Pérez se despegó del juicio a Blas

El gobernador aclaró que el hecho ocurrió en otra gestión y que no debería complicar las negociaciones salariales que arrancan el 13 de febrero.

Foto: Pachy Reynoso/MDZ
Foto: Pachy Reynoso/MDZ

El juicio contra Raquel Blas por presuntas amenazas a un funcionario durante la gestión de Celso Jaque llega en el momento menos indicado, el del inicio de las paritarias con los gremios. Por eso, el gobernador Francisco Pérez optó por la vía política más saludable: tomar distancia del caso y señalar que la causa no complicará las negociaciones con los sindicatos más combativos de la provincia.

La denuncia contra la dirigente de ATE por un hecho ocurrido en 2009, en el salón de actos del Ministerio de Salud, llegará a juicio la semana próxima y ha puesto en pie de guerra al sindicato. 

Pérez desestimó la posibilidad de que se cree un clima político que perjudique la negociación con un sindicato considerado "duro".  

"Esperemos que no, porque la paritaria es la discusión salarial de los derechos de los trabajadores y las condiciones laborales", sostuvo. Y agregó: "Estamos hablando de paritarias 2013. Este fue un hecho que ocurrió en 2009 y la Justicia interpretó que tenía que llegar hasta este punto. Los involucrados tendrán que dar respuesta ante la Justicia", remarcó.

Así, el gobernador tomó distancia del conflicto heredado. "El Gobierno no tiene nada que ver con esto, era otra gestión y hoy estamos centrados en la discusión paritaria", recalcó.

"El Gobierno no tiene nada que ver con esto, era otra gestión y hoy estamos centrados en la discusión paritaria", dijo Pérez.

La opinión choca con lo expresado por Blas. La sindicalista directamente había considerado que "el Gobierno quiere amedrentar a los trabajadores y hacerles saber que apretando a un dirigente la demanda va a ser menor o el conflicto va a ser menor".

Las paritarias con ATE comienzan el 13 de febrero -con la Administración Central- y sigue un día después -con el sector de la Salud- y no se espera que sea fácil de encuadrar para el Gobierno. ATE ha adelantado que buscará un porcentaje de aumento salarial alto, el 50 por ciento, para responder a las necesidades económicas, justificándose además en la actualización salarial que recibieron los funcionarios recientemente.