Una interna judicial clave

La elección del próximo presidente y autoridades de la Cámara Federal de Casación tiene el alerta al máximo tribunal penal del país, que es nade menos donde se define el futuro de las causas por corrupción política. El viernes se expresó a favor de seguir investigando a Boudou.

Foto: Casa Rosada
Foto: Casa Rosada

Por estas horas, y en un escenario político clave de cara al 2015, la elección del próximo presidente y autoridades de la Cámara  Federal de Casación tiene el alerta al máximo tribunal penal del país, que es nade menos donde se define el futuro de las causas por corrupción política.

Según cuenta en Noticias Argentinas el periodista judicial Sergio Farella, los candidatos son varios y la pelea se dirime entre aquellos que juegan a favor o en contra del kirchnerismo y quienes cuentan con el padrinazgo del titular de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti, para ser el titular del cuerpo.

El actual presidente de Casación en la actualidad es Gustavo Hornos, y es quien cuenta  con el apoyo total de Lorenzetti y, si bien al comienzo tuvo intenciones de postularse para una reelección, finalmente se bajó luego de los reproches de algunos de sus pares.

El primer rechazo oficial hacia la figura de Hornos fue cuando el  kirchnerismo logró la aprobación en el Congreso de la reforma  judicial y éste, alegándose la representación que ejerce sobre  otras cámaras federales del país, remitió una carta al titular de  la Corte, que a su vez Lorenzetti hizo llegar al Ejecutivo,  advirtiendo sobre una eventual paralización de la Justicia en caso de implementarse algunas de las modificaciones.

El segundo fue hace pocas semanas, cuando trascendió que Hornos fue quien había autorizado la  toma de imágenes en las escalinatas en Comodoro Py a la producción del programa de Jorge Lanata, en la que se hizo una parodia del juez Sebastián Casanello, quien tiene a cargo la investigación por lavado de dinero contra el empresario Lázaro Báez.

Luego, Hornos -que había autorizado la filmación-, aclaró que no sabía sobre qué trataba. Por esto fue duramente cuestionado por un grupo de jueces de Casación por haberlo decidido sin consultar al cuerpo. 

Las dos actitudes desgastaron lo que podría ser una candidatura de Hornos a presidir la Cámara, ya que sus pares “le pasaron factura” por la lealtad que mostró para con el titular de la Corte; aunque tampoco quieren que acceda alguien con estrechos vínculos al oficialismo. 

Uno de los apuntados por fogonear la candidatura de Hornos es Alejandro Slokar, uno de los dirigentes de la agrupación alineada con el  Poder Ejecutivo, Justicia Legítima, y quien también pelea por representar a Casación para el período 2013.

En las últimas semanas, algunos jueces de Casación golpearon la  puerta de los despachos de de sus pares, como es el caso  de Mariano Borinsky, para que éste se presente a dar pelea, y así  quitarle fuerza a la candidatura de Slokar.

¿El giro de la Cámara?

El 4 de julio pasado, el defensor de Alejandro Vandenbroele presentó un recurso de Casación que previamente había sido rechazado por la Sala I de la Cámara Federal. Allí  intervino la Sala IV de esa Cámara integrada justamente por los jueces Gustavo Hornos, Juan Carlos Geminiani y Mariano Borisnky.

 El 19 de junio pasado le concedieron el recurso de queja para que se pueda revisar si era nula o no la causa. Si Casación anulaba el origen del expediente la investigación de la llegada de The Old Fund a Ciccone, todo quedaría en la nada, pero finalmente, el viernes se confirmó que la causa seguiría su ritmo y sorprendió a más de uno con esa decisión.

Es que previamente, esos camaristas volvieron a beneficiar a Ricardo Jaime en una causa por corrupción y pusieron al borde del cierre uno de los primeros expedientes por corrupción en los que el ex secretario de Transporte iba a sentarse en el banquillo de los acusados.

Ahora, la interna judicial en el tribunal donde se definen todas las causas de corrupción K puede torcer la suerte del poder, en un momento en que los magistrados parecen haberse vuelto impermeables a las presiones de Casa de Gobierno.