El líder radical por Jujuy, Gerardo Morales, denunció ayer en su recinto del Senado que el Ejército realizó sobre él y que realiza ahora sobre políticos de la oposición tareas de inteligencia, algo que está prohibido por la ley de seguridad interior.
La acusación de Morales fue de manera directa al jefe del Ejército, César Milani, de encabezar esas tareas de espionaje sobre la dirigencia política no alineada con la Casa Rosada.
"Milani tiene a su cargo el aparato de inteligencia más importante del país, más que el de la SIDE, porque los espías de la SIDE se han convertido en gordos ricos", sentenció Morales en medio del extenso debate por el ascenso del jefe del Ejército.
Las palabras de Morales provocaron la reacción de los senadores oficialistas, que desde sus bancas le reclamaban que dijera en virtud de qué información realizaba semejante afirmación.
-¿Cómo lo saben, decí cómo lo saben?-, gritó desde su banca el kirchnerista Aníbal Fernández.
-Lo sabemos porque yo soy target [objetivo] de los espías de Milani-, contestó el legislador jujeño.Morales no se retrajo y amplió su denuncia involucrando al Ejército en la realización de actividades ilícitas. "Están haciendo tareas de inteligencia interna a los políticos desde el Ejército Argentino", sentenció.
En medio de la conmoción de los otros senadores y avalado por sus compañeros de la bancada de la UCR, Morales lanzó una fuerte advertencia a la Casa Rosada.
"Están haciendo una cosa muy grave que es volver a involucrar al Ejército en cuestiones de seguridad interna que están vedadas desde la recuperación de la democracia", denunció.
A pesar del tenor de las acusaciones lanzadas por el jefe de los senadores radicales, ningún legislador oficialista salió al cruce de sus palabras.
De hecho, en el cierre del debate, el peronista disidente Adolfo Rodríguez Saá también dejó trascender en su discurso que Milani está realizando tareas de inteligencia reñidas con la ley.
Tanto Morales como Rodríguez Saá no hicieron más que blanquear las sospechas que todo el arco opositor mantiene sobre el fuerte interés de la Casa Rosada por sostener a Milani al frente del Ejército, traducida en la votación de su ascenso a teniente general que forzó ayer.
En el cierre del debate, Ernesto Sanz (UCR-Mendoza) sumó "a las revistas oficialistas que salen en cada elección" a las "operaciones de inteligencia" que adjudicó al Poder Ejecutivo.