Mendoza. Hoy estamos encorsetados en lo que dice la ley de inversiones minera que establece un 3% para la provincia, siendo que la provincia pone la minería, el agua, la energía. La Nación no pone nada y se lleva el 51% a través del IVA, impuestos a las ganancias, retenciones. Me parece que este esquema no le sirve a los mendocinos. Entonces esto es otorgarle una herramienta al gobernador, a este o el que venga, para que Mendoza se pueda sentar a negociar y a participar de este emprendimiento. El proyecto ya lo presenté pero como estamos en período extraordinario, no se puede presentar hasta el 1 de mayo, entonces el gobernador me lo ha pedido para verlo.
- ¿Qué le dijo Pérez?
- GC: Me pidió el proyecto para hacerlo suyo y presentarlo él en la Legislatura para poder ser tratado antes del 1 de mayo. Él considera que necesita esta herramienta. Vale ha planteado una suspensión de actividades y en caso de que termine no siguiendo la explotación esta empresa, se pueda participar de otra manera.
- Valls ¿usted que opina del proyecto de Cairo?
- GV: Primero que esta discusión que estamos teniendo la planteamos que se discutiera alrededor de la minería no metalífera. Eso no prosperó en las comisiones. Creo que con buen criterio, en ese momento para no instalar alrededor de mesa todos lo temores que ha generado la minería en Mendoza y el nivel de irritación, no se vislumbraba en términos de lo inmediato una situación como la que estamos viviendo. Cuando empezamos a ver lo que estaba sucediendo en Potasio Río Colorado hicimos notar que estábamos preocupados por ese asunto. Hay que dotar a la provincia de esta herramienta. La provincia va a necesitar articular en el mercado. Es la posibilidad de que Emesa articule una relación política, comercial, productiva de parte del Estado mendocino, además de que salta el cerco que le pone la ley de promoción minera. Y lo otro, Mendoza tiene que desadherir urgente de la ley de inversión minera. La primera discusión no es la medio ambiental desde mi punto de vista, el término económico es indiscutible. Cualquier forma de la minería que se de en el marco de la ley de inversión minera, a la provincia la posterga en modo absoluto. Esas megaempresa trasnacionales vienen, hacen un agujero, se llevan lo que hay y te dejan el agujero. Acá no hay que discutir lo medio ambiental, el impacto social sino si que el marco económico en el que se da resulta inconveniente. Primero debemos desadherir a esa ley y después discutir qué minería queremos.
- ¿Con estos proyectos que ustedes han presentado creen que están favoreciendo a Paco Pérez?
- GV: Yo por lo menos creo que no. Ya no es mi proyecto, es de 24 senadores más a partir de que lo votaron.
- Pero usted lo redactó.
- GV: La idea primigenia es mía. Tuve que ahondar en temas que me costaron mucho. No soy abogado. Ahora es una señal política del Senado. Creo que no favorece a Paco Pérez. No me acuerdo quién era gobernador en 1916, pero no creo que la Constitución que se planteó en 1916 haya sido pensada para favorecer al gobernador de turno. Ni la de 1853. Por supuesto que tenía la implicancia de las relaciones políticas de ese momento. Sí para una forma de pensar, una forma de ver la política. En Mendoza plantear la reforma de la Constitución poco tiene que ver con el gobernador que circunstancialmente esté, más allá de que se ponga en discusión de reelección.
- Pero Pérez ha dicho que quiere pasar a la historia como el gobernador que reformó la Constitución.
- Bueno, pero ese es un apetito de Pérez. Habría que preguntarle a Pérez en qué lo satisface eso. Yo no lo entiendo. A mí no me interesa pasar a la historia como el senador que ayudó a que se reforme la Constitución. Me interesa que se reforme la Constitución. Así como me gustaría que el ministro de Trabajo pase a la historia como el ministro que menos desempleo tuvo en la historia. Ojalá se logre. No creo que sean esos apetitos los que se estén satisfaciendo. Lo que hay que atender son las necesidades de las minorías que no están incluidas más allá de que se dice que está previsto. Si están reclamando es porque la previsión no está del todo bien. Hay que rediscutir la relación de la provincia con sus recursos productivos, el medio ambiente, la matriz económica que la Constitución de 1916 no pudo prever. Las relaciones comerciales han cambiado, las relaciones humanas han cambiado. La constitución que hagamos hoy es para mirar para 50 años hacia delante. Me parece una visión muy mezquina de los que van a abordar la reforma de la Constitución. Si los que van a ir a abordar la discusión de la reforma van a poner el ojo en Pérez se van a equivocar. Tienen que poner el ojo en 2060. Perón tenía la capacidad de de proyectarse. Hay que mirar a 50 años para discutir la Constitución, no hay que mirar al gobernador que hoy está sentado. Pongo un ejemplo, el gobernador (Santiago) Llaver (UCR) impulsó fuertemente la reforma constitucional y tuvo la grandeza de impulsarla sin pensar en él mismo. Entonces por qué circunscribir la discusión al que está. El (gobernador) que esté va a pasar y la Constitución se va a quedar. Lo único que tiene cierto el poder y los ciclos políticos es que se terminan. Es la única certeza que tenés. Entonces tratemos de cumplir con nuestra función circunstancial como es esta o como es la que tiene Pérez pensando en la provincia, pensando en términos de dejar algo que funcione de otra manera, que se proyecte, que se transforme. No creo que el apetito de pasar al bronce, pase por ahí.
- GC: En mi caso, con mi proyecto es una reserva que tiene Mendoza calculada en 80 años de posibilidad de explotación. Trasciende claramente al gobernador. Este tipo de emprendimientos a largo plazo requiere una política de Estado. Al que menos va a beneficiar esto es al propio Pérez. Esto es para Mendoza. Aprovechar una crisis como es la ida de Vale para cambiar la visión de cómo se va a explotar este recurso tan importante para Mendoza. Estamos hablando de un ingreso anual de 1.500 millones de dólares. Es mucho dinero para que la provincia lo tome livianamente.
- GV: Es una reacción habitual de la política decir vamos a acompañar todo lo que nos parezca bien y a criticar todo lo que nos parezca mal. Es el doble speech habitual de cualquier opositor medio de Argentina. En realidad, si vos tenés una propuesta que beneficia al conjunto de los mendocinos y sí, seguramente también va a ayudar a la gestión de gobernador. Eso es parte de lo que uno se compromete cuando es oposición. Vos no me podes decir a mí que a este gobierno le han favorecido muchas de las otras cosas que hemos hecho en conjunto. Nosotros firmamos el jury de enjuiciamiento al Fiscal de Estado junto a Patricia (Gutiérrez), nosotros hicimos el proyecto que denuncia le acuerdo del 15% con el Anses por coparticipación. Nosotros hicimos la observación primaria sobre el dique Los Blancos que bajó su precio en 700 millones. Hay cosas que impulsan inversiones o como el proyecto mío que avanza sobre lo institucional . Si favorecen a Mendoza el gobierno podrá capitalizarlo pero son parte de las reglas del juego político. Pero nosotros tenemos que ocuparnos de denunciar lo que está mal e impulsar lo que está bien aunque el gobernador sea de un signo político que no es el nuestro. Estoy seguro que el proyecto de Emesa favorece a los mendocinos. aunque el gobernador lo haga suyo va a seguir siendo una idea de Gustavo (Cairo).
- ¿Qué lectura hacen ustedes, que armado estos proyectos y que en el Ejecutivo ven bastante bien justo en medio del conflicto que tiene Pérez por la interna del PJ?
- GC: Más allá de lo de la interna, yo calculo que los grupos internos del PJ van a terminar apoyado mi proyecto. Por lo menos nadie me ha manifestado su negativa. Hay que ver que terminan haciendo los otros partidos de oposición. Sí han dicho que no es la solución mágica para Vale. Yo tampoco lo digo. Hubo alguna consideración en los medios de que por ahí había dirigentes que estaban más preocupados en la lucha interna que en este gran conflicto con lo que le estaba pasando a Mendoza. Eso puede ser una distracción de qué es lo más importante y qué es lo secundario.
- GV: Me parece que por ahora la interna del PJ no va a tener repercusiones en la gestión. Yo no puedo ser un analista muy objetivo porque yo soy peronista. La diferencia es que este proceso de crear una malla de resistencia a la invasión de las decisiones de Buenos aAres yo lo viví hace un tiempo y decidí tener mi propio bloque y no hacer como el PJ que está subdividido en bloques. Me parece que esa interna, fuertemente alentada por la decisión del justicialismo de que las decisiones se tomen acá y no en Buenos Aires. Entonces por eso se va generando esta malla de resistencia. Los compañeros no quieren que otra vez el dedo de Olivos termine eligiendo candidatos. Las internas siempre están o para bajarse o para que sean las más sangrientas, en términos políticos.
- ¿Cómo ven el escenario político a nivel nacional y provincial?
- GC: A nivel nacional veo que en el caso del PRO está tratando de construir un coalición opositora, que claramente y lo dicen todas las encuestas, es la más importante. Claramente la opción que se va a armar ahí pretende darle al país una alternativa al kirchnerismo que vamos a ver cómo se perfila en 2015, con qué actores. Vamos a ver cómo se terminará perfilando (Daniel) Scioli que es una figura muy valorada en las encuestas. Estamos tratando de construir desde el PRO una alternativa al kirchnerismo. Es la más clara en cuanto a proyecto de país. Creo que el radicalismo como partido nacional no tiene un rol definido, no tiene un proyecto alternativo, desde hace varios años ha perdido el rumbo. Y ese lugar lo esta ocupado el PRO. Con las dificultades que tiene el PRO de generar una estructura en todo el país. Es complicado. Pero desde punto de vista de proyecto país es la contratara del kirchnerismo. Para llegar al 2015 a una candidatura de Mauricio Macri hace falta una buena elección 2013.
En Mendoza la verdad es que mi aspiración sería reeditar el frente con el cual nos fue muy bien las elecciones pasadas con el Peronismo Federal y el PD.
- GV: En lo político nacional tengo algunas diferencias con Gustavo. Creo que hay un error conceptual que se pagó caro en 2011 desde el punto de vista de la oposición y es genera esa idea de la oposición como una categoría política. Acá hay distintos partidos con distintos proyectos y no todo se puede juntar en un mismo polo. Pero hablando de este 2013 y lo que implica en 2015. Yo creo que el cambio de este proceso político que estamos viviendo y la continuidad institucional de este proceso van a resolverse en la discusión del peronismo mismo. Esta es una percepción que yo tengo. El peronismo hoy empieza a discutir el futuro obligatoriamente porque la Constitución nacional pone un límite en términos de personalismo que encabeza la Presidenta. Por eso empiezan a aparecer algunos dirigentes que muestran su vocación de plantear una alternativa de gobierno, de ampliar su situación de armado político. Y eso tal vez nos lleve en un proceso de mediano plazo a un proceso de unidad de todos los peronistas. Los que han sido hipercríticos y los que han sido hiperacuerdistas. Algunos empezamos a ver con buenos ojos a Daniel Scioli. El peronismo tiene la capacidad de retocar el timón para redirigir el barco. Se empieza a imaginar cuáles son las distintas alternativas que va a tener el peronismo para abordar las elecciones de 2015. Me imagino un proceso de cambio pero también de continuidad institucional.
- ¿Qué opinan de Paco Pérez?
- GV: Lo conozco en términos personales. Tengo una buena relación con el gobernador. Una larga etapa de nuestra vida hemos militado en el mismo espacio dentro del peronismo. Creo que es un hombre muy comprometido, muy trabajador y que sería mucho mejor gobernador si pudiera poner por encima de su relación con el gobierno nacional la autonomía de sus decisiones. Es un hombre bien intencionado que está pagando un enorme costo, no político sino de funcionamiento por la lógica que el kirchnerismo le impone a los gobernadores. Él no es una excepción. El kirchnerismo tiene una suerte de federalismo mendicante. Los gobernadores tienen que ir a mendigar. Si el gobernador pudiera plantar una relación de mayor respeto con el federalismo creo que sería una consideración.
- GC: Es una buena persona, a quien conozco de la infancia. Le critico esa subordinación absoluta al gobierno nacional. Creo que eso no le hace bien a Mendoza. Coincido en eso con Gustavo.
- ¿Cómo lo ven a Julio Cobos?
- GV: Lo veo como una formidable herramienta electoral para la UCR, pero no me lo imagino como un dirigente que proyecte hacia el futuro. La elección que viene es un fuerte mensaje para la presidenta de la Nación. Y hay gran porción de la población que quiere darle un mensaje de desagrado. Creo que Cobos es, por valor simbólico, quien mejor cataliza esa intención. Pero no veo que sea quien proyecte la Mendoza del futuro o la Argentina del futuro. Creo que el radicalismo tiene una formidable herramienta para mandarle un mensaje a la Presidenta. Creo que ha cumplido un ciclo, lo digo con mucho respeto. Le reconozco mucho apego a la decisión que tomó en un momento muy difícil (Resolución 125 sobre retenciones móviles) pero también creo que hubo un error fundamental. No se ha corrido de sostener que no se equivocó. Su vocación por permanecer en el cargo nos regaló a los argentinos los tres años de mayor tensión institucional que recordemos. Me parece que su deseo de permanecer en el poder no lo benefició políticamente sino que generó una persistencia en la relación institucional que no era conveniente para el país.
- GC: Me parece una buena persona, honesta. Adhiero como Gustavo a la decisión que tomó con la 125, pero me parece que está inmerso en un partido que no tiene proyección nacional. Y me parece que las personas que quieran votar una alternativa al kirchnerismo votándolo a Cobos no es el camino para construir. La alternativa clara la representa el PRO con Mauricio Macri. A mí me hubiera gustado que Cobos y demás fueran parte de esta alternativa, pero ellos van por otro lado a construir con el socialismo.
- ¿Qué piensan de Jorge Bergoglio que ahora es papa y que ha sido bastante resistido por el kichnerismo?
- GC: Yo presenté un proyecto mostrando el beneplácito por su elección. Es muy importante para Argentina. Es un orgullo. Sentí orgullo y sorpresa de que sucediera esto. Espero que sea una señal. Un cambio positivo para el tiempo que viene en Argentina. Tiene sus méritos para estar ahí. Es un reconocimiento para los Jesuitas que es una orden que fue muy perseguida por la propia iglesia y expulsada de América.
- GV: Tengo una visión absolutamente respetuosa. Tenía una visión afectuosa de Jorge Bergoglio. Me parece que hay que hacer muy respetuoso de la connotación religiosa que tiene su investidura. Creo que hay que dejar de Bergoglio y permitirle ser el papa Francisco. Dejar de hablar de hablar del hombre argentino y que sea el papa de toda la humanidad. Debe ser el argentino más relevante de la historia a partir de este momento. Está ocupando un lugar importante en la fe de millones de personas. Me gusta escucharlo hablar del problema real la pobreza. Ha empezado diciendo lo que muchos hace mucho queríamos escuchar.
-GC: Fueron lamentables las reacciones del kirchnerismo. Cierto sector del kirchnerismo ve la política exterior como de cabotaje. Una miopía absoluta y miserable.