Aunque se trata de la primera huelga general desde 2000, lo que prima es la cautela. Los organizadores del 20 N sindical definirán hoy si la protesta irá acompañada de una movilización a la Plaza de Mayo. Es que Pablo Micheli, al término del encuentro de ayer con Moyano, había anticipado que se haría la marcha, pero luego en la CGT se encargaron de avisar que esa opción todavía no
estaba resuelta y que, de hecho, eran mayoría quienes estaban en contra.
Según afirma hoy Ambito Financiero, las dudas acerca de poner en la calle el
aparato sindical pasan por la convocatoria del jueves pasado de los caceroleros: por un lado los dirigentes no quieren quedar eclipsados por esa protesta, masiva, y por otro hay varios de ellos que aconsejaron no asestarle un nuevo golpe a Cristina de Kirchner con pocos días de diferencia.
Ayer Moyano llegó a sugerirle a Micheli una opción intermedia: una marcha hacia
el Congreso nacional. El estatal insistió con la idea de movilizar a la Plaza de Mayo y se retiró de la reunión con la impresión de haber convencido a su colega.
Poco después, una vez que Micheli ya había dado por resuelta la marcha, el camionero volvió a llamarlo para aclararle que la decisión final se tomará hoy.
Moyano reunirá desde las 15 a su Consejo Directivo y lo propio hará Barrionuevo. Entre las opciones figuran la de dejar librada a cada organización gremial para realizar la movilización que crean conveniente, o acotar la protesta sólo al paro. El gastronómico recibió ayer en su sindicato a tres delegados del camionero: su hijo mayor, Pablo Moyano, Abel y Juan Carlos Murgo (caucho). Los jefes de ambas centrales retomarán hoy los contactos entre ellos.
Hasta la fecha del paro, los dirigentes se concentrarán en garantizar la mayor adhesión posible. El gran desafío será paralizar el transporte de pasajeros. Es que
en la CGT de Moyano están apenas unos pocos gremios ligados a esa actividad.
Rubén «Pollo» Sobrero, disidente de la Unión Ferroviaria, se asegura la huelga en su línea, el Sarmiento. Pero las otras, controladas por la estructura del sindicato, dependerán de acciones individuales de delegados de base. En tanto que el gremio de colectiveros, la UTA, permanece alineado con la CGT oficial, de Antonio Caló, y los organizadores admitieron que apenas habrá sectores aislados que podrían participar del paro.
El transporte aéreo no funcionará por la adhesión de los pilotos (enrolados en la
CGT de Moyano) y de los técnicos aeronáuticos (del sector de Barrionuevo). En
el ámbito marítimo los gremios están divididos entre las centrales del camionero
y de Caló.