La parálisis de las obras para explotar la mina Potasio-Río Colorado, motivó que las cámaras mineras del noroeste argentino se reunieran en Mendoza para plantear su preocupación por el incierto futuro del millonario proyecto con asiento en Malargüe.
Los empresarios del sector que trabajan sobre la cuenca minera cordillerana Centro-Norte aseguraron que el impacto económico es grave y que si no entra en funcionamiento pronto no garantizan los salarios y se abren la posibilidad de despidos.
Las cámaras de empresarios y proveedores mineros de Mendoza, Catamarca, Jujuy, San Juan y La Rioja esperan poder plantear esta preocupación al gobernador Paco Pérez. Sin embargo, luego de reunirse hace semanas con funcionarios -entre ellos, el ministro Rolando Baldasso, el asesor Rodolfo Lafalla, y el secretario de Hidrocarburos, Gustavo Collado- no han podido confirmar todavía cuándo los recibirá el mandatario.
Por lo pronto, ya tienen lista una solicitada para publicar en distintos medios, en la que acusan el impacto directo que tiene la falta de producción de Vale en las pequeñas y medianas empresas que dependen de ese proyecto valuado en 6 mil millones de dólares y que fue lanzado por la misma presidenta como ejemplo de las inversiones que el país atrae. Meses después, los brasileros parecen estar casi con un pie fuera del país.
El hecho de que se hayan reunido estas cámaras nucleadas en la Ofecasemi constituye ya un llamado de atención para el Gobierno provincial, mientras la negociación por Vale se dirime por los carriles presidenciales entre Brasil y Argentina.
Los empresarios expresaron principalmente sus dudas sobre la poca claridad que existe acerca de las negociaciones y lo que ocurrirá cuando venza el próximo plazo solicitado por la minera de capitales brasileños -el 28 de febrero-. "No sabemos qué va a pasar con los trabajadores, que hoy están en el aire", expresó puntualmente Carlos Ferrer, titular de la cámara mendocina.
Las dudas también apuntan al posible nuevo inversor que podría ayudar a movilizar el emprendimiento, y que fue contactado por el Gobierno nacional. Se trata de una alternativa para reflotar la empresa, pero el origen de los capitales no ha sido precisado.
Para los proveedores, que Vale no produzca tal como se proyectó incialmente, genera un impacto directo en la sustentabilidad financiera de las pequeñas y medianas empresas vinculadas al desarrollo minero.
Además de los 5 mil empleados directos contratados para Potasio-Río Colorado, la inactividad repercute en los 200 prestadores mendocinos y en los 9 mil empleos indirectos en distintos rubros.
"Las pymes tienen un gran problema porque no tienen espalda financiera", destacó Ferrer. "La única certeza que tenemos son los vencimientos que tienen las pymes, para pagar sueldos, el leasing y los impuestos, pero no tenemos ningún plazo cierto sobre cómo va a evolucionar Potasio-Río Colorado".
Según Ferrer, las pymes mendocinas no saben qué hacer con los empleados ni con la infraestructura que servía al principal yacimiento de sales de potasio de América del Sur.
El diagnóstico es complicado. Si bien el salario de febrero está garantizado, los empresarios aseguran que los pagos posteriores están comprometidos y adelantan que podría haber despidos.
"No podemos garantizar nada. Es un efecto dominó, porque si las empresas no tienen la fuente de trabajo genuina, que es la prestación del servicio y la paga por eso, y no se puede mantener el personal que se contrató", recalcó Ferrer.
Para Rubén Gutiérrez, de Jujuy, la incertidumbre sobre Vale genera desaliento para invertir en el país. "Esta incertidumbre en el país se nota bastante, porque no va a venir ningún inversor extranjero con estas condiciones que se están planteando en Mendoza", aseguró el titular de la cámara minera de la provincia norteña.
El ejemplo de Vale pone a su vez un signo de interrogación sobre la continuidad de otras inversiones millonarias, como el yacimiento de litio en Jujuy -de 200 millones de dólares-, debido a las complicaciones que encuentran principalmente por el tipo de cambio.
Las críticas también apuntaron al gobernador mendocino. Los empresarios y proveedores mineros pidieron a Francisco Pérez -que, recordemos, en la campaña electoral 2011, pidió a los legisladores justicialistas no aprobar el proyecto minero San Jorge, enclavado en Uspallata- "reglas claras" para el desarrollo de la industria en la provincia.
"Es el momento en que nos sentemos en la mesa y que nos diga qué hacemos", puntualizó Ferrer sobre Francisco Pérez. "No hay reglas, por eso le pedimos que abra el grifo de la minería porque es riqueza para los mendocinos", concluyó.
En tanto, mientras los empresarios locales esperan la convocatoria de Pérez -que el martes viajó a la Capital para participar de las reuniones bilaterales por el proyecto-, se acerca el último plazo pedido por la empresa brasilera para reactivar el yacimiento, el 28 de febrero.
Un detalle: en la reunión convocada por los empresarios, no participaron los gremios mineros.