Juicio a Blas: los denunciantes sufren de amnesia

Arrancó el debate contra Raquel Blas. Los testigos principales del caso coincidieron en decir: "No recuerdo qué sucedió".

Foto: MDZ Pachy Reynoso
Foto: MDZ Pachy Reynoso

Entre rodeos e inconsistencias de los principales testigos arrancó el juicio que se elevó contra la secretaria general de ATE, Raquel Blas y el secretario adjunto, Roberto Macho, quien fue sobreseído en los primeros minutos de la audiencia por “prescripción de la acción penal”.

El juicio es por los incidentes y supuestas amenazas que los dirigentes de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) realizaron contra funcionarios de Gobierno en diciembre de 2009 en medio de una reunión de negociación salarial convocada por el entonces gobernador, Celso Jaque. Blas quedó imputada por amenazas coactivas mientras que Macho fue acusado de amenaza simple.

Blas ingresando a la Séptima Cámara del Crimen.

Los funcionarios de Gobierno que participaron de aquella negociación fueron: Adrián Cerroni, ministro de Hacienda por entonces; Pedro Masman, subsecretario de Salud en aquella oportunidad; Rubén Boris, coordinador de paritarias; y Carlos Ciurca, ministro de Seguridad de ese año y llamado a mediar el conflicto.

Todos ellos, menos el actual vicegobernador –Carlos Ciurca-, prestaron declaración hoy ante la Justicia en la Séptima Cámara del Crimen en Tribunales, en calidad de testigos denunciantes principales.

"Juez gorila de Gobierno Gorila", decían algunos de los carteles de quienes estaban fuera de la sala.

Lo curioso fue que, aún siendo los principales denunciantes de tales hechos, todos alegaron no poder recordar en detalle lo que ocurrió “hace ya más de tres años”. Sus relatos fueron inconsistentes y llenos de rodeos. Coincidieron en decir: “No recuerdo lo que sucedió”.

Minutos antes de que comenzara la audiencia una caravana de trabajadores y afiliados acompañó a los dos imputados e ingresó a Tribunales. Pasadas las 9.30 comenzó la sesión en la Séptima Cámara del Crimen. Afuera de la sala: bombos, cánticos, aplausos, pancartas y una importante presencia policial completaron la escena.

Un cordón de policial frenó la caravana de trabajadores en el interior de Tribunales.

Entre el alivio para Macho, la demora para Blas y la amnesia de los testigos se desarrolló esta primera audiencia en la que, según vaticinó el abogado representante de los dirigentes de ATE, Oscar Mellado, “está todo dicho”.    

El alivio para Macho

En los primeros minutos del debate la cámara resolvió el sobreseimiento del actual secretario adjunto de ATE, Roberto Macho.

Fue la fiscal de la Cámara, Susana García, quien explicó que habiendo pasado dos años y 25 días entre el llamado a indagatoria y la elevación a juicio queda prescripta la acción penal de la que se lo acusó oportunamente: amenaza simple contra funcionarios de Gobierno.

La resolución se trató en un primer cuarto intermedio y minutos después se leyó la sentencia, desligando con este sobreseimiento al sindicalista de los cargos imputados.

La sentencia para Macho fue: “Ha transcurrido tiempo necesario como para que prescriba la acción penal de la que se acusó a Macho”.

Blas: “No somos criminales”

Luego arrancó el debate oral y público donde la principal acusada es Raquel Blas a quien se la responsabiliza por amenazas coactivas e incidentes tales como: rotura del papel con acuerdo paritario y agarrar de la corbata a un funcionario.

La secretaria general de ATE fue llamada a declarar y luego de recordar los hechos vividos aquel 17 de diciembre de 2009 expresó el dolor de estar siendo acusada en una Cámara del Crimen.

Blas contextualizó lo que se vivió aquel día y recordó que el 2009 fue un año de altísima conflictividad social. En primer lugar la sindicalista llamó la atención sobre las palabras de Cerroni en esa reunión.

Sostuvo que, como suele suceder, en esta especie de encuentro para negociar los salarios, quien era ministro de Hacienda no tenía idea para qué iba ni qué debía acordar.

“Adrián Cerroni fue quien dijo ‘nos resulta sumamente extraña esta reunión y desconocemos porqué estamos acá’”, recordó Blas en medio de su declaración esta mañana.

Sobre la duración de la reunión, Blas indicó: “Una reunión que debía durar como mucho una hora, terminó promediando a las nueve horas”, enfatizó.

En relación al papel donde figuraba la propuesta del Gobierno, Blas dijo que “la minuta era un papel que no decía nada y lo que tenía escrito parecía una burla. Decía `vamos a pagar los salarios en tiempo y forma`”, resaltó Blas en medio de la audiencia.

“Era un papelito, lo rompí y lo tiré arriba de él –refiriéndose a Cerroni-. No puedo ir a un trabajador que está angustiado por su terrible situación socio-económica y entregarle una hoja A4 sin firma ni nada”, sostuvo ante la fiscal de Cámara, la titular de ATE.

Ese 2009 terminó sin ninguna otra instancia de negociación entre los trabajadores y el Gobierno. En tal sentido, Blas dijo que las denuncias que realizaron Boris y Cerroni “fueron la mejor excusa para no concurrir luego, como habíamos quedado frente a la fiscal Claudio Ríos, que intervino en el conflicto, a la Subsecretaría de Trabajo”.

Luego de recordar lo vivido aquella mañana y siesta de diciembre, Blas dijo sentir un dolor grande por estar siendo juzgada como si fuera una criminal.

“No somos criminales, somos los que pagamos los platos rotos de las decisiones de los funcionarios de Gobierno”, enfatizó.

Además, respondió las acusaciones de Pedro Masman, entonces subsecretario de Salud, y dijo que “en ningún momento le tomé de la corbata a ningún funcionario”.

El olvido, la excusa perfecta de los testigos

Si había dudas sobre los incidentes y supuestas amenazas de las que se acusó a Blas y a Macho, no fueron esclarecidas con las declaraciones de los principales denunciantes.

Rubén Boris –coordinador de paritarias- declaró haber estado presente en aquella reunión pero desdijo absolutamente lo que denunció oportunamente.

“La verdad no la vi romper la minuta. Después lo vi a través de la televisión o los medios gráficos. No recuerdo bien”, sostuvo Boris.

Así el encargado de coordinar las negociaciones salariales contrarió sus propias acusaciones perpetradas contra Blas. Si Boris sumó algo fueron imprecisiones.

Por su parte, el segundo testigo llamado a declarar fue Pedro Masman, subsecretario de Salud por entonces. Primero que nada, el funcionario se atajó diciendo que han pasado más de tres años de lo ocurrido y que por tanto le sería difícil brindar muchos detalles.

Y así fue. Escasearon los detalles pero no las contradicciones. Sólo sostuvo que Blas le rompió el acuerdo en la cara y que había un “clima muy exacerbado”.

Asimismo dijo saber que alguien le tiró la corbata a Cerroni pero no pudo precisar que fuese Blas.

Luego la fiscal de cámara hizo que le releyeran a Masman sus propias palabras en el momento de efectuar la denuncia. Tras esto, el funcionario respondió: “Apelo a mi memoria. No he mentido en ese momento pero no me acuerdo”, finalizó.

El último de los principales denunciantes en declarar fue Adrián Cerroni, por entonces encargado de Hacienda.

“Fue una reunión bastante tensa y difícil. Luego de tres o cuatros cuarto intermedio elevamos una propuesta que los dirigentes gremiales rechazaron”, sostuvo Cerroni en su declaración ante la cámara.

“Recuerdo que Blas rompió el acta y me dijo que no me burle”, recordó el funcionario.

Asimismo, dijo recordar que alguien lo tomó de la corbata pero no pudo precisar si ese alguien había sido Blas.

“Una señora me tomó de la corbata pero creo que no era Blas”, dijo contrariando también su denuncia inicial.

Quedan testigos que la Justicia seguirá indagando, pasando por un cuarto intermedio, el próximo jueves a las 9.

Micheli: “Esto es vergonzoso”

En la audiencia estuvo presente el titular de CTA, Pablo Micheli. En diálogo con MDZ Online, el gremialista dijo estar consternado y avergonzado por este juicio contra su compañera.

“Estoy consternado, esto no tiene ni pie ni cabeza. Teniendo presente la cantidad de problemas socio económicos y políticos que transita el país y de los que Mendoza no es la excepción, esto no puede ser”, sostuvo Micheli.

Pablo Micheli, titular de la CTA viajó desde Bs As para apoyar a Blas.

“Pierden horas y horas en estos juicios sentando en el banquillo de los acusados a personas que lo único que hacen es bregar por los derechos de los trabajadores”, enfatizó.

La cámara está presidida por los jueces Belén Salido, Agustín Chacón y Gabriela Urciolo. Como fiscal de Cámara estuvo Susana García y la defensa se constituyó con el abogado Oscar Mellado.

“Todo está dicho”, según la defensa de Blas

Tras la decisión de pasar a cuarto intermedio hasta el jueves, Mellado, representante y defensor de Blas, dijo “está todo dicho”. Llamó la atención sobre la declaración de Cerroni quien siendo el principal demandante se haya desdicho tanto en su discurso.

“Después de su declaración este juicio no tiene razón de ser”, sostuvo en diálogo con MDZ Online.

En el mismo sentido se expresó Blas: “Me parece que todo esto es una pérdida de tiempo”.

Sostuvo que le llamó mucho la atención que los funcionarios se hayan olvidado de lo ocurrido y, remarcó que, por el contrario, los trabajadores tienen memoria.

“Estoy tranquila y siempre lo estuve. Siempre fue muy complejo ser consecuente con los ideales como sindicalista pero tengo fe en la Justicia”, cerró Blas.