La llegada de Jorge Capitanich y el vaciamiento de su despacho de las imágenes de Néstor, más su disposición a hablar con líderes opositores y también de presentarse en el Parlamento, algo que lo distancia enormemente de su antecesor Juan Manuel Abal Medina -que llenó su oficina de imágenes de Néstor, Cristina, Chávez y Clarín Miente, entre otros- y no tuvo el mismo gesto de apertura al diálogo que el que muestra ahora el ex gobernador de Chaco deja abierta una sensación de que el kirchnerismo está buscando la forma de retirarse en el 2015 por la puerta grande.
Sin embargo, si algo ha caracterizado al kirchnerismo no sólo ha sido su resistencia a cambiar, sino todo lo contrario: a poner más fichas en su forma de manejarse.
La retirada de Guillermo Moreno, el funcionario que más se equivocó de todos los que hubo en la era kirchnerista y las acciones para solucionar a fondo lo que dejó la estatización de YPF también lleva a pensar si en todo caso, por primera vez, el kirchnerismo está cambiando.
Según el analista político Rosendo Fraga, la primera semana de gestión de Jorge Capitanich como jefe de Gabinete "puede ser sintetizada como el giro del gobierno hacia la moderación, ya que su agenda de la semana que se inicia lo evidencia: un encuentro con los gobernadores opositores Macri y Bonfatti", entre otros.
"Son hechos relevantes en la política gestual, pero que en las semanas siguientes deberán ser corroborados con hechos", destacó Fraga.
También el director de Nueva Mayoría destaca un giro "moderado" con el acuerdo con Repsol por la indemnización de la estatización realizada un año y medio atrás.
"La salida de Moreno no estaba prevista inicialmente por la Presidente y Kicillof la precipitó en su primer día de gestión para concentrar todo el poder de decisión en sus manos. El nuevo secretario de Comercio Interior (Costa) era el hombre de Kicillof en el Ministerio de Relaciones Exteriores, que materializó las medidas para frenar el intercambio comercial. Kicillof se opone al TLC con la Unión Europea que hoy impulsan Brasil, Uruguay y Paraguay y que rechaza Venezuela. En cuanto a Capitanich, en esta segunda interpretación es sólo una jugada tendiente a generar un candidato presidencial propio del kirchnerismo para evitar quedar entre las otras dos surgidas del peronismo: Massa por la oposición y Scioli por el oficialismo. En esta segunda interpretación, la búsqueda de un swap de 10.000 millones de dólares con el Banco Central de China sería la estrategia clave para resolver el problema de las reservas", destacó.
La irrupción de Capitanich ya ha generado resistencias dentro del llamado Kirchnerismo “puro” y algunas de sus figuras ya plantean reducir su poder y designar al gobernador de Entre Ríos (Uribarri) como ministro del Interior y separar del mismo la cartera de Transporte, que seguiría a cargo del actual ministro (Randazzo). Quedarían así en el Gabinete otros dos pre-candidatos presidenciales del oficialismo nacional. Para los militantes kirchneristas, la Presidenta ya ha recuperado la capacidad de elegir su candidato para competir en 2015.
En la vereda del frente y referido a la UCR, Fraga sostiene que la estructura partidaria está decidida nuevamente a impedir la candidatura presidencial del ex vicepresidente Julio Cobos, "como lo han expresado públicamente los senadores Morales y Sanz".
Esos cambios dan cuenta de que Cristina Kirchner tomó nota del cansancio de un sector de la sociedad respecto a una forma de hacer política basada en la confrontación y que en los últimos años se reflejó en su relación con el campo, los grandes grupos de medios, la Justicia y la Iglesia.
Así, da la impresión que concluye una etapa en la que el conflicto fue medular para el ejercicio del poder, inspirada en la construcción amigo-enemigo del filósofo alemán Carl Schmitt y sostenida por los aportes actuales de uno de los gurúes del kirchnerismo Ernesto Laclau y su esposa belga Chantal Mouffe.
Algunos plantean que el cambio de modales implica una nueva simulación del Gobierno -y del peronismo que recuperó protagonismo- para mantenerse en el poder. Pero lo cierto es que con una Presidenta sin posibilidad de ir por una re-reelección, la propia sucesión marca una etapa que finaliza.
Capitanich y otros posibles candidatos presidenciales, tanto del oficialismo como de la oposición -Daniel Scioli, Sergio Massa, Macri, Hermes Binner o Julio Cobos, entre otros- plantean a priori que la traza hacia liderazgos más moderados.
Cerró un mes con gestos de cambios
El regreso una Cristina que tras un mes de reposo dejó el look negro y se animó al blanco. El funcionario que más se equivocó, Guillermo Moreno, ya es pasado. Cómo sigue.