Esta semana, el juez de Nueva York Thomas Griesa volvió a fallar contra la Argentina. Lo hizo al acusar al Gobierno de intentar "evadir" sus órdenes, al proponer cambiar la jurisdicción para el pago de bonos que entraron a los canjes de 2005 y 2010, una medida que no fue ejecutada.
En tal contexto, el magistrado dijo que el plan anunciado el 26 de agosto último por Cristina Kirchner, de reabrir el canje y cambiar la jurisdicción del pago de los títulos, es un "intento de evadir sus órdenes".
Por ello, Griesa "prohibió" a la Argentina modificaciones en la jurisdicción, en un fallo dictado a partir de un nuevo pedido de los fondos buitre. ¿Cuáles son las implicancias de lo decidido por el juez? Varias y variadas.
En primer lugar, pone en mayor riesgo y quizás reduce la probabilidad de concretar el eventual plan de cambio de lugar de pago de los bonos canjeados desde Nueva York a Buenos Aires ya que ratifica una prohibición que Griesa había emitido el 5 de marzo de 2012 cuando impidió a la Argentina llevar adelante ningún tipo de operación con dichos bonos mientras duren los procesos de apelación de sus sentencias de diciembre de 2011 y febrero de 2012, que luego derivaron en dos sentencias posteriores de la Cámara de Apelaciones que ratificaron las mismas.
Hay que recordar que la primera de esas sentencias —que trató el alegado incumplimiento de la cláusula “pari passu”— se encuentra en instancias de apelación ante la Corte Suprema; y la segunda —que ordenó el pago al contado del 100% y embargó al Bank of New York— está apelada ante el plenario de trece jueces de la Cámara y en caso de resultado negativo, será apelada ante la Corte Suprema según lo ha dicho el Gobierno de Cristina de Kirchner.
En segundo lugar, surgieron dudas en los ámbitos legales de Nueva York sobre la eventual vigencia o no de la medida de innovar de Griesa del 5 de marzo de 2012 en razón que todo lo dispuesto en este caso ha sido puesto "en suspenso".
Lo mismo se había discutido sobre la eventual vigencia de una declaración jurada firmada por un funcionario del Ministerio de Economía bajo la cual había expresado que Argentina cumpliría los fallos de los tribunales estadounidenses.
Por ello, según analiza el diario Ámbito Financiero, el primer punto de la orden de Griesa apuntó a clarificar esta situación y en este sentido dijo que a pesar de todas las apelaciones y la suspensión de las sentencias, la orden del 5 de marzo de 2012 se encuentra vigente.
Dentro de esta lógica, Griesa no quiere que sus sentencias sean evadidas mediante operaciones que tengan el efecto que el flujo de pagos que iría por el circuito del Bank of New York quede en una situación abstracta en el sentido que en el eventual momento en que tenga deban hacerse efectivas las sentencias definitivas y finales, directamente dichos bonos no estén depositados en dicha jurisdicción y por lo tanto ya no sea necesario pagar mediante dicha institución.
Como parte de su determinación y dentro de su lógica que podría resumirse en cumplimiento o desacato pero no maniobras elusorias de los fallos, Griesa se refiere a los anuncios, luego no traducidos en acciones públicas concretas, de la Presidente de lanzar una operación de cambio de lugar de pago de los bonos de los canjes de 2005 y 2010 y dispone que la misma se encuentra prohibida.
Por último, el juez obliga a Argentina a informar cualquier negociación que mantenga con tenedores de bonos canjeados e instituciones colocadoras sobre esta posibilidad, con el fin de disuadir al gobierno y a dichas partes a llevar adelante negociaciones.
Finalmente
En términos generales, el fallo de Griesa no constituye una novedad judicial sino que se trata de la clarificación de un escenario legal existente.
El aspecto nuevo está dado por la imposición de la obligación de informar cualquier negociación que Argentina hiciera al respecto así como por la determinación del juez de impedir que esta operación eventualmente pueda implementarse.
Ante este escenario, el gobierno argentino debería tomar como un dato de trabajo relativamente cierto y en base al cual basar su estrategia de cómo resolver el problema puntual actual.
Habría que analizar muy bien si hay posibilidades de revertir dicha postura y si realmente existen caminos alternativos. Actualmente, no aparecen como algo concreto.