Todos los imputados por la causa del aparente pago de sobornos a senadores nacionales durante el gobierno de la Alianza para lograr la aprobación de la reforma laboral terminaron absueltos.
El ex secretario parlamentario de la Cámara alta, Mario Pontaquarto, quien se autoatribuyó el rol de "valijero" en la maniobra y que hoy resultó absuelto, dijo al salir del tribunal que el fallo fue “vergonzoso”.
“¿Quién se va a animar a denunciar algo después de una sentencia de estas características?”, dijo el ex secretario parlamentario, “encima pidiendo testimonios a Aníbal Ibarra. “Eta es la justicia que tenemos. Que investiguen todo. Absolutamente todo.
Me queda la sensación de angustia, de tristeza. Pensé que en el juicio las pruebas iban a florecer”, añadió el arrepentido y agregó: “El fallo fue vergonzoso”.
Hay que recordar que a lo largo del debate no apareció testigo directo que haya visto el dinero de los sobornos y la única que pudo haber cambiado esta situación, la ex esposa de Pontaquarto, Silvina Costalonga, no pudo declarar porque el juez federal Daniel Rafecas, a cargo de la causa, rechazó sobreseerla y el Tribunal se negó a convocarla.
Según Pontaquarto, ella fue la única que vio los fajos de billetes que tuvo en su poder y que guardó durante días en su casa y trasladó luego a un hotel, hasta concretar el reparto del dinero la madrugada en que se aprobó la ley.