Moyano y sus amiguitos

Eduardo Aliverti en Página/12.

Las líneas que siguen portan el antipático gusto, personal, de enfrentarse a definir o caracterizar una protesta, una sacudida gremial, una queja que involucra derechos laborales, como extorsión. Si en lugar de análisis (con pretensiones de) estructural se aspira a apuntes acerca de política de palacio, o apoyados en prejuicios de anclaje histórico, podría decirse –como se dice– que las tribus peronistas siempre resuelven sus cuitas así, apelando al tira y afloje porque, al fin y al cabo, el peronismo es el ejercicio del poder propiamente dicho. No una abstracción, del tipo de la que ayer iban a disputar los radicales en una interna bonaerense que no le importa virtualmente a nadie porque, como si no bastara que el radicalismo está en vías firmes de extinción –si es que todavía existe– no se entiende qué discuten. También podría apuntarse que Moyano conserva muñeca para descolocar a sus adversarios gremiales.

Leé la nota completa en Página/12, haciendo clic aquí.