Jazmín Jiménez es socióloga y está terminando una maestría. Es una de las candidatas más jóvenes de las que se presentan en Mendoza. Sin embargo tiene mucha experiencia en política dentro del Partido de los Trabajadores por el Socialismo. Hoy es parte del Frente de Izquierda que en las primarias del domingo buscará superar la barrera de los 14 mil votos en Mendoza y los 400 mil en el país para poder competir en las generales de octubre. La campaña ha resultado mejor de lo que esperaban, al menos en la previa. Pero ahora buscan mostrar sus propuestas más allá de la denuncia de intento de silenciamiento. Despenalización del aborto, combate al trabajo esclavo y la explotación, eliminación del IVA a los productos de la canasta básica son algunas de las propuestas que llevan adelante.
¿Cómo ha sido la campaña?
-Lo que ha tenido para nosotros igual al resto es que es una campaña muy militante, a pulmón. No tenemos el apoyo de otros partidos que los financian los empresarios. La base ha sido denunciar la proscripción que intenta el gobierno con esta ley que atenta contra nuestro derecho Constitucional a poder ser candidatos. Esta ley está coartando ese derecho. Eso lo venimos denunciando
-Qué respuesta han tenido de la gente con la "búsqueda de los 400 mil votos"?
-La gente nos dice que nos va a votar porque les parece mal que no nos dejen participar en las elecciones de octubre. En la calle tenemos buena respuesta. Logramos instalar el mensaje. Es muy difícil de medir, porque es un híbrido. Nadie gana, pero sí hay gente que pierde, que son los partidos que queden afuera.
-¿Más allá del pedido de no quedar afuera, tienen propuestas?
-La campaña tiene propuestas. No es sólo el tema de los votos, se plantea la cuestión del aborto, de las tercerizaciones, muchas propuestas que los otros partidos dejan fuera. Son propuestas que defienden a los trabajadores, a las mujeres y la juventud y ningún partido levanta. Al contrario, todos se están peleando por la promoción industrial, por ver quién beneficia más a las empresas y nadie piensa en los trabajadores. Nadie dice por ejemplo, cómo bajar el IVA para los productos de la canasta básica. Se fijan cómo sacarle impuestos a las empresas y no a la gente que lo necesita.
- Hay muchas banderas de la izquierda que han sido tomadas por el Gobierno y otros partidos. ¿Cómo ven ustedes a esas políticas?
- Cuando llega Kirchner venía todo el proceso de movilización del 2001 y 2002 y ellos, que habían sido menemistas durante los 90, tienen que tomar algunas banderas de la izquierda para desviar todo ese proceso de movilización popular. Con los Derechos Humanos ocurre que descuelgan un cuadro y juzgan a uno que otro genocida, pero la gran mayoría sigue libre. Pero en este Gobierno hay 4 mil procesados por luchas sociales, tiene más muertos que el gobierno de Duhalde, la represión se sigue sucediendo, como lo que pasó en Jujuy, que muestran la cara de este gobierno. Respecto a los otros proyectos de centro izquierda como Pino Solanas y Binner, tenemos grandes diferencias. Uno de ellos es que ellos marcharon con la Sociedad Rural, que es el sector más reaccionario del país y no han participado de los reclamos del pueblo.
-¿Cómo explicás tu visión sobre el aborto?
- Cuando se puede hablar con la gente es distinto. Lo que decimos es que en Argentina el aborto es ilegal y sin embargo se practican 500 mil abortos por año. Evidentemente la prohibición del aborto no soluciona el problema. Con el agravante de que la mujer que puede pagar y quiere abortar, seguramente va a poder ir a pagar. En cambio las mujeres de condición más humilde van a lugares sin ningún cuidado y 300 de ellas se mueren por año. Las que más sufren esto son las más pobres. Además porque las mujeres no tienen garantizada la educación sexual. Las que somos docentes sabemos que es una fantochada, porque tienen una clase por año. Cuando esta discusión se puede hacer en profundidad, es distinto. Creo que con anticonceptivos e información, los abortos bajarían muchísimo. Y si aún así la mujer que elige abortar, lo tiene que hacer en condiciones de salubridad garantizadas por el Estado.
- Se habla mucho de renovación en la política. ¿Cómo ves la inclusión de jóvenes en las listas, como el caso de La Cámpora?
-Creo que la renovación de la política no tiene que ver con una cuestión etárea. No creo que cambie por la edad. Tengo compañeros que tienen 60 años y más renovadores que ellos no hay. Tiene que ver con el proyecto político. La Cámpora no representa ninguna renovación; son jóvenes que tienen sueldos de hasta 30 mil pesos, son funcionarios que ocupan cargos en el Gobierno y demás. Aparte esos jóvenes K son los que fueron a golpear a los pueblos originarios que estaban pidiendo sus tierras. Cuando fueron a reclamar fue la patota de La Cámpora la que los reprimió. Ese tipo de renovación no es la que quiero.
-¿Y cómo es militar desde un partido sin esa estructura?
- Uno lo hace por convicción política. Creo en la revolución. Veo que en el mundo hay una crisis terrible. En España, Francia, Inglaterra, en Chile los jóvenes están dando un ejemplo impresionante. Yo elijo estar de ese lado, junto a los trabajadores ajeros en Mendoza.