Reelecciones y nuestras libertades

La figura de la presidenta reapareció luego del triunfo chavista. Cómo incidió la elección venezolana entre nosotros. Mientras, el gobernador recibió un desdén radical a su idea reformista. El saco de plomo de Paco es Fayad. Qué pasó con la ley Petri. Un laberinto político que hay que recorrer.

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"La continuación de la autoridad en un mismo individuo frecuentemente ha sido el término de los gobiernos democráticos. Las repetidas elecciones son esenciales en los sistemas populares, porque nada es tan peligroso como dejar permanecer largo tiempo en un mismo ciudadano el poder. El pueblo se acostumbra a obedecerle y él se acostumbra a mandarlo; de donde se origina la usurpación y la tiranía", Simón Bolivar el 15 de febrero de1819 en el discurso en la apertura del Congreso de Venezuela.


El pensamiento histórico de uno de los dos libertadores sudamericanos -el otro es José de San Martín-, viene a cuento por la ola venezolana que ganó el escenario internacional y que impregnó a la Argentina por el triunfo de Hugo Chávez lo que le permitirá llegar 20 años consecutivos en el poder del país caribeño.

También la cita de arranque tiene que ver porque es el mismo Chávez quien instaló la idea bolivariana en su territorio y el modelo chavista soporta estos vicios de la eternización en el poder si los votos lo permiten.

Por esa senda de democracia representativa, pero arcaica porque deviene en caudillaje encubierto, es que se desarrolló la semana pasada que incluyó la reaparición de la presidenta Cristina Fernández por la cadena nacional para festejar el tercer año de la sanción de la Ley de Medios anticipando un capítulo más en la guerra con Clarín. Mientras, en Mendoza todo ese clima también se hizo sentir tanto en lo expresado como en los silencios que a veces dicen más.

Luego del 54 por ciento de los votos que reunió Chávez fue inevitable la traslación de ese dato a la Argentina por la coincidencia en el número por el cual también se impuso la mandataria argentina el año pasado. También se planteó la idea, sin mucho sustento, de que el triunfo chavista era una puerta para una re reelección presidencial de Cristina.

Cristina y Venezuela

La verdad es que la mandataria argentina parece cada vez más lejos de esa posibilidad de ser nuevamente candidata presidencial. No le dan los cálculos al punto que la mayoría de los que la votaron el año pasado no están de acuerdo con que sea reelecta a través de una reforma constitucional. Algunas encuestas nacionales le marcan un 66 por ciento de rechazo a la "rere" del total de los votantes que le dieron su confianza en 2011.  

Por eso Cristina, señalan en Buenos Aires, se puso su propio cepo mediático y no apareció durante una semana mientras se desataba la crisis en la Gendarmería y la Prefectura, por la caída de los salarios de los efectivos que mantuvieron la protesta callejera durante 8 días.

Evidentemente las cacerolas tienen su efecto en las estructuras del poder y en el caso de gendarmes y prefectos el reclamo tornó a ese modo de reclamo más que un resabio golpista, aunque la misma Cristina se encargó de hacer una elípsis y sin mencionar el conflicto con los uniformados apuntó hacia ellos cuando el miércoles 10, dijo abiertamente: "Me dio un poco de envidia" al ver a militares venezolanos que festejaban en las calles el triunfo chavista.

Miércoles 10, Cristina en modo "épico" convoca a todos contra el Grupo Clarín.

Inmediatamente, sostuvo que esa imagen le recordó al denominado primer peronismo, "momento en el que las Fuerzas Armadas estaban comprometidas con la defensa de los intereses de su país", señaló.

De este modo la presidenta salió batir el parche aprovechando el cumpleaños de la Ley de Medios estrenado a su nuevo director del Afsca, el aliado hiper K Martín Sabatella. Y lo hizo para avanzar en una de las pocas batallas que le queda por terminar de cerrar con un enemigo bien claro que es Grupo Clarín.

Con su tono épico Cristina planteó un tablero de preguerra tomando al grupo económico como desafiante al sistema institucional por no acatar la norma vigente y por no reconocer al organismo de ejecución de esa reglamentación.

El eje en la guerra y los daños colaterales

Con esta aparición de Cristina está instalado el 7D por la misma presidenta como el día tope para que el Grupo Clarín comience con el plan de desinversión basado en el fallo de la Corte nacional, que fijó el 7 de diciembre para que se aplique esa parte de la Ley de Medios. Y es casi coincidente con un informe internacional del Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ, sigla inglesa de Committee Protec Journalists) confeccionado por la investigadora Sara Rafsky donde se describe el conflicto y cómo incide en el rendimiento periodístico argentino. De hecho el título del informe a modo de crónica se titula: En la confrontación entre el gobierno argentino y la prensa, pierde el periodismo.

Rafsky intenta ponerse por encima del conflicto y relata situaciones desde ambos costados. "(…) Los críticos de Cristina Kirchner la acusan de coartar la libertad de prensa al recompensar a los medios simpatizantes y silenciar -mediante regulaciones y el reparto de la publicidad oficial- a los medios que se le oponen. Por otro lado, muchos creen que Clarín tiene demasiado poder y que utiliza su enorme red de medios para impulsar sus intereses comerciales particulares", remarca la investigadora.

Rafsky suma en el repaso la opinión de periodistas y de organizaciones profesionales como la del Foro de Periodismo Argentino (Fopea). Por ejemplo cita a Horacio Verbitsky de Página 12 y virtual vocero oficialista que enfatiza: "En mi opinión, (los diarios) Clarín y La Nación comenzaron esta pelea, y lo hicieron en defensa de sus propios intereses político-económicos". A la par, el informe puntualiza el comentario del representante del grupo económico Martín Etchevers quien remarca: "¿No vamos a investigar la corrupción? ¿No vamos a decir que las estadísticas de inflación que el gobierno publica son falsas? Eso no es polarización ni oposición política. Eso es periodismo".

"El Clarín", un símbolo, ahora cuestionado por la guerra con el gobierno.

Lo que se advierte de las opiniones mostradas es que los referentes consultados hablan a modo personal pero con una fuerte impronta de los sectores a los que representan en esta puja. De todos modos el informe internacional revaloriza un aspecto que parece curioso y lo pone en boca de los entrevistados. "Un factor importante en la óptica de los periodistas argentinos -factor que diferencia al país de otros de Latinoamérica donde la prensa es asediada por gobiernos con poca tolerancia a la crítica- es la independencia de su poder judicial. Como lo muestra la decisión en el caso de la Editorial Perfil, los jueces no tienen miedo de fallar en contra de la Casa Rosada. De todas maneras, el gobierno no ha mostrado ninguna intención de acatar ese fallo y, más allá de las multas, al parecer no hay repercusiones por su incumplimiento, de acuerdo con analistas de medios", dice el texto. Esto último deja al descubierto que Cristina adolece también del mismo mal que le endilga a su enemigo.

En Mendoza también pasa

Este escenario no es una especulación. Algo de esto se vio con el caso de los periodistas que fueron a cubrir las elecciones el fin de semana pasado en Venezuela. Es muy conocido lo que le pasó a Jorge Lanata y a su equipo allí. Pero en la medida que avanzó el tiempo se fue conociendo el apriete que soportó el periodista Gabriel Conte (director periodístico de MDZ) en plena vía pública de Caracas. A Conte lo interrogó la policía secreta venezolana con mucho "oficio" intentaron devastarlo anímicamente en medio de la calle. Si los policías venezolanos hubieran sido argentinos, le hubieran llamado periodista "gorila" o pro Clarín. Tanto que ese mismo sentimiento se trasladó a los ámbitos oficiales y oficialistas del país y Conte quedó desprotegido en un país extranjero porque jamás fue atendido por la Embajada Argentina en Venezuela. Y luego ya pasado el incidente, y de regreso a Mendoza, quedó abandonado por sus comprovincianos que hoy ejercen la función pública.

Gabriel Conte en Venezuela. El gobierno lo dejó solo allá y acá.

Quedó claro que criticar a Venezuela no es lo conveniente para el oficialismo local a tal punto que se ningunea a un periodista mendocino o peor aún, se lo califica con intención peyorativa como el "Lanata mendocino". Eso se vio reflejado en la actitud del peronismo local y sobretodo cuando en el Senado mandó a comisiones un proyecto de declaración para repudiar el abuso venezolano impulsado por el PD.

Por supuesto que hay honrosas excepciones y vienen del sector opositor. Pero como se advertirá esta contraposición deja otra vez al damnificado en el medio de una disputa que no es la estrictamente periodística. Pero no es sólo en el arco político que se da este fenómeno, el ámbito mediático también se ha contaminado con estos análisis de maniqueos y consideran que lo de Conte es un caso inflado por el medio para quien trabaja con la idea oportunista de cobrar una notoriedad rápida y fácil. Quien expresa esto debería pensar que este tipo de afirmaciones siempre hablan más de si mismo que del mismo caso en cuestión.

La reforma constitucional y la reelección de Paco

El gobernador Francisco Pérez levantó el pie del acelerador esperó ver cómo se caldeaba su proyecto de la reforma constitucional en la oposición. Paco estuvo buena parte de este periodo en Chile y prepara un viaje de promoción turística de Mendoza en Brasil para los próximos días y piensa también en la gira asiática que lo llevará a China. Justamente, en este último destino que está en la agenda gubernamental tiene como objetivo conocer a la empresa china que aparece como socia de la constructora local Ceosa del empresario Porreta y que aspira a quedarse con la obra civil de la represa Portezuelo del Viento en el Sur de Mendoza.

Ese andar de Pérez hizo que el protagonismo lo tuviera la oposición y en particular la UCR que ayer se reunió en un Congreso en Rivadavia para discutir la idea reformista de Paco pero todo se redujo al artículo de la reelección del gobernador con el cual se vería favorecido el actual jefe de Estado.

El parlamento radical que copó el Cine Ducal de Rivadavia fue dominado por el presidente de la UCR, el intendente de Godoy Cruz Alfredo Cornejo. La mayoría de los congresales le responden y eso se hizo sentir. No obstante la oposición interna la encarnó el intendente capitalino y hoy kirchnerista encubierto, Víctor Fayad. En esta oportunidad el jefe capitalino fue apuntalado por el dirigente Fernando Armagnague. Los argumentos de Fayad son los de Paco y les enrostró a sus rivales internos, Cornejo y los ex gobernadores Roberto Iglesias y Julio Cobos que siempre intentaron reformar la Carta Magna, por lo cual rechazarla ahora sería un contrasentido.

Gustavo Pinto, presidente del Congreso radical, fue cuestionado por Fayad. 

Fayad se ganó el odio de la concurrencia porque menoscabó a todo lo que no fuera "vitista", una actitud propia de su personalidad. Por ejemplo minimizó a Gustavo Pinto, intendente de La Paz como presidente del Congreso y pretendió que ese cargo fuera para la diputada nacional Mariana Juri. Lo único que logró con eso fue ratificar a Pinto.

Las respuestas de Iglesias y Cobos no se hicieron esperar. Ambos, conceptualmente coincidieron que la vocación reformista está intacta pero que en este caso el proyecto esconde el verdadero propósito que es lograr la reelección consecutiva del gobernador y le sumaron tardíamente que se trata de un ensayo para luego intentar la "rere" de Cristina. Además Iglesias y Cobos insistieron en que cada uno, a su tiempo, renunciaron a esa instancia de la reelección para destrabar la crítica que venía de PJ y del PD.

Tan irritante fue la presencia de Fayad que al final fue el peor aliado de Paco dentro del Congreso radical porque el sentimiento de rechazo a la figura del intendente de Capital precipitó también el rechazo a la iniciativa de la reforma.

Tanto fue así que quedó como recuerdo el comentario que a viva voz hizo el ex intendente paceño Sergio Pinto (hermano mayor de Gustavo). "El radicalismo necesita de todos los dirigentes, incluso vos Viti que por capacidad sos Messi pero por conducta sos Maradona".

No ha sido una buena noticia para Paco, esto le exigirá un esfuerzo extra al vicegobernador Carlos Ciurca para tejer y retejer su alianzas y recuperar los casilleros retrocedidos con el Congreso radical.

La última noticia y una expresión gubernamental

En tanto y como una novedad "silenciosa", el viernes 12 quedó promulgada, tácitamente, la ley de restricción a las salidas transitorias para los presos. La ley cerrojo o también conocida como ley Petri por el diputado radical Luis Petri que la impulsó. Es decir, se cumplió el tiempo entre la sanción y el plazo en que el gobernador podía vetar o promulgarla expresamente la norma que fue criticada desde los organismos de derechos humanos y los sectores kirchneristas identificados con estos.

De este modo, sin moverse, el gobernador dejó que la ley quedara vigente. El silencio oficial (que como dice el dicho popular en esta ocasión "otorga") responde a la estrategia de no quedar expuesto a la ira K nacional que muchas veces encarna Horacio Verbitsky desde sus informes de Página 12.

Diego Lavado, el abogado que irá contra la ley Petri.

Desde el mismo oficialismo, pero lateralmente, aseguran que ahora queda el camino abierto para que en menos de 30 días se presente un recurso de inconstitucionalidad contra la ley. Quienes conocen el paño aseguran que los abogados penalistas Diego Lavado y Pablo Salinas ya están trabajando en sentido y la presentación será a través de la ONG Xumec a la que pertenece Lavado y que ya tuvo su momento público cuando denunció las torturas penitenciarias el año pasado.

En estos asunto los silencios de Paco surten efecto, pero en otros cree que debe ser enfático. Y está claro que una de sus prioridades, sino la primera, es la reforma constitucional. Desde los ámbitos académicos trascendió que esta impronta les quedó clara a los rectores universitarios –del ámbito público y privado- que hace un tiempo se reunieron con él. Todavía se acuerdan, cuentan los informantes universitarios, cómo les manifestó su férrea convicción para lograr sacar la reforma constitucional y les llamó la atención el tono del mensaje que rayó con lo vulgar. El mandatario provincial invocó al intendente de Capital como un ejemplo de su gesta. ¿La reforma constitucional la sacará al estilo Viti? Si eso quiso decir, por lo visto ayer en Rivadavia no parece ser el camino más conveniente.