Rolando Hanglin, desafiante, habla desde el tradicional diario La Nación sobre ciertos progresos científicos. Y dice: “Estas personas, en realidad, odian a los ricos. Y por lo tanto, detestan todo lo que genera riqueza. Odian al oro, el petróleo, la soja, la energía nuclear... en definitiva, son progresistas que odian al progreso. Pero, amigos: sólo la riqueza puede salvar a los pobres. Pongámoslo así: a los pobres del mundo les vendría muy bien -aunque más no fuera- un poco de riqueza, un poco de petróleo, un poco de soja transgénica”.
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Hanglin, La Nación, y el odio al progreso
El tradicional diario argentino, a través de uno de sus columnistas polémicos, se centra hoy en “progresos” científicos que, según él, son detestados por los llamados “progresistas”.