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La declaración del histórico dirigente petrolero Antonio Cassia a MDZ a favor de la transformación de YPF desató una andanada de comentarios pro y contra del referente sindical que desde hace años está radicados en Buenos Aires. Pero el sólo surgimiento de la figura signada por los ’90 privatistas hizo recordar todo el camino desandado desde ese momento hasta ahora.
La descripción de Cassia sobre aquellos tiempos y su idea de que la petrolera estatal se convirtiera en una empresa mixta quedó guardado sólo en los archivos legislativos que es justamente donde silenciosamente el veterano sindicalista se resguarda para decir: "Yo no fui" para exculparse de la responsabilidad que le pudo caber en el proceso de la privatización lisa y llana en que quedó YPF.
Eso sí para justificar su posterior declinación ante el vendaval privatista señaló que se tuvo que adecuar a la imposición de Carlos Menem. Lo que deja en claro que reubicarse de acuerdo a los vaivenes políticos y económicos es una "virtud" del peronismo que ha sabido exportar a la mayoría de las expresiones políticas en Argentina.
"¿Por qué no prosperó aquel proyecto de empresa mixta? Porque Menem me dijo que había que atraer inversiones extranjeras y el peronismo tenía fama de ‘estatista’, había que preparar el terreno para la llegada de José Estenssoro (el padre de la legisladora María Eugenia) y que por eso también había puesto en la Compañía Telefónica a María Julia (Alzogaray). Por eso no prosperó aquel proyecto y cuando uno pierde fuerza y poder entonces hay que tratar acomodarse y tratar de influir y por eso quedó así la privatización", relató Cassia a MDZ.
También se encargó de reprochar que en 1991 él se encargó de traer a Mendoza a la Comisión de Energía que presidía en la Cámara de Diputados de la Nación. Eran tiempos del Pilo Bordón y su enfrentamiento con el mismo Menem. Era lógico lo que pasó de acuerdo a la descripción del mismo Cassia, el hombre era el extracto menemista de ese momento y de aquel episodio recordó que sólo lo recibió el portero de la Legislatura de Mendoza.
Durante el transcurso del jueves se supo del avance del proceso. Fueron dolores de parto. Mientras tanto quedaron retumbando las definiciones de un típico peronista de base. Los argumentos de Cassia no sólo lo justificaron sino que se transformaron en una metáfora de aquel axioma del General: "Mejor que decir es hacer". Precisamente eso fue lo que pasó: Menen, Cassia, Kirchner y siguen la firmas justicialistas, "hicieron". El punto es que casi siempre se priorizó la acción por encima del interés común. Eran tiempos privatistas y así se actuó en consecuencia y aún más se sobreactuó para desmentir aquel mote de estatista del peronismo de los '70. Ahora son tiempos estatistas y también se hace en esa consonancia y no importa si alguna vez se entregó YPF, ahora hace falta que las acciones de la empresa queden en manos del Estado y a bajo costo.
En definitiva: peronismo puro en carne viva. La argentinidad en primera persona. Es el precio de la acción (del peronismo ejerciendo el poder).