Hugo Moyano supo primero que un enviado kirchnerista, otra vez, había conversado con el juez Norberto Oyarbide. Recién después se enteró de que Cristina Fernández no participaría del multitudinario acto de la CGT de ayer que, entre varias cosas, sirvió para desnudar las tensiones y los límites que atraviesan la relación del líder camionero con el Gobierno.
El límite principal parece ser la propia Cristina. Los seis meses de la muerte de Néstor Kirchner fueron un argumento contundente que encontró la dama para justificar su ausencia.
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Señales de un conflicto que no afloja
La ausencia de Cristina en el acto cegetista fue la nota política. También lo fue su carta de adhesión.