Criticaron los malos cálculos de Vale

Legisladores consideraron "poco creíbles" y "garrafales" los errores de proyección aducidos por la minera brasilera.

Foto: Liliana Hidalgo/MDZ
Foto: Liliana Hidalgo/MDZ

Más de 20 preguntas tendrá que responder el ministro Rolando Baldasso para trata de salvar las dudas y preocupaciones de los legisladores por el proyecto Potasio-Río Colorado, una inversión millonaria anunciada por la Presidenta pero que actualmente está paralizada en el sur provincial.

Un grupo de legisladores que integran las comisiones de Hidrocarburos y Minería, junto a los que forman parte de la comisión de seguimiento del acuerdo entre el Gobierno provincial y la minera Vale, se entrevistaron en la tarde de este miércoles con el titular de Infraestructura para que diera cuenta de las negociaciones entre el Gobierno y la firma de capitales brasileros.

El repaso de Baldasso sobre los últimos movimientos del caso Vale no dejó satisfechos a la oposición.El ministro se llevó las principales dudas, un formulario con 23 preguntas que tendrá que completar para el miércoles próximo cuando vuelvan a reunirse. Entre éstas, qué hará el Gobierno si Vale no paga los salarios de los obreros o si el Gobierno maneja un plan alternativo ante la posible salida de la minera como principal inversor.

Sin datos nuevos a la vista, el encuentro permitió dejar en claro las críticas de los legisladores hacia la minera brasilera, fundamentalmente de aquellos que son oriundos de Malargüe, donde se encuentra el yacimiento de potasio.

Tanto la justicialista Silvia Calvi como el radical Humberto Montenegro coincidieron en cuestionar los errores en la proyección de costos que hicieron los inversores brasileros.  Calvi sostuvo que los errores fueron "garrafales" y Montenegro los consideró "poco creíbles". Hacían foco en una de las razones esgrimidas por Vale para justificar la parálisis del emprendimiento: que de 5 mil millones de dólares, los costos habían trepado a 10 mil millones, por diferentes razones. 

Con este argumento, la firma había solicitado un diferimiento impositivo, rechazado de entrada por el Gobierno nacional.

A partir de ahí, empiezan las diferencias. Calvi aseguró que "no hay voluntad de la empresa en abandonar el proyecto, al contrario, están haciendo lo imposible".

Para el radical malargüino, sin embargo, se trata de "un juego de pinochos" y se permite dudar sobre los precios elevados de las tierras por donde pasaría la traza del ferrocarril que transportará el mineral al puerto con salida al Atlántico.

"Con eso, intentan ocultar la inseguridad jurídica y la inflación", aseguró Montenegro y recalcó que los funcionarios del Gobierno prácticamente "hablan en nombre de Vale y no muestran ninguna certificación de las cosas que les pedimos que nos mostraran".

Con todo, hay por lo menos dos puntos de encuentro entre legisladores y funcionarios.

En principio, "la unanimidad para hacer todo lo que esté al alcance para sostener esta inversión con mucho apoyo del Estado", recalcó el senador justicialista Fernando Simón.

Y un límite real, reconocido por todos. Se trata de una cuestión que trasciende a Mendoza y que enfrenta en el tablero de negociaciones a dos países, dos presidentas.

De allí que Francisco Pérez haya tenido que viajar de urgencia a la cumbre de presidentes en Chile para participar de las reuniones bilaterales entre Cristina y Dilma Rouseff, para plantear la preocupación en Mendoza sobre la minera.